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R.A

El Festival Escena Contemporánea llegó a su décima edición con las propuestas escénicas más rompedoras del momento, como refugio de artistas y montajes que quizás otros programadores no se atreverían a mostrar.


El espectáculo de calle Kamchàtka.


Optimistic vs. Pesimistic

Este año, Escena Contemporánea se celebró entre el 19 de enero y el 15 de febrero, con un presupuesto de 550.000 euros (frente a los 630.000 euros del año pasado), 80 actuaciones de 23 compañías y un nuevo director, Rubén Sánchez, que continúa la renovación del programa.

“Una de las cosas que más me preocupan es que estos festivales se conviertan en guetos de la creación contemporánea, porque después los montajes no son contratados por los programadores y las estructuras establecidas. Me preocupa ver que estamos perdiendo una generación de grandes artistas que se van al extranjero”, afirmó Sánchez.

Entre las novedades de este año estuvo la inclusión de nuevos espacios, como los Teatros del Canal, el CA2M y el Matadero Madrid, y el hilo conductor de las obras, que buscaron la relación con el “otro”. Una de las claves del festival fue el ciclo de autor que homenajeó a David Hare, dramaturgo británico que sólo concibe el teatro como compromiso radical y lo manifiesta en sus obras-crítica sobre la pederastia en la Iglesia anglicana o la guerra de Irak. Entre las propuestas más llamativas del Festival Escena Contemporánea –que está organizado por la Asociación Cultural Escena Contemporánea y promovido por el Gobierno regional– se encontraba el espectáculo de Paloma Calle, Hello myself donde buscaba a una doble suya entre el público (Museo Reina Sofía, 11 y 12 de febrero); la danza de fonemas en Catexis, de Muriel Romero y Pablo Palacio (Sala Triángulo, del 22 al 24 de enero); la reconstrucción de la memoria invisible de los ancianos propuesta por Louisa Merino en Mapping journeys (Centro de Arte 2 de Mayo, del 21 al 23 de enero); la performance de Oskar Gómez y su compañía L’Alakran titulada Optimistic vs. Pesimistic (Casa Encendida, del 27 al 29 de enero); los solos de ballet y danza india interpretados por Shantala Shivalingappa en Namasya, Soli Contemporains (Sala Cuarta Pared, del 28 al 30 de enero); o la reflexión sobre el conocimiento del otro en la pieza teatral Actos de juventud de La Tristura (Sala Cuarta Pared, del 21 al 24 de enero). Muchas propuestas innovadoras en un marco teatral, Escena Contemporánea, que fomenta el compromiso y el buen teatro actual.

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