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Este escrito no pretende ser moralista, ni muchísimo menos. Cada cual elige. Pero últimamente están llegando al sindicato reclamaciones de jóvenes actrices sobre todo que se ven engañadas por convocatorias de casting, descubridores de nuevos talentos o gentes que se hacen pasar por quien no son. Y quiero hablar de ello.

Tenemos en la sociedad de hoy dos factores que afectan al recorrido sereno para hacerse un hueco en esta profesión: el éxito rápido e Internet. Me explico.
El éxito rápido prima frente al trabajo de fondo. Actrices y actores con una formación en proceso tanto técnica como personal, no cuentan con ningún filtro de selección de las convocatorias que se ofertan en el mercado: todas valen, lo importante es estar ahí, aunque no existan referencias de quién me llama, aunque haya que presentarse en cualquier lugar, aunque no sepa bien qué es lo que quieren de mí.

Impunidad

Todo este despropósito se oferta impunemente en Internet, en las muchas páginas que existen para actores y actrices, y el acceso a las convocatorias es tan fácil como enviar a un correo electrónico fotos y datos personales para que a una la citen, sin más referencia que el reclamo de la posibilidad de actuar, sobre todo, ante una cámara.

¿Y qué se encuentran luego, mayoritariamente, las actrices jóvenes? Pues una cita en un lugar cualquiera, con una pequeña cámara de vídeo o de fotos y una persona o dos, que pueden presentarse como representante y fotógrafo, y que quieren hacerte fotos cada vez con menos ropa, si puede ser. Este es el caso más extremo, pero los hay de todos los colores.

Estas situaciones no son nuevas, siempre ha habido gente que abusa. La novedad es la capacidad para llegar a muchas más jóvenes y, ya digo, esto lo ha favorecido Internet y el ansia por llegar al éxito cuanto antes.

De forma que, no es que yo quiera ser moralista, pero:

Infórmate bien de quién hace la convocatoria.

No envíes nada de material hasta no estar segura de lo que quieren de ti.

Si has pasado estos filtros y ya estás citada y no es lo que acordaron: vete.

No te comas la cabeza por pensar que perdiste tu oportunidad, porque las verdaderas oportunidades son transparentes.

No hagas nada que no quieras hacer.

Continúa preparándote como persona y como actriz. Ya te llegará el momento.

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