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Desde la Unión de Actores y Actrices de la Comunidad de Madrid queremos manifestar lo siguiente:

Primero.- Nuestro compañero Guillermo Toledo en ningún momento participó en acto de violencia alguno contra las personas o contra las cosas, ni el día de la Huelga General ni en ningún otro momento. El 29 de marzo de 2012 se limitó a participar en piquetes informativos pacíficos en ejercicio de su derecho fundamental a la huelga.

Segundo.- La denuncia interpuesta contra él por el empresario hostelero titular de la sociedad Barengo Hostelería S.L. y propietario de un bar de la capital el día de la Huelga General en primer lugar es genérica, sin que se le atribuyan a nuestro compañero Guillermo Toledo particularmente conductas lesivas contra las personas o las cosas y, además es contradictoria con las múltiples declaraciones que dicho empresario ha realizado posteriormente a los medios de comunicación (manifestando primero que Guillermo Toledo entró en el local, luego que no, primero que le reconoció, luego que fue otra persona o personas quienes le dijeron quién era Guillermo Toledo, después que fue la policía mediante reconocimiento fotográfico…).

Tercero.- En ningún momento desde el día de la Huelga General hasta hoy se ha mostrado un solo daño causado en el local, siendo numerosos los vídeos aparecidos en los medios de comunicación grabados en el interior del mismo con posterioridad a los supuestos hechos, es más en ninguno de estos vídeos se percibe desperfecto alguno en el citado local. Y que ninguna persona, aparte del empresario hostelero en cuestión, ha manifestado ser agredida, coaccionada o ha confirmado los hechos que el empresario le atribuye a nuestro compañero Guillermo Toledo. Por lo que a día de hoy, el único elemento que existe refiriéndose a estos hechos son las manifestaciones del empresario hostelero sin respaldo de ninguna clase.

Cuarto.- Al contrario de lo que han manifestado algunos medios de comunicación, nuestro compañero Guillermo Toledo jamás ha sido imputado por atentado a la autoridad, amenazas de muerte o desórdenes públicos.

Quinto.- El Auto de Libertad dictado por el juez manifiesta que (i) “en modo alguno existen indicios suficientes de la comisión de un delito contra los derechos de los trabajadores” no habiendo siquiera trabajadores implicados en los hechos y que (ii) la realidad de los daños en el local no está acreditada, cosa que debería haber hecho el propietario, más aún teniendo en cuenta que la existencia de daños reales hubiera sido muy sencilla de acreditar.

Auto de Libertad para rectificar las
informaciones vertidas.

Sexto.- Consideramos desproporcionada y falta de sustento jurídico la petición de prisión provisional realizada por la Fiscalía, que se basa en pretender dar poco menos que un escarmiento público a los huelguistas, sin que exista una sola prueba de los hechos y que contrasta con otras actuaciones bien recientes de la misma, la cual no ha considerado que en hechos declarados y probados de mucha mayor entidad sea preciso adoptar esa medida. En este sentido el propio Auto de Libertad está de acuerdo con esta posición. De la misma manera, no podemos sino manifestar nuestra disconformidad con prácticas como la detención de madrugada de un ciudadano y retención durante toda una noche sin que existan pruebas de ninguna clase de los hechos que se le atribuyen, constando únicamente la declaración del empresario hostelero.

Séptimo.- En estos momentos nuestro compañero Guillermo Toledo se encuentra en libertad, sin ningún tipo de condicionamiento, ni obligación de prestar fianza, como, por otra parte, es completamente lógico y normal, dada la falsedad y absoluta falta de acreditación de los hechos denunciados.

Octavo.- Manifestamos nuestra perplejidad ante el tratamiento dado a este caso por los medios de comunicación, (i) que han llegado a dar la noticia de la detención de forma anticipada, evidentemente sin contrastar, siendo muy llamativo que la prensa tuviera noticias de la existencia de una denuncia y de que se iba a producir un arresto muchas horas antes de que lo supiera la propia persona detenida; (ii) habiéndose además producido un linchamiento público y concertado que busca criminalizar, no sólo a nuestro compañero, sino a todos los trabajadores que ejercieron su derecho a la huelga el pasado 29 de marzo contra la Reforma Laboral, a través de instrumentos legalmente reconocidos como los piquetes informativos. 

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