AISGE : Taller de la Memoria de AISGE

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Seis históricos de las tablas desvelan sus recuerdos


Foto de familia del taller.

Seis artistas consagrados del teatro y del cine en España han dejado vía libre a sus recuerdos durante estos últimos meses en el ‘V Taller de la Memoria de la Escena Española’.

Esta iniciativa para reivindicar el papel de nuestros pioneros, que la Fundación AISGE desarrolla desde 2007, ha dado como fruto una nueva tanda de seis autobiografías sorprendentes, entrañables y muy reveladoras sobre los años de la posguerra, la época dorada del teatro o los inicios balbuceantes de la televisión, entre otros muchos aspectos. La presidenta de AISGE y de la Fundación AISGE, Pilar Bardem, presentó el acto junto a Amparo Climent y Juan Jesús Valverde.

Los autores que ahora publican sus libros autobiográficos trabajaron sobre sus recuerdos durante unos cuatro meses. Mantuvieron para ello reuniones semanales con el tutor del taller, el actor y escritor Juan Jesús Valverde, que hoy se mostraba agradecido “por la generosidad con la que los autores han entregado trocitos de sus secretos y aportado granitos de arena para los futuros actores e historiadores”. Los volúmenes, que se venden en librerías especializadas (como la Filmoteca de Madrid) al precio unitario de ocho euros, no constituyen “una colección de meras batallitas”, recalcó Valverde. “Añaden historia, aportan datos significativos y concretos. Son libros que nos aportan conocimientos, vivencias y mucha riqueza. Gracias a estos compañeros he aprendido que Jaime Nolla Reyes fue el creador del famoso pinganillo o que Cándido Lara, ganadero y carnicero de Ávila, fundó el teatro madrileño que lleva su nombre”.

Los títulos y autores que se han dado a conocer en esta quinta edición del Taller de la Memoria son los siguientes:

Rafael Castejón
Cartas a Ariel

“Este libro se lo empecé a escribir a mi nieto, cuando ni siquiera había nacido ni teníamos esperanza de que naciera”, anotó el protagonista de Arniches 92 o de series televisivas como La banda de Pérez, barcelonés afincado en Madrid. “Lo aparqué en el cajón y de pronto nació el niño, Ariel, y me animé a terminar el libro, aun con el recelo de que yo sólo sabía escribir cartas”. De ahí el formato epistolar de la obra, que termina con una entrañable misiva de Ariel a su abuelo. Maite Blasco, actriz y compañera de generación, agradeció a Castejón “el amor por el oficio y la generosidad de dedicar sus palabras a los que vienen detrás de nosotros”.

Yolanda Farr
Periplo de amor y lucha

“A Yolanda la admirábamos todas por su cuerpo maravilloso, por esas piernas porque encima bailaba”, desveló Pilar Bardem, que en el capítulo de confidencias también comentó las “desternillantes” imitaciones que Farr hacía de Marlene Dietrich. Esta “madrileña de Chamberí” –como aclaró por la fonética de su apellido artístico–, habitual de series como Policías o El mayorazgo de Labraz, reconoció como “importantísima” la experiencia del taller. “He descubierto cosas que habitaban dentro de mí misma, una sucesión de encuentros muy enriquecedores”.

Eduardo MacGregor
Parto de amor

“Nos une el compromiso de luchar por un mundo mejor”, le glosó su compañero Fernando Chinarro, “y la complicidad en los momentos amargos de la vida”. No es casualidad que el artista mexicano dedicara su volumen, entre lágrimas, a los dos hijos que perdió por el camino. “Pero me animé a escribir, sobre todo, como homenaje a los actores españoles republicanos que se exiliaron en México y, por extensión, a todos los exiliados forzosos que en el mundo han sido. Los actores españoles que trabajaron al otro lado del charco siempre serán objeto de mi admiración”, anotó.

Pepe Martín
El recuerdo dormido

El hombre que para toda una generación fue “El Conde de Montecristo” más célebre de la historia televisiva española también recibió los piropos de Pilar Bardem: “Estábamos todas enamoradas de él. Han pasado los años y tengo el honor de seguir siendo su amiga y de seguir enamorada de su declamación”. Este barcelonés afincado en la capital recordó sus muchos artículos en prensa. “Lo de escribir unas memorias lo dejaba para cuando fuera mayor, pero, caramba, ¡es que ya lo soy! Y ahora, haciendo balance de mis vivencias, doy la razón a Mastroianni: El actor debe tomarse su profesión muy en serio y a sí mismo, un poco en broma”.

Ramón Pons
Mientras el cuerpo aguante

De él dijo Manuel de Blas en una carta que leyó el actor Víctor Valverde, que no pudo llegar a la presentación a causa de la nieve, que era “el más galán de su generación, con su aire de niño bien que incluso hoy le da aire de distinción y fragilidad”. Pons, valenciano que protagonizó Juegos de sociedad o Señora necesitada busca, dijo haber entregado “un libro pequeñísimo, un trailer que no es ese gran volumen de homenaje que se merece aquella generación maravillosa del cine entre 1945 y 1970”. Sintió pudor “hablando de mí y haciéndome autobombo”, pero recomendó que los actores jóvenes aprendan de sus mayores. “Cuidan sus cuerpos, cantan y bailan fenomenal, pero no tienen ni puñetera idea de quién era Bódalo”.

Elisenda Ribas
Briznas de locura

“¿Cómo que briznas de locura?”, le reconvino su amigo del alma Juan Margallo. “¡No, hombre, lo nuestro es locura completa! Las gentes del teatro lo sueñan todo y luego apenas tienen para pagarse un café”. Esta barcelonesa en Madrid le aclaró que la locura, “como decía el poeta, sirve para combatir la necedad”. Nació artista, cantó hasta los 16 y luego se lanzó a las tablas. “Nunca pensé en escribir, pero me leo ahora y no me ha salido tan mal”, bromeó la mujer a la que vimos en La plaza del diamante, El asesino de muñecas y en las series Fernández y familia, Ala…dina o Soc com soc.

Dpto. de prensa de Aisge

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