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Eva Parra

Voy a centrar esta ponencia en el periodo de tiempo del último año. Desde el final de la negociación del V Convenio de Teatro de la CAM hasta el día de hoy, fecha en la cual ya ha sido publicado el V Convenio (13 de octubre de 2008), con lo que su aplicación es obligatoria para todas las productoras de teatro que tengan su sede en Madrid o desarrollen su actividad en dicha comunidad autónoma.

Quiero comenzar enumerando algunos artículos ya clásicos y varias novedades destacadas que se han incorporado en este nuevo convenio, ya que muchos de ellos y ellas tienen relación con los incumplimientos más reiterados de las productoras.

Clásicos

1) El actor o actriz ha de tener firmado el contrato antes de comenzar a ensayar y estar dado de alta desde el primer día de ensayos: interrupciones de alta y falsos autónomos.

2) La aplicación de los porcentajes de reducción en bolos.

3) La aplicación de las asignaciones de dietas.

4) Cotizar en Régimen General por los mínimos y engrosar las nóminas a base de dietas.

Contemporáneos

1) Se considera temporada el periodo de funciones mayor de 21 días en una misma plaza.

2) Las nuevas categorías para el teatro musical: la incorporación de bailarinas y bailarines en la aplicación del convenio, las categorías que figuran en el contrato y la realidad del trabajo realizado.

3) La mención expresa de los géneros de aplicación del convenio: teatro infantil y teatro de calle.

La casuística confirmada, que no prevista, de estos ítems es la que sigue:

La firma del contrato antes de comenzar los ensayos es algo tan imprescindible tanto para trabajadores como para empresa que no se comprenden los casos en los que este contrato no se llegue a ver hasta que no se pide insistentemente, con la consiguiente falta de confianza que genera en el o la trabajadora.

Tenemos casos en Madrid de productoras que se han formado para un montaje muy concreto (y no son habituales del medio o actúan como subcontrata) que dilatan hasta el conflicto la firma y entrega de los contratos.

Así, también, como empresas a la antigua usanza, demoran el alta en la Seguridad Social durante los ensayos y comienzan a cotizar solo en período de funciones. Son muy pocas las que lo hacen, pero una tiene la sensación de regresar muy atrás en el tiempo.

También hay productoras que se saltan el convenio dando de alta a los trabajadores solo por cada convocatoria a ensayos, cuando el alta ha de ser ininterrumpida desde la primera citación, aunque el sueldo solo sea el de las convocatorias realizadas. Quizá no sepan esas empresas que las interrupciones del alta están penalizadas y que les sale más a cuenta cotizar de continuo, además de cumplir así con las normas suscritas en negociación colectiva.

Falsos autónomos, dietas, nóminas

El problema de los falsos autónomos, esto es, –me haces una factura y, si quieres, te das de alta tú misma en la Seguridad Social aunque dependas completamente de mis medios de producción y estés a mis órdenes–, ya es mucho más serio, porque lo hacen incluso productoras que están en el candelero. En estos casos, la Unión de Actores de Madrid ha intervenido, cuando lo ha sabido, y los trabajadores/as se han puesto firmes en reivindicar la aplicación de la legislación, sin miedo a perder el trabajo.

En cuanto a la aplicación de los porcentajes de reducción en bolos, siempre ha habido productoras que se han hecho las despistadas con las condiciones de reducción. En el anterior convenio se podía aplicar en continuidad la escala reductora si se hacían bolos continuados, en poblaciones diferentes, a menos de 75 km unas de otras. Eso ya ha cambiado, porque daba pie a trampear y ahora, cada vez que se cambia de plaza, comienza de nuevo la escala reductora. De momento no tenemos noticias, por parte de la afiliación, de que se esté incumpliendo.

También la asignación de las dietas es causa de denuncia por parte de los afiliados/as o causa de demanda de información por parte de algunas productoras, ¿cuáles son los casos? Por ejemplo, cuándo el trabajador/a tiene derecho a la media dieta y cuándo a la completa. Lo más denunciado son los casos en los que la empresa decide dar solo media dieta, cuando deberían darla entera, porque los actores quieren volver a sus casas después de la función, aunque lo que correspondería sería quedarse a pernoctar. Eso sí, el viaje en este caso, debe correr por cuenta de los actores. Los actores que con la dieta completa pernoctan, sí tienen el viaje cubierto por la productora, al día siguiente.

El caso del engrose de las nóminas con las dietas es sangrante. Al final la actriz o el actor cobran más dietas que sueldo, con todo lo negativo que tiene esa forma de hacer las cosas. Por un lado: la cotización es tan baja que al pedir una prestación por desempleo recibes los mínimos salariales, por otro lado, en la regularización anual del colectivo de artistas no tienes posibilidad de extender la vida laboral. Y todo esto, cuando no se cotiza en el Régimen General, que también hay productoras que lo hacen. Cuando se dan estos casos, desde la Unión informamos a los afiliados/as que lo denuncian, que pidan un cambio de encuadramiento en la Seguridad Social, de modo que su cotización sea en el colectivo de artistas, para lo cual también hay que asegurarse de que en el contrato conste que se trabaja como actriz o como actor.

Pasando ya a la casuística de los contemporáneos tenemos la referencia de los 21 días continuados de trabajo (en el anterior convenio eran 24 días), para aplicar los salarios de “temporada”, más económicos que los de “bolo”.

¿Qué es lo que está sucediendo en muchos casos, con empresas de renombre? Que hacen constar en los contratos una cláusula en la que dicen que una semana (siete días) ya es “temporada”. Vamos, que ellos mismos ponen las condiciones. Como si el convenio no existiera.

Nuevas categorías

En cuanto a las categorías nuevas para el teatro musical, primero quiero apuntar la novedad de que los bailarines están incorporados al convenio en la categoría que les corresponda. En principio suelen ser “elenco” que es lo mismo que “reparto” en el teatro no musical, pero podrían ser una categoría superior conforme al trabajo que realicen. Hasta el V Convenio de Teatro las productoras han estado contratando a actores y bailarines tomando como referencia dos convenios diferentes: el de teatro de Madrid y el de danza, circo, folclore y variedades de Madrid, que fue firmado en su día por la patronal de salas de fiesta y la UGT.

Los casos irregulares que se están dando en musicales son: contratar como “elenco”, pero pedir a los trabajadores/as que hagan también de “cover” de protagonista o de secundario, o llegado el caso, hacer de “swing” de otros personajes, y todo por el mismo precio. En realidad, como en el teatro no musical, se pueden hacer varios papeles, pero siempre se remunere por ello, cobrando por la categoría más alta de las que interpreta o añadiendo al salario base mensual los complementos correspondientes, como en el caso de los “cover”.

En cuanto al último punto señalado, el teatro infantil y el teatro de calle, se dan casos de irregularidades, justificados, según las productoras, por la menor cantidad de ingresos que se manejan en estos géneros. Fundamentalmente, el problema en estos casos es que de nuevo se paga por debajo de las tarifas de convenio.

Quiero recordar en este punto que el V Convenio de Teatro fue firmado, por la parte patronal, por las asociaciones de empresas APTEMDE y ARTEMAD. La primera está compuesta por empresas que realizan producciones de gran formato y teatros grandes, y la segunda por compañías de mediano y pequeño formato. Estas dos asociaciones aceptaron que se incluyera en la enumeración de géneros del ámbito de aplicación del convenio al teatro infantil y al de calle, siendo ellos mismos empresarios de este tipo de producciones. En ningún momento se planteó la necesidad de rebajar las tarifas para estos géneros. Y esto me lleva a conectar con la necesidad de los convenios colectivos y las ventajas que ello tiene tanto para el trabajador/a como para la empresa.

Digamos que las empresas más concienciadas de su labor son las que se asocian con otras para protegerse, igual que los trabajadores/as. De manera que, al estar asociados, se puede entrar a formar parte de unas negociaciones que establecerán las reglas del juego. Y las reglas las han de cumplir todas las empresas para no hacerse una competencia desleal. Tiene que haber unos mínimos económicos de partida para que se enfrenten en igualdad de condiciones al mercado.

Lo mismo tengo que decir de los trabajadores/as: la conciencia de dar valor a unos mínimos salariales y condiciones laborales mínimas en general, es fundamental para formar una profesión sana y suficiente para poder vivir. Es también una deslealtad a la profesión aceptar condiciones denigrantes, por más que actuar nos guste mucho. A veces es mejor trabajar en otra cosa que aceptar un trabajo como actriz o como actor sin contrato, cobrando en negro y/o sin una mínima organización empresarial. Así no podemos hablar de un teatro profesional, ni de una vida laboral como actriz o actor.

Por lo tanto, es responsabilidad de todas las partes implicadas que las regulaciones colectivas del trabajo se cumplan.

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