Asesoría legal: Los sindicatos del espectáculo y la representatividad legal

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La Ley Orgánica de Libertad Sindical, aprobada en 1985, supuso la regulación constitucional de los sindicatos, después de la ruptura del sistema de sindicalismo vertical. El modelo que establece no está pensado para sectores profesionales con unos grandes niveles de discontinuidad y temporalidad, como pudieran ser los sindicatos vinculados al mundo del espectáculo (como la Unión de Actores y Actrices de la Comunidad de Madrid).

Esta ley crea dos clases de sindicatos: los sindicatos “a secas” y los sindicatos representativos.

Diferencia y objetivos

Para ser representativo se impone la regla de la obtención de resultados en las elecciones sindicales. Para ser representativo y ostentar los derechos propios de la representatividad es necesario haber obtenido, al menos, un 10 % de los representantes sindicales en un ámbito (estado, provincia o sector), reflejándose dos excepciones: la atribución de representatividad estatal a los sindicatos autonómicos que obtengan el 15 % en su ámbito y la atribución de representatividad, a nivel de empresa, de los sindicatos que tengan presencia (sea cual sea el porcentaje que obtengan) en los comités de empresa o delegados sindicales.

Todo sindicato, sea cual sea su importancia e implantación, tiene derecho a la organización interna y a la federación o confederación con otros sindicatos. Este aspecto de la libertad sindical no es problemático, está vinculado directamente con el derecho general a la asociación. El problema viene con los derechos de actividad sindical: la negociación colectiva, el derecho de huelga, la interposición de conflictos colectivos y la presentación de candidaturas.

En un principio todos los sindicatos tienen estos derechos según la LOLS, pero este principio es relativo. La propia LOLS restringe el derecho a la negociación colectiva de eficacia general (es decir, la que puede regular las relaciones laborales) a los sindicatos con representatividad, que son, además, los únicos que pueden convocar, por sí mismos, elecciones sindicales (por no hablar del derecho a la representación institucional o a la cesión de inmuebles). Es decir se otorga a los sindicatos grandes la posibilidad de seguirlo siendo, otorgándoles la única llave que les permitirá afianzar y ampliar sus derechos: la convocatoria de elecciones sindicales.

Ámbito del procedimiento electoral

Por si esto fuera poco, la regulación del Estatuto de los Trabajadores (contemporáneo de la LOLS), deja muy claro el ámbito del procedimiento electoral: la empresa o el centro de trabajo, estableciéndose, además, un complejo y prolongado procedimiento electoral que imposibilita o, cuanto menos, dificulta cualquier tipo de promoción electoral en los ámbitos profesionales donde los trabajadores y trabajadoras tienen una profunda rotatividad, cambiando de empleador o de centro de trabajo varias veces al año. En el caso (complicado) en el cual se pudieran realizar elecciones en un determinado ámbito en estos sectores, la representatividad duraría lo que durara el vínculo laboral de los trabajadores: muy poco. En el sector profesional de artistas esto es manifiéstame así.

Una de las reivindicaciones inmediatas de las profesiones artísticas debe ser, por tanto y de cara a obtener instrumentos útiles de representación colectiva y defensa de los derechos laborales, apostar por un cambio legislativo que prevea, de la misma manera que existe una relación laboral especial de artistas o un sistema especial de cotización, la existencia de un sistema especial de elecciones sindicales. El modelo ideal debe ser la creación de circunscripciones electorales de ámbito provincial o autonómico, convocándose elecciones periódicas a las que pudieran concurrir todos los sindicatos (propios del sector o generales) y en las que pudieran votar todos los trabajadores del sector. De esta manera podrían existir sindicatos propios del sector con todos los derechos anejos a la representatividad sindical y, además, refrendados por el voto de los profesionales.

Asesoría Jurídica de la Unión de Actores

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