El gran teatro del mundo : Día Internacional del Teatro

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

‘‘La supervivencia del teatro depende de su capacidad para reinventarse’’

El pasado 27 de marzo se celebró el Día Internacional del Teatro con una gran fiesta en Madrid y diversas actividades organizadas en otras ciudades españolas. En muchas de ellas se leyó el manifiesto del director de escena canadiense Robert Lepage, texto que os reproducimos a continuación.

Existen varias hipótesis sobre los orígenes del teatro, pero la más estimulante tiene la forma de una fábula:

Una noche, en tiempo inmemorial, un grupo de hombres se habían reunido en una caverna para calentarse en torno a un fuego y contarse historias. Cuando, repentinamente, uno ellos tuvo la idea de levantarse y de utilizar su sombra para ilustrar su relato. Al ayudarse con la luz de las llamas, hizo patentes sobre las paredes de la cueva a unos personajes de tamaño mayor que los naturales. Los otros, deslumbrados, reconocieron en las sombras al poderoso y al débil, al opresor y al oprimido, al dios y al mortal.

Hoy día, la luz de los proyectores sustituye a la fogata inicial y la maquinaria de escena, a las paredes de la caverna. Y con todo respeto a algunos puristas, esta fábula nos recuerda que la tecnología es la causa incluso del teatro y que no debe percibirse como una amenaza, sino más bien como un elemento enriquecedor.

La supervivencia del arte teatral depende de su capacidad para reinventarse integrando nuevas herramientas y nuevas lenguas. ¿Si no, cómo el teatro podría seguir siendo el testigo de todas las grandezas y de lo que está en juego en su tiempo y, al mismo tiempo, promover el acuerdo entre los pueblos, si él mismo no demostrara apertura? ¿Cómo podría jactarse de ofrecer soluciones a los problemas de la intolerancia, la exclusión y el racismo, si, en su práctica propia, se negase a todo mestizaje y a toda integración?

Para representar al mundo en toda su complejidad, el artista debe proponer formas e ideas nuevas, confiando en la inteligencia del espectador, que es capaz así mismo de distinguir la silueta de la humanidad dentro del perpetuo juego de luces y sombras.

Es cierto que jugando mucho con el fuego, el hombre corre el riesgo de quemarse, pero así alberga también la esperanza de convencer y de iluminar.

Robert Lepage
Québec, 17 de febrero de 2008

Biografía de Robert Lepage

Hombre de teatro polivalente, ejerce con inigualable maestría oficios como el de director de escena, escenógrafo o autor dramático. Reconocido por la crítica internacional, ha creado y llevado a los escenarios obras originales que transforman los códigos de realización clásica, fundamentalmente por el uso de las nuevas tecnologías. Centra su inspiración en la historia contemporánea y su obra, moderna e insólita, traspasa las fronteras.

Robert Lepage nació en Québec en 1957. Muy pronto mostró interés por todas las formas de arte y, en especial, por el teatro. A los 17 años entró en la Escuela de Arte Dramático de Québec. Posteriormente, participó en muchas creaciones como actor y director y más tarde se unió al Theâtre Repère.

– En 1984 creó la obra Circulations que recibió el premio a la mejor producción canadiense en la Quincena Internacional de Teatro de Québec. Al año siguiente creó la Trilogie des dragons, una obra que le proporcionó reconocimiento internacional. A este espectáculo siguieron Vinci (1986), Le Polygraphe (1987) y Les Plaques tectoniques (1988). En 1988 fundó su propia sociedad, Robert Lepage Inc (RLI).

– De 1989 a 1993 fue director artístico del Teatro Francés del Centro Nacional de las Artes de Ottawa. Durante estos años presentó varias obras, entre ellas A Midsummer Night’s Dream (1992), que llegó a dirigir en el Royal National Theatre de Londres.

– En 1994 Lepage creó su propia compañía de creación multidisciplinar, el proyecto Ex Machina, en el que asumió la dirección artística. El nuevo equipo presentó piezas como Le songe de une nuit d’été (1995) o el espectáculo Elseneur (1995-1997). También en 1994 realizó su primera incursión en el séptimo arte con el largometraje Le Confessional, que participó al año siguiente en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes.

– En 1997 creó en Québec su centro de producción pluridisciplinar La Caserne. Allí, Robert Lepage y su equipo crearon y produjeron La face cachée de la lune (2000), La casa azul (2001), una nueva versión de Trilogie des dragons con nuevos actores (2003), así como una ópera basada en la novela 1984 de George Orwell.

– En 2002 formó equipo con Peter Gabriel para el espectáculo Growing Up Life. Con este músico ya había colaborado intensamente en 1993 para la creación de la escenografía de su gira mundial The Secret World Tour. En febrero de 2005 presentó KÀ, un espectáculo permanente del Cirque du Soleil en el que Lepage asumió la puesta en escena.

– A lo largo de los últimos años ha recogido numerosos y prestigiosos premios. Entre ellos, destacan el Hans-Christian Andersen en 2004 o el premio Stanislavski por su contribución al teatro internacional en 2005. En 2007, el Festival de la Unión de los Teatros de Europa le otorgó el premio Europa, un galardón que en años anteriores se entregó a figuras tan importantes de la escena como Ariane Mnouchkine o Bob Wilson.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn