Actores y riesgos laborales (PRL): El actor colgado

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No. No es este un artículo sobre el actor o la actriz “enganchado” a las drogas. Eso que tanto gusta a la prensa del corazón de actores y actrices famosos entrando y saliendo de clínicas de rehabilitación. Se va a hablar de salud, como corresponde a todos los artículos de esta serie de prevención de riesgos laborales para actores y actrices. De cómo conservarla cuando un actor o una actriz son colgados en una producción, ya sea teatral, cinematográfica, televisiva o circense, porque así lo exige la obra como el musical Mary Poppins que mantuvo a la popular institutriz volando varias temporadas en el West End londinense y en el Broadway neoyorkino para regocijo de grandes y pequeños.

Esto no solo ocurre en grandes producciones como las que se ven en esos lugares. Colgar a los actores está de moda y se puede ver en producciones más modestas. Por ejemplo, en la Antígona que Miguel del Arco ha montado recientemente en el Teatro de la Abadía, en la que la actriz Manuela Paso es metida en una esfera y es elevada sujeta a un arnés. Seguro que se podrían encontrar muchos otros ejemplos pues la tendencia es grande en teatro, cine, televisión y, claro, es inevitable en la mayoría de los espectáculos de circo.

Y el colgarse tiene un riesgo, el riesgo de “caída en altura”. Un riesgo importante y de consecuencias graves para la salud del interprete. Tales que incluso no pueda dedicarse más a la profesión o tenga que hacerlo con capacidades diferentes y con gran impacto en su vida. Para muestra otro botón. También de Broadway. El caso de Christopher Tierney que sufrió un grave accidente cuando trabajaba en el musical Spiderman. Y que no solo supuso un gran problema para él, sino también para la productora, la empresa, que tuvo que parar el espectáculo esa noche y varias más, de una costosísima producción que había que rentabilizar.

Si bien es cierto que en los casos de Mary Poppins y de Spiderman hay que colgar a los actores pues sus personajes no serían creíbles si no volasen o saltasen de un edificio a otro como si no hubiese gravedad, no es así siempre. Por lo que la primera medida frente a este tipo de riesgo es que el director de escena se plantee si es necesario colgar al actor o actores. Si aporta algo a la comprensión del espectáculo, a lo que quiere contar, que no puede hacerse de otra manera, sin riesgo para salud de los intérpretes. Si es necesario correr el riesgo artístico de que un actor se caiga desde una altura que pueda provocar un daño importante a su salud y tener un impacto negativo en su carrera. La pregunta clave que el responsable de la producción deberá hacer es ¿para qué correr este riesgo?

Si la respuesta es que el “para qué” merece la pena correr el riesgo o es imprescindible, lo primero es definir el sistema de sujeción/ suspensión que se va a usar para que el actor o la actriz hagan su trabajo “colgados”. Estos sistemas tendrán un punto de anclaje que si no funciona la sujeción paren la caída a una distancia de seguridad que impida darse un gran golpe en el suelo. Para su elección lo mejor es contar con el asesoramiento de especialistas y de técnicos de prevención de riesgos laborales. Además de tener en cuenta la talla del interprete que va a usar el sistema para ajustarlo y si el sistema falla reducir las consecuencias de quedarse colgado en el aire.

Una vez elegido el sistema de sujeción/suspensión el actor, como todo trabajador, debe ser informado de este, y de cualquier otro riesgo que haya en la producción, y de las medidas que se van a adoptar para controlarlo. Además, le deben formar profesionales y centros formativos autorizados para que sepa usar de manera segura y saludable el sistema elegido. Pero no es la única formación ni la única persona a formar. Otros componentes del equipo de producción presentes durante todas y cada de las representaciones deben saber como rescatar a dicho actor si el sistema falla y se queda suspendido e inmóvil e el aire. Es una situación de emergencia pues si queda mucho tiempo colgado se puede producir el síndrome del arnés. Una enfermedad grave y mortal si no se descuelga al actor con rapidez. El síndrome de produce porque el arnés comprime partes del cuerpo haciendo que la sangre se acumule en las piernas, lo que se acompaña de acúmulo de sustancias tóxicas y de dolor muy intenso en las extremidades inferiores, y hace que no llegue suficiente cantidad de sangre al cerebro. Un síndrome que tiene peor impacto en trabajadores sensibles como pueden se los que tienen problemas cardiacos o pulmonares, por lo que es recomendable que el interprete estén en buenas condiciones de salud antes de ser colgado.

Y, aún hay más, es importante que el sistema tenga un mantenimiento adecuado y revisiones periódicas de acuerdo a lo que diga el fabricante. También se debe guardar y transportar de tal manera que no se deteriore. Hay que recordar que estos sistemas tienen fecha de caducidad, se estropean con el uso, y eso significa que cada cierto tiempo hay que renovarlos. De nuevo, es importante seguir las instrucciones del fabricante o del distribuidor que lo pone en circulación sobre los cuidados y las renovaciones. Recuerda que, como trabajador expuesto al riesgo, tienes derecho a toda esta información para tener la seguridad de que todo se hace para que lo artístico no perjudique tu salud y que, si es posible, la favorezca. Por tu bien, por el bien de la producción en la que estás trabajando, por el bien de la profesión. Porque no quieres dejar tu carrera colgada, ni ser un actor “colgado”.

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