Libros 106

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Hipnosis/La Colonia

Ediciones Antígona 2012
David Fernández Rivera

Hipnosis/La Colonia es una cumbre que cuaja a partir de la experiencia de doce años de poesía, así como de la concreción del lirismo dramático, de las varias opciones de dirección, un argumento contundente, personajes lanzadera para el gran esfuerzo actoral, y por encima de todo, una filosofía y reflexión social sorprendentes e inesperadas. El autor ha elegido para esta obra a las ciudades contemporáneas como símbolo de la decadencia humana. Entre ellas forman la Colonia, algo que vendría a ser la proyección de un mundo urbanizado sobre la propia identidad humana y natural.

En estas ciudades, la contaminación, que sería un eufemismo de la destrucción y de un humo verdoso que no deja ver nada, es sorteada por los individuos llevando desde su nacimiento una máscara de gas. A través de estos cristales no se ve más que la “normalidad” del día a día. Digamos que estos vendrían a ser la analogía perfecta de la reducción vital que viven las multitudes en favor del sistema productivo o de la ambición hacia una meta difusa.

Nadie lo sabe, pero este humo, desconocido por todos, proviene de los múltiples incendios que la acción humana provoca fuera de la Colonia: en los campos… Y es aquí donde el autor reflexiona sobre la posible escisión del ser humano de la naturaleza y la consiguiente creación de una sociedad artificial que literalmente quema nuestras raíces.

El argumento sorprende con una identidad y autenticidad elogiable. Bruno es consciente de que porta una máscara de gas y que vive al otro lado de los muros de su propia identidad. Lógicamente, las cuestiones sobre si podrá salir o sobre si los inhibidores sociales como la educación, le permitirán deshacerse de esta máscara y sortear los muros, son los grandes alicientes de un drama muy intenso y con muy pocos momentos para el desperdicio.

Cuestiones como, ¿qué pasaría si todos se quitasen las máscaras? ¿Se derribarían los muros y se apagaría el incendio? ¿Tanto tememos a su luz que preferimos avanzar sin pensar en ello? Estas y otras muchas preguntas son la columna vertebral de una obra en la que el autor desarrolla su gran capacidad como director de actores con textos hechos a la medida del teatro al unísono de la lectura, además de sorprendernos con unas acotaciones líricas más evocativas que discursivas, posiblemente una extensión de un decorado que sólo puede concebirse como la realidad física de la poesía de David.

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