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El cine español goza de amplio aprecio entre los aficionados al séptimo arte, en contra del estereotipo que a veces trasladan los medios de comunicación. Seis de cada diez españoles consideran que las películas de producción nacional son “buenas” o “muy buenas”, según se desprende de un exhaustivo informe (3.202 entrevistas) elaborado por la empresa de estudios sociológicos Metroscopia y encargado por Egeda, la sociedad de gestión que aglutina a los productores del sector. Los directores de este estudio, José Juan Toharia y Pilar Bartolomé, lo presentaron el pasado noviembre en la sede madrileña de AISGE, junto al director general de esta entidad, Abel Martín, y el director adjunto del departamento Asistencial de Egeda, Fernando González.


El film Celda 211 es un ejemplo de cine español con
buena acogida de público y crítica.

Los actores y actrices españoles son los principales “culpables” de que nuestra filmografía goce de buena salud entre los cinéfilos. Los encuestados por Metroscopia otorgan una nota media del 7,1 al trabajo de estos intérpretes, una calificación que mejora la obtenida por directores (6,9) o guionistas y argumentistas (6,0). La promoción de las películas españolas y su distribución en las salas cosechan, en cambio, aprobados bastante más raspados: un 5,6 y un 5,5, respectivamente.

Del informe se desprende que el cine en general (español o internacional) no ha perdido su atractivo. Si acaso, los espectadores reclaman de nuestros cineastas “una mayor sintonía” con los gustos de quienes pasan por taquilla. He aquí algunas de las conclusiones principales:

1) A los españoles les gusta el cine. El 73% ve regularmente películas en televisión (al menos una o dos veces por semana); el 41% las ve con esa misma regularidad en soporte DVD (o similar); y el 35% (porcentaje que sube hasta el 62% entre los menores de 25 años, y al 46% entre quienes un nivel educativo más alto) dicen acudir a salas de cine al menos una vez al mes. Sólo un 2% de la población española declara sin ambages que no le gusta el cine.

En el caso concreto del cine español, el 32% lo consume con mucha o bastante frecuencia, el 57% suele ver poco y sólo el 10% no se molesta en asistir a ninguna de sus proyecciones.

A la hora de escoger una película, los actores y actrices protagonistas suponen una valoración de 6,9 puntos sobre 10, sólo por debajo del “género o tipo de filme” (7,5 puntos). Los directores obtienen en este aspecto una calificación de 5,6; es decir, el nombre de los intérpretes resulta mucho más relevante que el de los realizadores a la hora de decantarse por tal o cual título.

Si el interés por el cine se mantiene en niveles elevados, la asistencia a salas parece declinar: el 51% reconoce que ahora acude al cine con menos frecuencia que hace cinco años. Este porcentaje sube hasta el 63% en el caso de los adultos jóvenes (25 a 34 años) y hasta el 56% entre quienes tienen un nivel educativo más alto.

La principal causa de esta pauta es la cada vez más atractiva y variada oferta de “cine en casa”. Los españoles reconocen de forma masiva que el lugar más apropiado e idóneo para ver cine es, específicamente, la sala de cine. Pero, al mismo tiempo, el 81% admite que “resulta más cómodo ver películas en casa” y el 74% anota que ir al cine termina saliendo muy caro (además de la entrada, hay que contabilizar el desplazamiento, las bebidas, palomitas, etc.). Es decir, las consideraciones pragmáticas y de conveniencia terminan predominando sobre las referidas a la calidad del visionado.

2) La opinión sobre el cine español es ampliamente positiva. Más allá de leyendas, la realidad estadística habla del mencionado 61% de españoles que considera “bueno o muy bueno” el cine propio, frente a sólo un 20% que lo califica como “malo o muy malo”.

El entramado de opiniones y actitudes de los españoles respecto de nuestro cine puede quedar sintetizado en la secuencia siguiente de datos:

  • La industria del cine español debería ser más competitiva (89%).
  • Habría que mejorar la publicidad y promoción de las películas españolas (80%).
  • El cine español debería tener más en cuenta los gustos de los espectadores españoles (80%).
  • El cine español debería tener más presencia en las televisiones (80%).
  • Deberían proyectarse más películas españolas en las salas de cine (76%).
  • La Administración debe combatir la piratería (72%).
  • La Administración Pública debe contribuir a crear una industria cinematográfica potente (71%).
  • El cine español no está adecuadamente protegido frente a industrias del cine como la de EE UU (69%).
  • El cine español es bueno pero arrastra una mala imagen (65%).
  • Las entradas para ver cine español deberían ser más baratas (62%).
  • Las películas españolas deberían estar más tiempo en cartelera (59%).
  • En el cine español hay un exceso de personajes marginales (52%).
  • Hay demasiado sexo en el cine español (44%).
  • El cine español es cutre (34%).
  • El cine español es de izquierdas (27%).

En suma, el mayor grado de acuerdo sobre nuestro cine se registra en la demanda de mejoras en el aspecto industrial-comercial, pero no en el artístico. También es masiva la demanda (80%) de mayor sintonía de nuestro cine con los gustos del público, pero ello no equivale a una descalificación global.

3) Las películas merecen tanta protección como las patentes y marcas. Casi un 80% de los consultados así lo expresa. Todos ellos entienden que los derechos de propiedad intelectual deben seguir estando garantizados y protegidos por las leyes y administraciones.

Un 72% afirma que la cultura –y el cine dentro de ella– debería ser una cuestión de Estado en España y demás países. La administración, a su juicio, debe liderar el combate contra la piratería.

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