Festival DocumentaMadrid 14

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Seleccionadas entre las 1102 películas inscritas, más de 70 historias reales procedentes de 26 países tan diversos como EEUU, Francia, Alemania, Israel, Ucrania, Argentina, Brasil, Polonia o Siria.

Un cine de lo real, que nos acerca a los puntos más conflictivos del planeta a través de películas como RETURN TO HOMS, sobre el largo periodo de guerra en Siria; UKRAINE, IS NOT A BROTHEL, en los meses previos al conflicto Ucraniano, las activistas feministas de FEMEN, centraron el foco de atención mundial sobre un país con grandes restricciones, inmerso en la corrupción y atenazado por un patriarcado post-soviético; THE GREEN PRINCE, basada en hechos reales, cuenta la historia de una de las fuentes de información más valoradas por Israel, el hijo de uno de los líderes de Hamás; o IRANIAN, una larga conversación entre el realizador iraní Mehran Tamadon, que es ateo, y cuatro fervientes “mulás” en la República Islámica de Irán.

Y por supuesto, el mayor conflicto global, la crisis del sistema, abordado desde puntos de vista muy diferentes. Desde las tripas del negocio bancario en MASTER OF THE UNIVERSE a la provocación de dos ancianitas furiosas que desafían al Establishment en TWO RAGING GRANNIES.
Pero también historias reales que parecen sacadas de una novela de ficción… THE LAST BLACK SEA PIRATES, un grupo de perdedores convertidos en piratas a la caza de tesoros ocultos hoy en día, o NEPAL FOREVER, una “comedia documental” sobre dos convencidos políticos comunistas rusos… Lugares recónditos, como los que se visitan en MY NAME IS SALT, en un viaje anual junto a miles de familias al desierto de India convertido en océano de sal; en EKPYROSIS, una comunidad maronita en pleno desierto pampeano; o BUGARACH en el Pirineo francés, destinado según el calendario maya, a ser el único punto en la tierra que sobrevivirá al anunciado fin del mundo…

FERNAND MELGAR, un referente del cine sobre inmigración e identidad

DocumentaMadrid ofreció también una retrospectiva de las obras más destacadas de Fernand Melgar, un referente en el cine sobre inmigración e identidad. El realizador presentó ante el público madrileño cada uno de los títulos y ofreció una MasterClass de entrada libre.Nacido en el seno de una familia de sindicalistas españoles exiliados en Tánger, Fernand Melgar (1961) se crio en Suiza, donde emigraron sus padres siendo él un niño. Agitador cultural y creador de espacios como el internacionalmente conocido club de rock de Lausanne La Dolce Vita, Melgar dio un giro hacia la realización de documentales dirigiendo más de una docena de títulos considerados hitos de la temática de la inmigración y la identidad.

LA FORTERESSE, ganadora del Leopardo de Oro del Festival Internacional de Locarno en 2008, un documental sobre el Derecho de Asilo. En esa misma línea, VOL SPÈCIAL, nos habla sobre las relaciones que se establecen entre los solicitantes de asilo rechazados y sin papeles, durante el tiempo de espera en un centro de reclusión en Ginebra mientras esperan el “vuelo especial” que los devolverá de nuevo a la realidad de la que buscan escapar. Con ALBUM DE FAMILLE, una carta imaginaria dirigida a sus padres, Melgar hace el retrato de toda una generación de emigrantes y de la Suiza que les acogió. El punto de partida para su interés sobre la migración…

La mirada sobre los otros y la necesidad de integración son los temas de CLASSE D’ACCUEIL, que nos sumerge en un universo de adolescentes que, como él, son hijos de inmigrantes que se debaten entre el recuerdo de su tierra natal y el deseo de pertenecer a una idílica Suiza; y de REMUE-MENAGE, retrato de Pascal, un tierno padre de familia que no oculta su necesidad de travestirse. Una vez más, la búsqueda de la identidad. Y por último, EXIT-LE DROIT DE MOURIR, un meticuloso recorrido por las razones y las maneras por las cuales los seres humanos deciden romper los vínculos que los atan a la vida y su derecho a morir dignamente. En PREMIER JOUR, Melgar nos presenta una serie de cortometrajes muy breves, que inmortalizan el “primer día” y con los que, en pocos minutos, aborda los grandes problemas existenciales.

Comprometido con el cine y la realidad y con un fuerte sentimiento de rebeldía contra la injusticia, Melgar contrapone la rigidez del mundo con la sencillez y la humanidad de cada uno de los personajes que retrata.

El director Fernand Melgar visitó DocumentaMadrid para presentar sus trabajos, ofreciendo sendos coloquios tras cada proyección. La retrospectiva fue auspiciada por Swiss Films y ha contado con el apoyo de la Embajada de Suiza en España.

MasterClass con Fernand Melgar

La base del cinema es compartir, sobre todo en cinema documental. Se trata de hacer puentes, se trata de dar la palabra a gente que no tiene palabra. Es muy importante para saber quién soy yo. Para mí el cinema documental se trata de abrir ventanas, no solamente para tener luz, pero también para tener aire. En el documental primero coges la realidad y después la piensas, al revés que el cinema de ficción. Hay un momento en que las imágenes y las palabras se vuelven música. Este proceso lo encuentro fascinante. Se tiene que vivir, no puedo explicarlo, sería muy difícil de teorizar. Paso mucho tiempo hablando, sin grabar. Siempre pasa algo, es cuestión de paciencia. Para mí es muy importante que el cinema, en cualquier forma, claro es divertimiento, es una forma de espectáculo, pero tiene que ser una máquina de pensar el mundo que está alrededor de nosotros. Hace treinta años que hago films, cada film que hago es el primero, y cada vez es cuestión de meterme en peligro. Mi cinema es el cinema de la intranquilidad. El presente es un regalo, para mí el presente es la realidad, la realidad es un regalo, solo se tienen que abrir los brazos. Mi cinema es sobre todo de contemplación y de reflexión. Contemplación activa, con conciencia. No puedo filmar gente que no amo, puede ser un poco naif. Cada vez tratando de poner la vida y los seres humanos en el centro de mí trabajo. Estar presente en el presente. No soy militante. Hacer una proposición de punto de vista, es la intención. El momento de creación se hace en la edición. En el montaje hay un momento terrible, el de cortar, el de reducir, de reducir la realidad. Se trata de buscar cosas que no se ven. A mí me interesan mucho los momentos en donde no se habla, los momentos que son inexplicables. Me cuesta mucho hablar de mi cinema porque busco cosas que no se pueden explicar, es por eso que hago cinema. Desde que el hombre es hombre se trata de pegar al vecino. Odio el boxeo, la violencia. Lo que me interesa es respetar lo que tienes delante de ti. El boxeo es un deporte inteligente, de valor. Arte noble. El mejor amigo que tengo es el micro de corbata. Es más interesante lo que se escucha que lo que se ve. En todos mis trabajos he tratado de simplificar las cosas. Poner música en un film documental es fatal. Es inútil. Tengo tanto respeto a la música que no la pongo en mis films. Se ven las cosas pero las más importantes no se ven. Cuando comienzo un film estoy perdido, siempre espero encontrarme. Yo vengo del cine experimental, no he hecho escuela. No tengo la pretensión de que con mis films voy a cambiar la sociedad. Una mirada directa sobre la vida. Suiza es una máquina de integrar. Ahora se está convirtiendo en una máquina de expulsar. En 1848 se crea la Suiza moderna.

www.documentamadrid.com

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