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Antonio Castro

Divertida instantánea de Pepa Rosado y Rafael Castejón en un camerino.

Rafael Castejón y Pepa Rosado son uno de tantos matrimonios de artistas que llevan toda la vida sobre los escenarios, habiendo transmitido la vocación a sus hijos Jesús, Nuria (coreógrafa) y Rafael. Hoy, en el umbral de los ochenta años, pueden presumir de largas carreras.

Rafael debutó en el desaparecido teatro Fuencarral con la compañía de Adrián Ortega padre. Gran parte de su vida profesional se ha desarrollado en el teatro de La Zarzuela, donde todavía lo vimos en 2005. La madrileña Pepa Rosado comenzó como bailarina en el teatro de La Latina, en la época brillante de la revista.

Después ha sido actriz “característica” en numerosos espectáculos de los saineteros y autores costumbristas. Ambos han compartido escenario decenas de veces, sobre todo en los últimos años. E incluso, han estado a las órdenes de su hijo Jesús y con el pequeño de sus vástagos al lado. Hasta con un nieto han actuado en La Zarzuela.

En la foto vemos al matrimonio en una divertida escena captada en el camerino, vestidos ambos para la escena. Tiene una dedicatoria: “A nuestro hermanos Magda y Pepe con cariño. Pepa y Rafa”. Se aprecia claramente que los camerinos de la época no eran, precisamente, un modelo de confort. Afortunadamente para los documentalistas, la familia Castejón-Rosado tiene la buena costumbre de retratarse regularmente entre bastidores con los trajes de sus personajes.

El conde de Luxemburgo” fue una opereta muy popular en el siglo XX desde que José Juan Cadenas la presentara por primera vez en el teatro Eslava en octubre de 1910. En la década de los sesenta se representó continuamente gracias a que el teatro de La Zarzuela la desempolvó en 1960. En esos años Rafael Castejón pertenecía a la compañía titular del teatro, que dirigía Rafael Richart como tenor cómico.

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