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Fernando Neira

Se reclama que la extensión del período de protección de los derechos de propiedad intelectual sea la misma para músicos y para actores

Una delegación de actores españoles miembros de AISGE y de otros países europeos, acudieron el pasado mes de marzo al Parlamento Europeo para reclamar el mismo trato que los músicos en cuanto a derechos de propiedad intelectual.

Así, AISGE, que gestiona los derechos de propiedad intelectual de actores y bailarines, se ha movilizado junto a sus entidades homólogas en países como Francia, Gran Bretaña o Portugal. También se han unido organismos como la Federación Internacional de Actores (FIA) la Federación Internacional de Músicos (FIM) o la Asociación de Organizaciones de Intérpretes Europeos (AEPO-ARTIS), que integra a 28 entidades de todo el continente, entre ellas AISGE. La delegación que se reunió con portavoces del Parlamento Europeo estuvo integrada por diversas personalidades del mundo de la actuación, como Pilar Bardem y la actriz y presidenta de la FIA, Agnete Haaland, junto a figuras francesas y portuguesas, entre otras, y representantes jurídicos de las organizaciones internacionales mencionadas.

La delegación viajó a Bruselas con el propósito de denunciar la “discriminación” que supondría que la protección de los derechos de propiedad intelectual para los intérpretes musicales pase de 50 a 95 años, mientras se mantiene en 50 años para los artistas audiovisuales.

Hace ahora un año, el eurocomisario Charlie McGreevy propuso que el plazo de la protección a los artistas musicales aumentara desde los 50 años actuales hasta los 95. Sin embargo, en la propuesta provisional que la Comisión Europea llevó al Parlamento para su votación el pasado 23 de marzo, que luego fue postergada, se contempló la posibilidad de extender la protección sólo hasta los 70 años, para los cantantes y músicos en grabaciones sonoras, pero no para los actores, resolución que es inaceptable.

El objetivo es que se elimine la arbitraria discriminación entre los intérpretes musicales del fonograma y los intérpretes del audiovisual, actores y bailarines lo que supone una larga batalla que acaba de comenzar y que tiene en el medio elecciones al Parlamento Europeo con lo que puede significar un cambio en los representantes políticos.

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