Carta a la profesión: La última carta de Vicente Cuesta, Secretario General de la Unión de Actores

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Vicente_Cuesta-2Ésta será mi última carta a la profesión como Secretario General de la Unión de Actores y Actrices. El aumento de horario laboral como profesor de la RESAD (los recortes como sabéis han afectado profundamente a la educación) me impide dedicarme permanentemente a la dirección del sindicato.

En los dos años que he estado al frente del sindicato, he tratado, conjuntamente con mis compañeros de candidatura de llevar a cabo el programa con el que nos presentamos en las elecciones. Las líneas básicas de este programa han sido, por un lado, la renovación, participación y apertura del sindicato a todos los profesionales, y por otro, la unidad con todas las organizaciones del espectáculo y las artes escénicas.

Lo primero que hicimos nada más entrar en el sindicato fue, de acuerdo con el compromiso adquirido con la profesión, poner en marcha el 1er Congreso de la Unión de Actores y Actrices de Madrid, que tenía como objetivo prioritario la renovación de los antiguos estatutos. Los nuevos estatutos resuelven la heterogeneidad y contradicciones de los antiguos, dan coherencia a las relaciones entre los distintos órganos de dirección del sindicato, establecen para las futuras elecciones un proceso asambleario y congresual e incluyen orgánicamente las comisiones de trabajo y la asamblea de la profesión dentro de ellos.

Evolución y logros

Hemos participado activamente en las dos huelgas generales: la del 29 marzo y la última del 14 de noviembre. Y hemos propiciado, con nuestra iniciativa, la creación de la Coordinadora de organizaciones de trabajadores y trabajadoras del espectáculo y de la plataforma del “No sin Cultura”.

Hemos dado prioridad a la acción sindical, porque la defensa de los derechos laborales es la raíz de toda organización sindical. Desde la Secretaria de Acción Sindical se ha hecho un trabajo diario, constante, en contacto con los compañeros y los centros de trabajo. Un trabajo decisivo para que incluso compañeros que estaban alejados de la Unión de Actores se hayan integrado activamente en el sindicato.

Y también hemos estructurado de una manera más racional la organización del sindicato. Hemos creado procedimientos internos para tener una mayor efi cacia y control de las distintas áreas administrativas. En definitiva, hemos profesionalizado la comunicación, gestión y coordinación interna del sindicato.

Nuestra intención también ha sido renovar la maquinaria del sindicato para que sea una herramienta más eficaz para la defensa de los derechos de los Actores y Actrices.

En estos momentos de despedida no puedo sino expresar mi más profundo agradecimiento a todos los compañeros de candidatura y a los trabajadores del sindicato. Pero en especial quisiera agradecer el consejo sabio y el apoyo constante de Juan Margallo, el trabajo sólido, efectivo y constante de Iñaki Guevara, la confianza y lealtad de Vicente Gisbert, la ayuda y la coherencia admirable de Alberto San Juan, la diligencia y apoyo de Manuel Gallardo, el trabajo desinteresado y abnegado de Rocío Mostaza y Anahi Beholí… Así mismo quisiera dejar constancia del reconocimiento al trabajo de todos los compañeros que se han incorporado a las distintas comisiones y también a los trabajadores del sindicato que sin su entrega y entusiasmo diario la Unión de Actores y Actrices no podría funcionar y por supuesto, a los compañeros abogados que con su rigor profesional y trabajo diario en la resolución de los casos que se les presentan, han contribuido de una manera especial, a la confianza de los afiliados con el sindicato. Y por último, reconocer especialmente la labor desarrollada por la coordinadora del sindicato Nines Fernández sin cuya generosidad y horas de trabajo entregadas al sindicato no podría haber abarcado todas las actividades desarrolladas en este periodo.

La labor desarrollada durante estos dos años en la Unión es fruto del proyecto comenzado en febrero de 2010 cuando Juan Margallo, Rodolfo Ruiz y yo mismo convocamos a la profesión en el teatro Alfil para conmemorar el 35 aniversario de la huelga del espectáculo del 75 de la “Comisión de los 11”.

Queríamos movilizar a la profesión, recuperar el espíritu reivindicativo, asambleario del movimiento actoral de la transición democrática. Pero con esta iniciativa no nos guiaba ningún propósito de oposición a la Unión de Actores. Por el contrario, desde el primer momento quisimos que la Asamblea de la profesión y las comisiones de trabajo surgidas de ella se integraran en la estructura orgánica del sindicato. Queríamos que el sindicato convocara cuantas asambleas de la profesión fueran necesarias y que las comisiones de trabajo se integraran en las secretarias del sindicato. Por eso en cuanto nuestra candidatura ganó las elecciones, lo primero que hicimos fue crear comisiones de trabajo, e institucionalizar la asamblea de la profesión y las comisiones de trabajo en los estatutos.

El movimiento sindical, social, reivindicativo tiene dos partes, sin las cuales no puede andar: la organización y la movilización, y si le falta una de las dos el movimiento está cojo.

Sirva esta última reflexión para aclarar y preveer con acierto el futuro por donde debe ir, nuestro sindicato. La organización es fundamental, sin organización no puede haber continuidad ni dirección en el movimiento reivindicativo y sin movilización, sin actividad, sin comisiones de trabajo, sin participación, la organización se anquilosa.

Durante varios años el sindicato atendió casi exclusivamente a la organización, podríamos decir que se “burocratizó”, pero aún así, siguió existiendo, la herramienta seguía ahí, para ser utilizada para la movilización.

Hoy en día, los errores pueden venir precisamente por no tener en cuenta, por no valorar lo suficiente a las organizaciones sindicales.

Y se podría llegar a la paradoja, siguiendo esta tendencia de la negación de las organizaciones sindicales, a erigir al activismo, a las comisiones de trabajo en los únicos protagonistas de la lucha sindical, sin tener en cuenta que estas son posibles, han sido posibles, por el sustento, respaldo e impulso de las propias organizaciones sindicales y en nuestro caso de la Unión de Actores y Actrices.

Hemos llegado hasta aquí con un proyecto de renovación, participación y unidad sindical. Con ese espíritu surgió el movimiento de la asamblea de la profesión en febrero de 2010. En estos dos años hemos abierto el sindicato a la participación, hemos potenciado la actividad y la movilización y también, hemos sido protagonistas en la unidad de todas las organizaciones del sector. Por nuestra iniciativa se han creado la Coordinadora y el “No sin cultura”.

Pero, precisamente por todo esto, tenemos que tener en cuenta que, sin la autonomía y dirección, de la Unión de actores y Actrices, ninguna de estas cosas hubieran sido posibles.

Y sigamos adelante. La lucha continua. Un abrazo para todos.

Vicente Cuesta
Secretario General de la Unión de Actores

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