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Como ya sabéis, Eva Parra planteó una demanda contra la Unión de Actores y FAEE, alegando que la decisión de la Junta directiva de 10 de abril de 2010, por la que se le removía del cargo de secretaria de Acción Sindical, era constitutiva de despido.

Setencia del Juzgado de lo Social no 17 de Madrid

“Que, desestimando las alegaciones excepcionadas de inadmisión de la demanda, o alternativamente su ampliación, solicitada por la “Federación de Artistas del Estado Español” (FAEE) al amparo del artículo 81.1 de la Ley de Procedimiento Laboral, y estimando las excepciones planteadas por ambas demandadas, de falta de competencia de la presente jurisdicción social por razón de la materia y falta de acción derivada de la anterior, y sin entrar a conocer el fondo del asunto de la demanda interpuesta por EVA PARRA HERMIDA contra UNIÓN DE ACTORES DE LA COMUNIDAD DE MADRID y la FEDERACIÓN DE ARTISTAS DEL ESTADO ESPAÑOL (FAEE), debo absolver y absuelvo a las empresas demandadas en la presente instancia, poniendo de manifiesto a la parte actora el derecho que le asiste para acudir ante los órganos de la Jurisdicción Civil y actuar ante los mismos el interés que tuviera pertinente”

El objetivo de la demanda era obtener una sentencia por la que se condenara a la Unión de Actores por despido, debiendo en ese caso abonar a la demandante una cuantía superior a los 8.500 € (salarios de tramitación e indemnización, en caso de no ser readmitida).

El 12 de abril la sentencia fue dictada por el Juzgado de lo Social nº 17 de Madrid, que nos ha sido notificada el pasado 2 de junio, por la que se desestimaba íntegramente la demanda, absolviendo a La Unión de Actores y a la Federación de Artistas del Estado Español, cuyo fallo reproducimos en el cuadro siguiente.

En la sentencia, cuya impugnación ha sido anunciada de contrario, el juez razona, apoyándose en abundante jurisprudencia, que la relación que unía a Eva con la UA y FAEE era estrictamente sindical, en atención a que ocupaba un cargo de representación y dirección sindical, como consecuencia de su nombramiento como miembro de la Junta Directiva y Secretaria de Acción Sindical, tanto en la Unión como en FAEE.

La jurisprudencia, asumida por la sentencia, viene declarando que quien ostenta un cargo electo dentro de los órganos ejecutivos del sindicato difícilmente puede estar unido al sindicato por una relación laboral, ya que su pertenencia, como miembro de la candidatura ganadora, al órgano que decide la marcha del sindicato hace difícil entender que esté sujeta a las ordenes de dicho órgano director, sin perjuicio del deber de acatar las decisiones que colegiadamente adopte dicho órgano, haciendo nota, por otra parte de la notable independencia de actuación que la designación como cargo político le otorga, con las evidentes limitaciones que el fin y los medios del sindicato suponen.

Termina razonando la sentencia que el hecho de que, mientras ostentaba el cargo al frente de la Secretaría de Acción Sindical, percibiera cantidades periódicamente y cotizara a la seguridad social no hacen sino evidenciar una voluntad del Sindicato de compensar económicamente los servicios prestados, amén de evitar una futura desprotección en materia de seguridad social como consecuencia de esos trabajos.

En resumen, declara la sentencia que no hay despido por cuanto no puede haber relación laboral entre un sindicato y un miembro de su órgano directivo, electo, que desempeñaba funciones de contenido exclusivamente político, y que cualquier reclamación derivada de su destitución es competencia de la Jurisdicción Civil, pero nunca de la Social.

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