Consuelo Trujillo “La búsqueda para mí es el sentido, y seguiré buscando hasta que muera”

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Actriz de teatro, cine y televisión; Directora e Investigadora teatral y Docente, Consuelo Trujillo resume sus tres grandes pasiones en: actuar, dirigir y enseñar. Una pasión que se pone de manifiesto durante toda la entrevista que tan gentilmente nos concede a Actores,  La Revista.

En este momento ¿Puedes compaginar las tres pasiones de tu vida  o estás más volcada en la labor interpretativa?

Yo digo que en cada momento una hace lo que puede, bien es cierto que ahora estoy más entregada a mi trabajo como actriz. Sin embargo, a finales de junio tendré el placer de tener un curso de laboratorio de entrenamiento con actores del que ya estoy preparando su temática.

A lo largo de nuestra carrera profesional transitamos  numerosos caminos, algunos de ellos poco o nada cómodos ¿Te han encajado la mayoría de las piezas de tu puzle personal y profesional  dando un sentido a todos esos caminos, o  sigues buscando?

La búsqueda para mí es el sentido y como buscadora seguiré buscando hasta que muera. Esa búsqueda llena de sentido mi trabajo, dándole fuerza y pasión a cada reto. Es lo que me inspira y me hace crecer, aprender…
Además,  si hay un puzle que se haya podido encajar es el de como entiendo que la buscadora que soy como ser humano, en mi afán por conocer el sentido de la vida, se une a mi recorrido artístico. Para mí es inseparable, porque además de buscarme como persona también me estoy buscando como actriz.
De hecho creo que he llegado a ser la actriz que soy en este momento, pero no es la misma que seré dentro de un año, gracias a  mi búsqueda y a ese  recorrido personal.
He tenido que conocerme en la oscuridad, en la luz, a entender más profundamente al ser humano, para ser mejor actriz.

Háblanos de Medea, donde tu trabajo como la nodriza te ha coronado con el premio Ercilla de teatro a la Mejor Intérprete de Reparto y además te ha supuesto una nominación a los premios de la Unión de Actores  y Actrices a Mejor Actriz Secundaria en Teatro ¿Cómo has recibido este premio? y ¿Qué supone para ti esta tragedia dirigida por José Carlos Plaza con dramaturgia de Vicente Molina Foix?

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Recibir un premio Ercilla ha sido muy bonito porque era mi primera nominación y es un premio con mucho reconocimiento que tienen muchos actores y actrices a los que admiro.
Además, la nodriza ha sido un regalo que me ha hecho José Carlos Plaza. Él tenía plena confianza en mí y me dijo que al final del proceso me alegraría y así ha sido. Porque en un principio me costó trabajo ya que tuve que buscar en mí esa parte más irracional, más creyente de la naturaleza, y más servil. Ten en cuenta que es un personaje que mira a Medea como a una hija pero a la que sirve al mismo tiempo.

Luego la versión que hace Vicente Molina Foix le da una entidad, una fuerza a esta nodriza que no tiene el personaje en la tragedia ni de Eurípides ni de Séneca. Simboliza la tierra, la sabiduría ancestral, la fidelidad y no enjuicia a Medea en ningún momento. Le acompaña en todo su periplo, desde que la ayuda a conseguir el Vellocino de Oro, hasta su final trágico en Corinto donde es despreciada por Jason.

De Medea a La Novia. Hace tiempo que tuviste la oportunidad de interpretar al personaje de la madre en teatro, ahora en  la versión que hace Paula Ortiz de la tragedia Lorquiana tuviste que afrontar el papel de la criada. Cuéntanos si tuviste algún tipo de interferencia y si el proceso de trasvase de un personaje a otro te supuso alguna dificultad.

Muchas, porque tenía a la madre metida hasta la médula. Es una mujer rígida que esta traspasada por el dolor y no ha podido perdonar, tiene dentro de sí lo masculino de lo femenino y que en las palabras de Lorca habla dando continuas sentencias.
En cambio, la criada es una mujer sencilla, que no enjuicia, muy humana, que mira más a la vida y representa la feminidad de la maternidad, de la sexualidad, del cuidado…
Me inspiré en todas esas mujeres que nos han cuidado a lo largo de nuestra vida: nuestras madres, abuelas, tías y que no tienen nombre, ni títulos, ni premios, pero que nos han hecho ser lo que somos.

¿Y la versión que da Paula Ortiz de ese Federico en La Novia? ¿Qué ha significado para ti trabajar con ella como actriz y como creadora?

Paula es una joven muy sabia, muy honesta, que tiene muy claro lo que quiere. Ha hecho una película de Autora donde nos da su visión de la obra de Federico García Lorca en este momento de su vida, poniendo su imaginario al servicio del imaginario de Federico y a su vez tomando el imaginario de Lorca para ponerlo a su servicio.Utiliza un lenguaje donde la luz, los paisajes, la música… todo el universo plástico tiene que ver con un universo ético y de contenido.

Ella nos ha sumergido a todos en su viaje y como directora te da la mano para ir contigo hasta el final. Te susurra al oído, se sienta a tu lado cuando lo necesitas, tiene muy claro lo que quiere de ti como ese personaje y escucha lo que tú traes. Me ha enseñado a escuchar y a que mi personaje escuchara.
Lo que he sentido al ver la película es que está llena de una belleza que conmueve. Hay una intimidad que tiene que ver con lo femenino, donde la mirada de todas las mujeres está llena de verdad, de dolor y donde los hombres, actores muy generosos, están como figuras para que aparezca esa atmósfera femenina. La novia es el universo femenino de Lorca y de Paula Ortiz.

Como creadora he aprendido de su valentía, porque no lo tuvo nada fácil para sacar adelante la película, pero se mantuvo en la convicción de lo que quería hasta que pudo ver hecho realidad el proyecto.
Ojalá en nuestro país cuidemos más el cine femenino que es tan escaso, protagonizado por mujeres y por mujeres mayores de 45 años, porque contaremos la vida como actrices desde otro lugar mucho más interesante y necesario.

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Háblanos del estreno de tu próxima obra  “Criatura” que llegará en mayo a Nave 73  ¿Qué encontraremos como espectadores?

En “Criatura” hay una búsqueda de un lenguaje propio dentro de un teatro físico, donde se mezclan la danza, el silencio, la poesía.
Hice una selección de autores en lengua castellana del siglo XX en torno al tema del instinto y de la mística, e invité al actor Borja Maestre y al director y coreógrafo Andrés Waskman, para hacer un mestizaje que hace que al finalizar la obra la gente salga conmovida.
Hemos trabajado a lo largo de 3 años investigando pero a tiempos parciales. Lo presentamos en el Antic Teatre de Barcelona en mayo pasado, además de en el Corral de Alcalá de Henares y seguramente tras su estreno en Nave 73 comenzará un nuevo recorrido.

En tu faceta como docente, ¿De qué manera crees que se puede ayudar al actor a despertar las ganas de buscar? , ¿Cómo se despierta hacia la autoconfianza?, ¿Existen patrones comunes en los que haya que aplicar las mismas herramientas para todos por igual?

Creo que hay una técnica que cada actor debe aprender en cuanto a cuerpo, voz e interpretación dentro de las múltiples que existen. Pero no hay un actor igual que otro y algunos necesitan confianza, otros abrazos, otros un vapuleo o que los pongas contra las cuerdas, pero todos necesitan conocerse. Ese es el trabajo que yo puedo hacer por un actor: ayudarle a que se conozca, sepa cuáles son sus dones, sus zonas de oscuridad, y aprenda a canalizar su talento para encontrar su camino, su manera de ser como actor, a expandir ese talento y trabajar con su dificultad para crecer.

Para finalizar me gustaría preguntarte ¿Por qué crees que es bueno para un actor y una actriz pertenecer a la Unión de Actores y Actrices? ¿En qué somos o deberíamos ser iguales?

Creo que es bueno que juntos defendamos nuestros derechos y le demos dignidad a nuestra profesión para que nuestro trabajo sea bien retribuido y tenga mejores condiciones, no sólo económicas, sino también a la hora de desarrollar ese trabajo en cuanto a los tiempos, los ensayos; la preparación que uno necesita para su voz, su cuerpo…
Hay que darle dignidad a las condiciones en las que trabajamos, a lo que necesitamos para trabajar bien. Y tenemos que ser generosos y pensar en el futuro que queremos para nuestra profesión.

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