Acción sindical: La representatividad sindical

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Eva Parra

Uno de los problemas con los que se ha encontrado este sindicato a la hora de defender los derechos de los trabajadores a los que representa ha sido la inexistencia, hasta este momento, de medidas de control sindical en los centros de trabajo.

La razón de esta situación ha venido dada por condicionantes legales contemplados en el Estatuto de los Trabajadores y en la Ley Orgánica de Libertad Sindical, que como leyes superiores genéricas para la totalidad de los trabajadores y sus organizaciones no contemplan las características de nuestro sector.

La Unión de Actores, como el resto de los sindicatos de actores, es una organización sindical sectorial imprescindible, nacida de la necesidad de defender a unas trabajadoras y trabajadores con unas condiciones laborales peculiares que no se pueden asimilar en muchos casos a las comunes y que de hecho generan unas relaciones especiales con la administración en áreas como la Seguridad Social.

Esta situación del sindicato –que es imprescindible, pero no puede optar a organizarse sindicalmente en los centros de trabajo– ha sido el motivo fundamental que ha regido las actuaciones de la Secretaría de Acción Sindical en los últimos meses.

Representatividad sindical

En comunicación permanente con el sindicato de actores catalán (AADPC), y el trabajo y apoyo de las dos federaciones que agrupan a todos los sindicatos de actores del estado español (FAEE y OSAAEE), esta Unión de Madrid busca la vía de acceso a la representatividad sindical que posibilite el seguimiento y control de las condiciones laborales de actrices y actores en su fase de pre-producción y en el día a día de trabajo.

En este momento tenemos diseñado un protocolo de colaboración, que hemos hecho llegar a las federaciones correspondientes de los sindicatos mayoritarios, en el que hacemos constar las dificultades que nos impiden desarrollar nuestra labor sindical y en el que detallamos las medidas de apoyo que pueden abrir camino para la representatividad de los sindicatos de actores sin comprometer la independencia que como organizaciones sindicales sectoriales debemos mantener.

Paralelamente a las gestiones mencionadas y en concordancia con las últimas propuestas internacionales, estamos planteando el ideario de un futuro “Estatuto del Artista” que daría cobertura y reconocimiento legal a todas las especificidades de la profesión a nivel europeo y que, en su versión española, recogería además las demandas de representatividad sindical.

Los buenos hábitos y el respeto en/a la profesión

Las afiliadas y afiliados, trabajadoras y trabajadores de este viejo oficio, son la fuente principal de información con la que nuestro sindicato cuenta para saber cómo anda el mercado laboral en cuanto a condiciones de trabajo. Sabemos por ellos cómo tal o cual productora paga los mínimos, cuál es más generosa y/o hace un trabajo de calidad, cuál necesita un mayor control en prevención de riesgos laborales…

De un tiempo a esta parte hemos estado escuchando casos verdaderamente patéticos de productoras que, francamente, hacen trabajos audiovisuales como quien tiene que pasar de un lugar a otro una pesada carga y se lo quiere quitar de en medio cuanto antes. Y la cadena de despropósitos comienza desde la figuración.

Tomaduras de pelo

Nos han contado, por ejemplo, un caso en el que se ha citado a una persona, a altas horas de la noche, para que participe en un rodaje. Esa persona, a primera hora de la mañana, debía llevar su propio vestuario (cosas de la producción ¡!) para la grabación y al llegar, todo su petate de ropa fue rechazado por parecerle “feo” al personal que debía hacerse cargo de él. Los responsables dieron entonces a esta persona un vestuario, elegido de entre una centena al menos, tan pequeño que no se podía respirar dentro de él. Esta persona convocada comentó este extremo a los responsables y recibió por respuesta que qué se creía, que se tendría que aguantar.

En otra ocasión nos contaron algo semejante en cuanto a lo de vestuario, pero en este caso estaban además trabajando con menores de edad, contratados como protagonistas. En este caso el agravante fue que los menores tenían que rodar en exteriores, ligeros de ropa, con un frío que pelaba y nadie era capaz de llevarles algo de abrigo entre paradas de la grabación. Con lo cual al día siguiente hubo baja de uno de los intérpretes.

Fijémonos en ambos casos cómo las malas prácticas y la falta de respeto se ceban con los que pudiéramos considerar más débiles. ¡Es miserable!
Otro dato más: coincide, por estos y otros casos, que el personal de producción, vestuario, etc. es joven, está comenzando y ¿estará falto de formación? ¿Le habrá contado alguien que los artistas y figurantes deben tener unos mínimos de atención y respeto aunque solo sea por el bien de la producción? ¿O es que sus jefes o jefas son los primeros que descuidan estos “detalles” primordiales?

Apostemos por que las buenas prácticas, el saber hacer y el respeto hacia todos los trabajadores, y en especial hacia los artistas, que han de dar la cara, se hagan valer y proliferen en las abundantes producciones actuales y en las futuras, por el bien de todos.

>> Consejos sindicales breves

Sobre categorías y retribuciones

Actrices y actores que trabajáis en audiovisual, anotad:

  • Con la proliferación de las series de televisión ya sean semanales o diarias (léase culebrones) hay mucha oferta de papeles pequeños sobre todo para gente joven. ¡Atención! Hablamos de papeles a interpretar, no de figurantes. Nos referimos a papeles con poco texto, sí, pero con composición de personaje.
  • ¿A cuántos de vosotros os han contado la milonga de la “figuración especial con texto” para pagaros a precio irrisorio?
  • Una intervención con una sola frase que tenga relevancia en la acción es un papel de reparto y quien os contrate ha de pagaros por este trabajo, al menos 348,65 euros brutos.
  • Sabemos que los más jóvenes queréis haceros vuestro vídeo-book y daros a conocer, pero trabajando por dos duros no vais a conseguir que valoren vuestro trabajo, sino que pasaréis a ser los más baratos y os costará salir de ese encasillamiento, además de perjudicar a quien pelea por un precio pactado en el convenio del sector, que es el que rige las tarifas mínimas de los profesionales.

Sobre nuestra condición de trabajadores

En esta ocasión os queremos recordar la laboralidad de los contratos de las actrices y actores. En ocasiones, os encontraréis con empresarios que quieran firmar con vosotros un contrato mercantil, esto es, consideraros como autónomos. Esos empresarios no conocen o no cumplen la ley que ampara a los artistas. El Real Decreto 1485/1985 es el que regula la relación laboral especial de los artistas en espectáculos públicos. Fijaros bien, relación laboral, esto es, contrato con alta en la seguridad social y con entrega de nómina como justificante de pago del salario donde quedan especificadas las cantidades que deducen o “restan del sueldo” para el pago de retenciones de IRPF y Seguridad social.

Los artistas son trabajadores por cuenta ajena y nadie les puede obligar a ser autónomos.

Sobre prestaciones por desempleo

Es muy frecuente en esta profesión que una prestación por desempleo se interrumpa y se reanude durante largos periodos de tiempo hasta que se termine el periodo concedido por la administración.

En muchos casos se deniegan reanudaciones porque en el certificado de empresa no constan las palabras fin de contrato y la razón es que los contratos (generalmente en régimen de bolos) siguen vigentes aunque solo se trabaje quizá dos días al mes.

Si este es tu caso, asegúrate de que la empresa te haga contratos solo por los días de bolos para que coincida la información del certificado de empresa con la del contrato. Si no, te expones a que te denieguen la renovación con el consiguiente perjuicio a tu economía.

Pide lo que te corresponde. ¡Es tu derecho y tu responsabilidad!

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