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R.A

26-27 de febrero en Dubrovnik, Croacia

Jorge Bosso, de la FAEE y vicepresidente de FIA; Momchil Georgiev de BAROK, Bulgaria; Ljubica Pilic, de HSDK, Croacia; Ivana Lusic, Ensemble Lado, Croacia; Giorgos Moleskis, de la Fundación de la Orquesta Sinfónica, Chipre; y Vitomira Loncar, de HDDU, Croacia.

Esta reunión fue patrocinada por la Unión Europea dentro de su plan de fomento y desarrollo del diálogo social, pero la organización de la conferencia corrió a cargo de la llamada Alianza Europea de las Artes y el Entretenimiento, integrada desde su constitución por las federaciones internacionales de actores, FIA, de músicos, FIM, en sus grupos regionales europeos, al igual que la gran confederal internacional de UNIMEI, que está formada por los grandes sindicatos de los medios de comunicación de todo el mundo, en su grupo regional EURO MEI. Como todo diálogo social que se precie, en un seminario como éste la contrapartida y la aportó la delegación de PEARLE, la Asociación de Empresarios Europeos del espectáculo en vivo en un debate abierto y democrático.

A la conferencia de Dubrovnik llegaron cerca de 70 delegados de los distintos países, a pesar de las inclemencias del tiempo y de las medidas de fuerza de pilotos alemanes y controladores franceses, que causaron cantidad de retrasos y desviaciones de vuelos. Para dar un ejemplo, la mayor parte de la delegación española tardó más de 20 horas en viajar de Madrid a Dubrovnik, casi tantas horas como viajar a las antípodas, cuando Croacia está en el Adriático frente a Italia. A propósito, la delegación española estuvo compuesta por seis representantes, cuatro del sector de los sindicatos, dos del sector de músicos de de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO, el responsable de Cultura y Medios de Comunicación de FES, de UGT, el secretario general de la FAEE y dos portavoces del sector empresarial de teatro, FAETEDA. Fue en realidad una de las delegaciones más numerosas en el seminario que, contando con la participación de expertos de la UE y con la representación de los diversos sectores del país anfitrión, llegó a congregar un total cercano al centenar de participantes.

La organización en cinco mesas –de un total de seis representantes de los distintos sectores, de diferentes países– expusieron sus ponencias, pero también participaron en el debate con el público, lo que convirtió, en la primera jornada, a este seminario en uno de los más participativos e interesantes a nivel de intercambio de experiencias nacionales. En la segunda jornada se cambió el método, por la división de dos grupos de trabajo, uno de sindicatos y otro de empresarios, cuyas conclusiones respectivas condujeron a la reunión final conjunta con la emisión de un informe sobre prioridades para la consecución del diálogo social, basándose en experiencias diversas pero igualmente enriquecedoras.

Entendemos que ese intercambio abierto fue precisamente un ejemplo claro no sólo de las diferencias, sino también del hecho irrefutable de que siempre se aprende de las experiencias de los demás. En cuanto a la participación de la delegación española, cabe destacar que demostró no sólo la aplicación del dialogo social entre empresarios y trabajadores de la cultura, sino también la intersindical, cuando incluso a partir de criterios diferentes se puede establecer también el ejemplo de la búsqueda de entendimiento en el sector laboral, si lo que se quiere es mejorar el ámbito en el que trabajan unos y otros.

En resumen, un seminario de resultados muy positivos que sentó las bases para seguir progresando en el camino del diálogo.

Entendemos que igualmente fue una conferencia de gran importancia para un país como Croacia al recoger las experiencias de otros países, pero también en la posibilidad de avanzar en el camino del diálogo social, como había sido el objetivo en el contexto regional: llevar a países del este europeo la posibilidad de encontrar su mejor fórmula de entenderse entre empresarios y trabajadores. En épocas de crisis y, por ende de cambios como estamos experimentando todos los demás países, una de las mejores fórmulas es, evidentemente, la de escucharse y hacerse oír. Resaltando en definitiva, una vez más, la importancia capital del intercambio en el sector de las artes escénicas, con el claro objetivo de mejorar las cosas de nuestro sector y en cada uno de nuestros países.

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