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Celebrada en el Parlamento Europeo, 8 de junio de 2010

R. A.

Todo empezó en la primavera del 2008, cuando la Unión Europea concedió a la Federación Internacional de Actores, sección Eurofia de sindicatos de artistas, una ayuda para llevar a cabo un estudio sobre la igualdad (o desigualdad) de género en nuestro sector.


Parte de la delegación española, de izda. a dcha.: Margaret
Jová, de la APDM; el secretario general de la Unión de
Actores y de FAEE, Jorge Bosso; Pilar Casas, secretaria
general de la AADPC de la OSAAEE; la representante
del Ministerio de Cultura español, Andrea Gautier
y César Casares, de la APDM de la FAEE.

Por entonces, la sección Eurofia de sindicatos de actores se hizo con el concurso de la investigadora británica de la Universidad de Warwick, Barbara Dean, para realizar una encuesta al respecto a nivel europeo. Cada una de las organizaciones sindicales hizo su tarea, o no, y de ello surgió un contundente resultado, presentado en Londres, en octubre de 2008, con el apoyo del Sindicato de Actores Británicos, Equity, en un seminario de dos días.

En esas jornadas a manera de taller no sólo se informó sobre esa encuesta, sino que contó con la participación de todos los sectores: trabajadores artistas, representantes, empresarios, etc. y la intervención de varios parlamentarios europeos interesados en este asunto. La realidad es que las cifras demostraban que las actrices por lo general se veían (y se ven) sometidas a las presiones del mercado, compartiendo sólo entre 30 y el 40 por ciento de las oportunidades de trabajo, en el apogeo de sus carreras, cuando jóvenes, y al pasar de los 40 años, la edad suma un ingrediente de mayor crueldad, reduciendo al 20-30 por ciento su participación, con el agravante de que sus papeles dejan de tener “protagonismo” y se ven relegados en presencia y duración. La edad también influía negativamente en las oportunidades de trabajo de los actores, pero en menor medida. Si esta encuesta se trasladaba a los bailarines ya era patética. De todo esto dimos cumplida cuenta en esta revista, y ahí se acabó el dinero y el estudio. ¿Qué hacer después?

De nuevo, en la primavera del 2009 el tema entró en consideración para la concesión de ayudas de proyectos de investigación de la UE y se preparó un programa de seminarios regionales a fin de debatir posibles soluciones en países del norte, del este, del centro y del sur europeos con la participación de instituciones y representantes políticos de cada país, no sólo los portavoces sindicales de actores y bailarines. A España le tocó el Grupo Mediterráneo, y celebró su seminario básicamente con Francia, en Marsella, en noviembre del 2009. La participación española de cinco sindicatos y cinco altas representantes del Ministerio de Cultura, gracias a la implicación de la ministra González-Sinde, fue tan significativa, que como país pasó a ocupar un lugar destacado en la jornada final de este proceso, programada para el día 8 de junio de este año, en el Parlamento Europeo, en Bruselas. A esto se añadió el hecho coincidente de la presidencia española de la Unión Europea en el primer semestre del 2010, así como el reconocimiento a la política de igualdad de género, inclusive en la constitución del gabinete de ministros, que ha venido impulsando el gobierno español. Todo hay que decirlo.

Jornada en el Parlamento Europeo

Ante más de cien delegados de toda Europa, la delegación española jugó un papel decisivo en esta jornada presidida por la Federación Internacional de Actores (FIA), y patrocinada por el Parlamento y la Comisión Europeos. Es más, las palabras de apertura de la jornada de seminario fueron pronunciadas por Andrea Gautier, en nombre de la ministra española de Cultura, Ángeles González Sinde.

Con tantos delegados y disertantes institucionales, en una intensa jornada que se celebró desde las 9.30 hasta las 18.00 h., la delegación española jugó un papel de gran relevancia y estuvo compuesta por las representantes del ministerio Andrea Gauthier y Blanca González; Margaret Jová, César Casares y Jorge Bosso, de la FAEE; Amparo Climent, en representación de la Unión de Actores y de AISGE; y Pilar Casas y Gorka Zubeldia, de parte de la OSAAEE. En el curso de la misma reunión hizo una presentación Sture Carlsson, presidente de la Federación de Productores Teatrales de Suecia, que acababa de ser designado también presidente de PEARLE, la organización que congrega a todos los productores de artes escénicas y de la música a nivel europeo.

En especial, las contribuciones más llamativas fueron una en el sector audiovisual, concretamente en Gran Bretaña, y otra sobre la gestión de un teatro público en Eslovenia. La primera tuvo como protagonista a la conocida guionista inglesa Traci Brabin, con la presentación de un power point sobre las vicisitudes de su propia vida como mujer guionista en Gran Bretaña, siendo ella una de las más cotizadas de habla inglesa, tanto para la BBC como para la televisión y el cine comerciales. La segunda correspondió a Tina Kosi, directora del Teatro Nacional de Eslovenia, con un sistema concebido de teatro público que ha sabido adaptarse a los tiempos. Ambos ejemplos ofrecieron dos puntos completamente distintos de gestión; el primero, desde la perspectiva individual (y freelance) en el ámbito comercial de la televisión y el segundo en un teatro como los que ya no se estilan en otros países, con actores contratados en forma vitalicia, o con una serie de contrataciones ejemplares.

Finalmente cerró la jornada Falina Lanaa, ministra de Cultura de la comunidad de habla francesa, en Bélgica, dispuesta a ejercer la política cultural en la presidencia belga de la UE. Dentro del contexto europeo de regiones y países europeos con lenguas distintas y políticas autonómicas, Bélgica constituye un ejemplo difícil de entender aún dentro de la mentalidad española, acostumbrada a hacer equilibrio de mantenimiento con comunidades de lenguas autonómicas propias, y las transferencias de la política cultural.

Habría que destacar finalmente la presentación durante esta jornada del libro sobre buenas prácticas y cambios en las conductas de género presentado por Richard Polacek, consultor de la UE que ha pasado seis meses investigando la problemática de todo el sector del espectáculo en los países europeos, claro está, incluido España. Es de esperar que tal informe que recoge propuestas desde las buenas prácticas en los distintos países, incluyendo la reconocida política de género renovadora del gobierno español, pueda llegar a convertirse en un documento de referencia con el objetivo armonizado de lograr una implantación a nivel europeo del reconocimiento y el respeto por la igualdad de género, que tenga alguna consecuencia positiva sobre nuestro sector del espectáculo y los problemas específicos que en este campo padece.

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