Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Juan Vinuesa



Diferentes escenas de su obra Otro no tengo.


Diferentes escenas de su obra Otro no tengo.

Cuatro miradas apuntaban, en 2003, a las profundidades del teatro; aquel lugar en el que el arte es puro, sin envolturas. Estaban a punto de entrar en ese temido espacio que se sitúa entre el fin de los estudios dramáticos y la incursión en la industria teatral. Y se pusieron manos a la obra. Sus inquietudes escénicas llevaron a Javier Lara, Carlota Gaviño, Iñigo Rodríguez-Claro y Jose Padilla a formar Grumelot 03 e iniciar un camino que, paso a paso, ha traído su próximo estreno, que tuvo lugar en el marco del Festival Almagro Off, el pasado 7 de julio.

El grupo teatral asegura que tanto su filosofía de trabajo como el resultado de la misma están fundamentados en dos pilares esenciales: “la calidad del trabajo actoral y la solidez de un equipo técnico y artístico”. En un tiempo en el que cada vez es más difícil encontrar una compañía de repertorio, los componentes de Grumelot presumen de contar con un elenco estable y de lograr “un trabajo sistemático en el proceso orgánico del actor, y la integración de los demás signos escénicos”. Los cuatro son actores pero, además, Jose Padilla también cumple las funciones de dramaturgo e Íñigo Rodríguez-Claro de director.

Su despertar en las tablas llegó con “Reventado”, texto de Sarah Kane adaptado por la pluma de Jose Padilla, bajo la mirada del director Ramón Serrada Yagüe. La obra, que tuvo su primera puesta en escena en la madrileña sala Lagrada, en el año 2004, acerca al espectador a los rincones más íntimos de la miseria humana a través de la relación de amor-odio que mantienen sus protagonistas, un asesino a sueldo y una disminuida psíquica.

“Reventado” fue el preámbulo para adentrarse en un trabajo más personal, que llevaría el sello de Grumelot en todo el proceso de creación: “Cuando llueve Vodka”. Escrita por Jose Padilla y dirigida por Íñigo Rodríguez-Claro, muestra a sus personajes, Maud, Jaime, Rubén y Pedro, en unas circunstancias muy diferentes, pero al amparo de un denominador común: la soledad. Ese sentimiento que les llega recién dejado atrás el siglo XX y las consecuencias que el mismo trajo consigo. Para dar vida a esta búsqueda a través del yo y el ajeno, recurren a personajes tan variopintos como el famoso Sam Fisher, del videojuego Splinter Cell, o el escritor Charles Bukowski. El estreno de esta inconformista y revolucionaria comedia tuvo lugar en 2005 en la madrileña Sala Ítaca.

Este montaje supuso un paso al frente para Grumelot, ya que al éxito del proceso actoral se suma el reconocimiento público, que atestigua el primer galardón del I Certamen de Jóvenes Directores de Teatro Ítaca, en el año 2005 en Madrid.

Pluralidad artística

Grumelot se ha mostrado desde un principio abierta a nuevas colaboraciones y propuestas que puedan enriquecer su trayectoria y repertorio. El trabajo con un equipo estable no significa que la compañía entienda el teatro como un arte cerrado, pues lo asume como un canal de expresión en el que poder nutrirse unos de otros, y esa premisa les llevó a su siguiente espectáculo: “Otro no tengo” (“Have I none”) primera coproducción junto a Teatro en Tránsito. El texto, dirigido por Carlos Aladro y original del controvertido dramaturgo inglés Edward Bond, supuso el estreno absoluto en español de este montaje, con traducción del propio Aladro junto a Jose Padilla. Los instrumentos de dominación de la sociedad actual se extraen, en forma de parábola futurista, del argumento de “Have I none”. La intención, alzar la voz ante los males del siglo XX más comunes, como el letargo de la razón, la crisis de valores o la sumisión de la sociedad, con un texto enraizado sobre referentes tipo “Farenheit 451”, de Ray Bradbury, “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley o “1984”, de George Orwell. La obra fue estrenada en 2009 en el Teatro Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes, para posteriormente comenzar una gira por Canarias.

Padilla simultaneó este proyecto con la traducción y adaptación para la escena de “Perestroika”, continuación de “Ángeles en América” de Tony Kushner; “Los emigrados”, de Slawomir Mrozek y “En una nube” (Cloud Nine) de Caryl Churchill.

La inquietud por transitar las diferentes ramas del teatro les ha hecho crecer más allá de los montajes. La investigación, objetivo origen de la compañía, se materializa a través de seminarios y propuestas de diversa índole. Sin ir más lejos, Grumelot ha aportado su talento y ha participado en los talleres finales de Interpretación Textual de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, con la creación de textos e, incluso, su propia dirección.

El dramaturgo Jose Padilla se puso al servicio del equipo del tercer curso de Interpretación Textual con escritos como “Fly with me” o “Fuenteovejuna en llamas”; los alumnos de cuarto curso contaron con la versión del propio autor para “El bosque de los locos” de Caryl Churchill, que él mismo firmó junto a “Sodoma Indestructible”, lectura dramatizada codirigida por Carlota Gaviño, Iñigo Rodríguez-Claro y el profesor Mariano Gracia.

El elenco de Grumelot, en mayo de 2010, desarrolló el taller “Teatro en la Inmediatez”, unas jornadas en las que reflexionaron sobre la actividad del volcán islandés Eyjafjalla y sus consecuencias en la sociedad. Bajo el nombre “Todos mirábamos al cielo tratando de distinguirla”, la compañía ideó un espectáculo en el que diez actores y un músico se adentraron en la fragilidad del ser humano. El equipo confiesa que hizo especial hincapié en “investigar sobre las circunstancias que no están a su alcance”, así como sobre la necesidad de autocontrol en un mundo en el que el cambio climático juega un papel importante. Por otro lado, la histórica batalla que tuvo lugar en Santa Cruz de Tenerife, entre españoles e ingleses el 25 de julio de 1797, sirvió de inspiración a Grumelot para desarrollar el “Taller de Teatro Inminente”, que tuvo lugar en diciembre de 2010 en la capital canaria.

Además, han invitado a maestras inglesas de la Royal Academy of Dramatic Art de Londres, como Katya Benjamin y Brigid Panet y, entre sus colaboradores habituales, se encuentran la actriz Rebeca Hernando y el músico Ángel Galán.

Último peldaño

La compañía se ha vestido de largo para acercar hasta el Primer Encuentro Internacional Almagro Off, “Malcontent”, una versión de “La duquesa de Malfi” de Jhon Webster. El director asociado de la compañía Cheek By Jowl, que comanda Declan Donellan, Owen Horsley, ha sido el encargado de capitanear este proyecto, al que se ha sumado también el actor Juan Blanco. El voyeurismo y la crueldad son los ejes centrales de esta pieza, temas que, unidos a las vidas fuera de lo común de sus bellos y poderosos jóvenes, hacen que la historia conecte con el público “fácil e inmediatamente”, según el propio director. Para la versión, a cargo de Jose Padilla, Grumelot ha reconstruido la pieza en sus temas principales, con el fin de “explorar los viajes de los personajes y articular los mecanismos de la trama”, y muestra un especial interés en descubrir “cómo contar esta historia con un texto contemporáneo”, concluye Horsley.

El equipo estrenó “Malcontent” el pasado 7 de julio en el Teatro de La Veleta, dentro del marco de esta muestra, que forma parte de la programación de la 34ª edición del Festival de Teatro Clásico de dicha localidad. El encuentro, según sus creadores, nace de la “necesidad de provocar, incitar y facilitar vías de conocimiento a través del teatro” y, por ello, han sido seleccionados diez montajes mediante un comité formado por cinco excelentes mujeres de la escena: Carmen Losa, Ana Zamora, Yolanda Pallín, Laila Ripoll e Itziar Pascual.

“Malcontent” ha supuesto un paso más en esta aventura común, iniciada ya hace ocho años pero, además, los miembros de Grumelot están de enhorabuena debido a sus proyectos individuales, que compaginan con el trabajo en la compañía. Claros ejemplos son el trabajo de Javier Lara o Carlota Gaviño en el Centro Dramático Nacional, con “El avaro” dirigido por Jorge Lavelli y las lecturas dramatizadas, por Gerardo Vera, respectivamente. La reciente participación de Íñigo Rodríguez-Claro en “El condenado por desconfiado” o los “Entremeses barrocos,” de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, y la invitación de la Sala Beckett a Jose Padilla para formar parte de su obrador internacional de dramaturgia el próximo verano, son una muestra de esta trayectoria paralela a la agrupación.

La revisión de su pasado y su proyección actual, dejan constancia del empeño de Grumelot en dar una visión diferente y personal sobre el teatro y la sociedad, que ha provocado su escalada en la escena española. Tras casi una década de tenacidad, es evidente que la inspiración les suele llegar con facilidad y, lo más importante: en todo momento les ha sorprendido trabajando.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn