Desde la butaca, nuestro teatro

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn
Maribel y la Extraña Familia

Maribel y la Extraña Familia

La fiebre, o capitalismo para marxistas y viceversa

Que la sala Cuarta Pared cierre la temporada anterior y abra esta que ahora comienza con la misma obra es un signo de los tiempos. En medio un verano. Un relajo. Un pasar para la mayoría donde las palabras crisis, economía, prima de riesgo, pobreza y privatización han sido convenientemente adormecidas en las plazas de los pueblos, al borde del mar o de las piscinas en esa famosa siesta española que, según comentan, también duermen los presidentes norteamericanos. Tal vez, es este tiempo de relajo el que el personaje protagonista de esta obra usó para visitar ese lejano y pobre lugar que lo afiebra de tal modo que, a la manera de los antiguos chamanes, va descubriendo una posición de privilegio, privilegiada, debida al azar, a un sorteo, al juego de dados de un dios con los ojos vendados. Un chamán llamado Israel Elejalde, que se deja poseer muy acertadamente por la fiebre del texto y la de la dirección de Carlos Aladro. Que afiebra a los espectadores, que voluntaria y espontáneamente decidieron comprar la entrada y llenar el teatro, para revelarles esa crisis de valores que se tiene cuando la enfermedad, por banal que sea, nos hace pensar que ya todo se ha acabado y que se pudo y se puede vivir de otra manera, que otro mundo era y es posible aunque sean unos minutos finales. Y mientras habla y escucha música, se va curando, va mejorando, va “normalizándose” para encontrarse, a pesar de lo revelado, igual de a gusto que al principio, antes de enfermar. Igual de a gusto que quien le está viendo. Porque saber todos sabemos, pero si algo hemos aprendido es que por si solo el conocimiento, la comprensión, no mueven a la acción. ¿Deberíamos perdonarnos por esto? es la pregunta que queda en el aire, en la cabeza del público, que sale tras haber aplaudido repetidamente, con ganas de volver al teatro, de volver a “afiebrarse”.

Autor: Wallace Shawn traducido por Carlos Aladro (versión Carlos Aladro e Israel Elejalde)
Dirección: Carlos Aladro
Producción: Israel Elejalde, Teatro en Tránsito y Kamikaze Producciones
Iluminación: Juanjo Llorens
Espacio sonoro: Sandra Vicente – Estudio 340
Vestuario: Ana López
Vídeo: Natalia Moreno y Jerónimo Carrascal
Con (por orden alfabético): Alba Celma e Israel Elejalde
Página Web: http://www.kamikaze-producciones.es/index.php/la-fiebre/

Maribel y la extraña familia, momentos inolvidables

Resulta difícil elegir una sola foto del nuevo montaje de Maribel y la extraña familia para ilustrar este artículo. Todas las disponibles para la prensa remiten a momentos en los que se es feliz sentado en la butaca y viendo la obra. Y se le podrían añadir más fotos para el alegre recuerdo. Hay muchas que se echan en faltan, pues este montaje es más de momentos que la continuidad de toda la obra de principio a fin. Cosa que solo le importa, seguramente, al experto, al estudioso y al que analiza la propuesta con “ojo crítico”, y poco le importa al resto que salen alegres y contentos por su aparente ligereza y su ausencia de profundidad. Tal vez, con más mensaje para aquella sociedad que se mostraba pacata, cuando no perseguidora, marginadora, de una mujer con pasado. Cuando las que ejercían el oficio más viejo del mundo se presentaban como modistillas, buscando hombres a los que hacerle un traje a medida y cobrar por ello. Maribel es una de esas modistillas que encuentra a un hombre, y a su familia, que quieren el traje a medida que ella vende, y a cambio le ofrecen un matrimonio, una vida respetable y decente, y, lo mejor, amor. Algo tan extraño entonces, como ahora, que somos tan modernos que nos suena a cuento de hadas. Así se ve y se presenta esta obra con un anacrónico sentido de algo divertido que sucedió hace algún tiempo. La reposición de un clásico que gracias a sus actores y actrices se llena de momentos inolvidables. Esos que una vez en el bar o en casa o en el trabajo, el espectador recordará, comentará y reirá de nuevo y que deberían justificar con creces la popularidad del espectáculo y el “no hay billetes” en el teatro Infanta Isabel o en cualquier otro teatro que lo programe.

Autor: Miguel Mihura
Dirección: Gerardo Vera
Producción: Grey Garden
Escenografía y vestuario: Alejandro Andújar
Iluminación: Juan Gómez Cornejo
Coreografía: Chevi Muraday
Videoescena: Álvaro Luna
Peluquería / Sastrería: Iris Dueñas
Maquillaje: Sylvie Imbert
Con (por orden alfabético): Abel Vitón (Don Fernando/Don José), Alicia Hermida (Doña Paula), Carlota Gaviño (Susana), Chiqui Fernández (Doña Vicenta/Pili), Elisabet Gelabert (Rufi), Javier Lara (Don Luis), Lucía Quintana (Maribel), Markos Marín (Marcelino), Macarena Sanz (Niní) y Sonsoles Benedicto (Doña Matilde)
Página Web: http://www.greygarden.es/maribel-y-la-extrana-familia/

Hoy no me puedo levantar (HMNPL), un espectáculo para las masas

¿Es bueno o malo un espectáculo creado para las masas? En momentos como estos en los que ya se han perdido todas las certezas, es difícil que alguien se atreva a dar una respuesta. Y si alguien se atreve hay que recordarles que todos somos masa. Masa consumidora que con sus actos construimos la lista de los discos o libros más vendidos, de las películas, obras de teatro o programas de televisión más vistos. HNMPL, el acrónimo de la obra al que debemos ir acostumbrándonos pues a las masas no nos gusta mucho escribir y menos leer, es una obra montada con ese espíritu masivo. Para ello despliega todos los medios que una productora española se puede permitir y recurre a una memoria colectiva impuesta, la de los ochenta. Década que sigue alimentando sueños húmedos entre los que vivieron aquella época y sus retoños, a los que las melancólicas radio fórmulas y el declive de la industria musical poco más les ha dejado como banda sonora. Una banda sonora formada por números musicales que en esta obra se hilan con una historia llena de tópicos sobre la amistad, el amor, el trabajo, etc. Tópicos simples que saltan a poco que hables con cualquiera, hasta con los más leídos. Y que también recorren aquellas canciones que muchos consideraron y consideran poesía. Así van pasando números que si funcionan es por una tecnología que ciega el espíritu crítico de cualquiera. Y, también, por unos actores y actrices que suenan verdaderos cuando hablan y cuando cantan. Aunque se les haya contratado para seguir haciendo el mismo papel de siempre, como es el caso de los populares Ana Polvorosa y Canco Rodríguez. Aunque el sonido, cuando están dentro de la caja escénica y cantan, vaya en su contra. Da igual, la memoria individual y colectiva se traslada, olvida lo malo de la época, y no canta ni baila más en la butaca porque el decoro y el hecho de estar en un teatro cree que no se lo permiten, como cuando estuvieron en su último concierto de Mecano.

Autores: José María Cano y Nacho Cano con libreto de David Serrano
Dirección: David Ottone
Dirección de actores: Secún de la Rosa
Dirección musical: Daniel García
Coreografías: Federico Barrios, Lluis Burch, Noemí Cabrera, Carlos Chamorro, Chevy Muraday y Carlos Rodríguez
Producción: Hoy No Me Puedo Levantar S. L. (Drive Entertaiment)
Escenografía: Ricardo Sánchez Cuerda
Vestuario: Alejandra Hernández
Peluquería: Esther Redondo
Maquillaje: Almudena Castillo
Iluminación: Carlos Torrijos
Sonido: Javier Isequilla
Audiovisuales: Eduardo Suárez
Con (por orden alfabético): Adrián Lastra (Colate), Alejandro Vega (Anselmo), Ana Polvorosa (Patricia), Andrea Guasch (María), Beatriz Ros (Malena/Cover Patricia), Canco Rodríguez (Panchi), Claudia Traisac (Ana), David Carrillo (Guillermo), Daniel Diges (Mario), Héctor Fernández (Cover Panchi, Colate y Anselmo), Tania García (Cover María/Ana) y Xavi Navarro (Cover Mario y Colate)
Página Web: http://www.hoynomepuedolevantar.com/

Capitalismo. Hazles reír, morder la mano que te da de comer

Le pasa a este espectáculo lo mismo que a la mayoría de los espectáculos procedentes de un taller. A saber, hay claves ocultas, claves basadas en sucedidos en el taller, en las relaciones y las reflexiones que en el se produjeron, en el código que compartieron, que deja fuera a quien lo ve y lo escucha. Esta situación suele provocar perplejidad a ambos lados de la cuarta pared. En quien lo ofrece que no ve en las butacas el mismo entusiasmo, el mismo subidón que tuvieron al crearlo y acaban sintiéndose incomprendidos. El público no acaba de entender a donde va la obra, para qué se le convoca y se le hace pagar la entrada. A pesar de tener una selección musical excelente, aunque anclada en el pasado reciente del estándar y el pop norteamericano, de las proyecciones de calidad, de artistas que en lo suyo son referentes y se ve en la pista de circo el porqué lo son y lo seguirán siendo. Con escenas bien escritas. Con ideas. Y con unos excelentes números de circo, como no podía ser menos en el Teatro Circo Price. Con todo esto, no se sabe donde va o si quiere ir a alguna parte. Claro que es una crítica a nuestra sociedad y a nuestro mundo occidental español. La misma que se puede encontrar en algunos medios, cada vez menos, y en las redes sociales (ausentes del escenario, que no del proyecto). Crítica que los propios criticados consideran inane, ya que son ellos, con las instituciones que tienen en sus manos, quienes financian Capitalismo. Hazles reír. Ya que saben que la crítica no atraerá ni moverá a las masas. Masas que ellos mismos dirigen, con “educación”, hacia el entretenimiento cultural. Al espectáculo que anula el pensamiento crítico. El tipo de pensamiento que se necesita para disfrutar de esta nueva, interesante y apasionante (aunque fallida) aventura de Andrés Lima y Juan Cavestany que abre nuevas posibilidades para el teatro que se hace y debería hacerse aquí.

Autor: Juan Cavestany
Dirección: Andrés Lima
Producción: Joseba Gil y María Valls
Espacio escénico y vestuario: Beatriz San Juan y Almudena Bautista
Iluminación: Valentín Álvarez
Con (por orden alfabético): Alba Sarraute, Andrés Lima, Aitana Sánchez-Gijón, Edu Soto, Eva Boucheritte, Irene Escolar, Luis Bermejo, María Mira, Marilén Ribot, Marta Megías, Martí Soler, Nacho Vera, Nathalie Poza, Óscar del Pozo, Rulo Pardo y Silvia Marsó.
Página Web: http://www.teatrocircoprice.es/web/index.php/espectaculos/view/280

Autor: Antonio Hernández Nieto

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn