Interpretar la ópera y la zarzuela 108

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Un trimestre gozoso, lleno de piezas que nos han permitido soñar y experimentar el vértigo de las pesadillas escénicas.

Ópera en el Real…

Il prigioniero de Luigi Dallapiccola y Suor Angélica de Giacomo Puccini

La última producción operística presentada en el Teatro Real es un programa doble compuesto de dos operas cortas: Il prigioniero de Luigi Dallapiccola y Suor Angélica de Giacomo Puccini. El hallazgo de esta producción es el espacio escénico creado por Paco Azorín; seguramente propuesto por Lluís Pascual que ha dirigido la puesta en escena. En medio del escenario del Teatro Real, surge de la bruma y la oscuridad, un tótem piramidal de rejas para mostrarnos la cárcel del cuerpo en la primera pieza y del espíritu en la segunda. Este monstruo de metal gira sobre su eje para exhibir el interior de ese lugar, en el que se tortura a los prisioneros para arrebatarles la identidad en Il prigioniero y para hacer visible el debate de una mujer, Suor Angélica, por enfrentarse al mundo o seguir escondida en la cárcel personal elegida. Aunque en la primera prima la oscuridad tenebrista a diferencia de la luz aparentemente espiritual de la segunda, en ambas el ser humano está atrapado en la trampa de las convenciones y traiciones del mundo. Lluís Pascual ha conseguido enlazar las dos piezas como si una fuese el desencadenante de la otra. Los cantantes lo entendieron perfectamente y se pusieron a disposición de este discurso al que acompañó magníficamente la batuta de Ingo Metzmacher.

Macbeth de Giuseppe Verdi

Siempre que se da vida a Macbeth en un escenario se le suele dibujar como a un ser anodino que se tropieza con la posibilidad de acceder al poder, surgiendo de este modo el monstruo ambicioso y torpe que todos llevamos dentro. En esta nueva producción del Teatro Real, dirigida escénicamente por Dmitri Tcherniakov, aparecía un nuevo aspecto de la personalidad de este personaje. Aquí se le mostraba como un juguete en manos del poder de una sociedad adocenada que necesita un títere para desbancar al tirano que les ha oprimido, convirtiéndoles en clones que viven en un mundo de fríos recortables. Cuando Macbeth destruye el poder establecido y se instala en la comodidad de un espacio íntimo y acogedor que podría haber soñado el pintor Hooper, la bestia de la masa decide que ya no quiere este juguete y que otro ha de ocupar su lugar. Así, Macbeth, acaba siendo víctima de su propia trampa: el que a hiero mata… La propuesta era muy novedosa, a través de un audiovisual dirigían nuestra mirada, a vista de pájaro, hasta el lugar donde la masa se pone de acuerdo contra Macbeth y tras otro recorrido visual, aterrizábamos en la intimidad donde disfruta y sufre el protagonista su ascenso y caída del poder. Un plantel de lujo de cantantes-actores arropados de un coro espléndido y acariciados o arañados por la genial música de Verdi que, en esta ocasión, dirigió con mano firme el maestro Teodor Currentzis, convirtieron este drama de otra época en un reflejo de nuestra realidad actual.

SONY DSCThe Perfect American de Philip Glass

Mucho tiempo se ha tardado en hacer un espectáculo sobre Walt Disney, tal vez, a partir de esta ópera, podamos contemplar múltiples visiones escénicas y audiovisuales sobre la vida del inventor del arte del dibujo animado. Y se podrán realizar muchas obras porque la biografía del personaje se presta para ello. En este caso, la pieza que nos ocupa, un estreno mundial a partir del encargo realizado por el Teatro Real y el English National Opera de Londres, estaba basada en el libreto realizado por Rudy Wurlitzer, inspirado por la novela Der Köning von Amerika de Peter Stephan Jungk. La música se encargó a Philip Glass, que en este caso había creado una partitura más compleja y rica de las que nos tiene acostumbrados y que se acopla perfectamente al guión que recorre los aspectos más sugerentes y polémicos de la vida de Disney. Todo este material podría quedar solo en algo interesante si no fuese porque la puesta en escena de Phelim McDermott conseguía, sin grandes complejidades, una multiplicidad de lenguajes escénicos, visuales y atmosféricos con los que construían, ante nuestros ojos, una idea fascinante: el tiempo y la muerte puede conseguir que uno termine convirtiéndose en una pieza más de la propia obra y así, Walt Disney terminaba siendo un dibujo animado más.
The Perfect American.

Óperas contemporáneas en La Guindalera y Escena Contemporánea

Tres desechos en forma de ópera fue la pieza firmada por Jorge Fernández Guerra con la que debutó como directora de escena Vanessa Montfort, dando muestras de lo que será una carrera cargada de éxitos. Una breve pero sugerente pieza poético-musical.

Todos caníbales de Nou Ensemble. ¿Quién no ha dicho alguna vez, en un arranque emotivo: ¿Te comería vivo?”. Claro que del dicho al hecho hay un trecho…Y sin embargo, hace unos años, en Alemania, dos hombres contactaron por internet y se encontraron para que uno de ellos devorase al otro. Esta noticia real sirvió de excusa para que el colectivo Nou Ensemble realizase un proyecto experimental en los apartados musical y escénico. Con un resultado bastante potente, puesto que había varios planos desde el que nos hablaban de cómo nos devoramos los unos a los otros metafóricamente hablando. El recorrido dramatúrgico era sugerente en atmósferas y planos estéticos. La pieza, presentada en Escena Contemporánea, comenzaba con un extraño espacio laboratorio donde los instrumentos musicales son las herramientas que seccionan un cuerpo desnudo al tiempo que van creando musicalidades. El transcurrir de la pieza integraría el trabajo físico de un intérprete mientras otro ejecutante, vocalmente, creaba sonidos guturales. La obra terminaría en una destrucción poética donde todos los elementos en juego se acumulaban frente a la mirada atónita del público.

Ópera para pequeños

Palabras en la barriga de Vasco Manuel Trigo Negreiros

Ver a cincuenta niños y niñas en un escenario, ya en sí es un espectáculo y si encima cantan, se mueven y se expresan es un placer para los sentidos. Palabras en la barriga, ópera infantil de Vasco Manuel Trigo Negreiros está basada en el libro del mismo título escrito por Juva Batella, la versión escénica que se presentó en los Teatros del Canal era sencilla, dando protagonismo a los niños con su presencia en escena. Las voces individuales eran frágiles pero cargadas de expresividad, los coros formados por el resto de participantes creaban atmósferas sonoras muy potentes. Musicalmente, la pequeña orquesta de jóvenes dio el tono apropiado que mantuvo entretenido al público familiar. Seguro que este tipo de ideas atraerá a nuevos públicos y artistas interesados en este arte.

De zarzuelas

El juramento de Joaquín Gaztambide

Hay obras que deberían reponerse con más asiduidad, es el caso de El juramento, zarzuela en tres actos de Luis de Olona con música de Joaquín Gaztambide. ¿Razones? Varias. Por un lado, una dirección musical impecable, realizada por Miguel Ángel Gómez Martínez; un coro que actuaba y se movía con precisión y preciosismo; una escenografía de Gerardo Trotti que transitaba del espacio casi vacío a un universo de recortables muy efectivo y sugerente; y el vestuario espectacular de Jesús del Pozo, que debería haber tenido más ocasiones de mostrar su genialidad en producciones de zarzuela, teatro y ópera. Poniendo en sintonía todo esto, Emilio Sagi, un director de escena que tiene la inteligencia de montar zarzuelas como si se tratase de óperas, con el mismo respeto y espectacularidad que lo hace cuando realiza una puesta en escena operística. Todo esto lo agradeció nuestra mirada y sensibilidad porque elevaba el género chico a obra de arte total.

La reina mora y Alma de Dios de José Serrano

El Teatro de la Zarzuela presentó La reina mora y Alma de Dios, programa doble dedicado al compositor valenciano José Serrano, con textos de algunos de los autores dramáticos más conspicuos de comienzos del siglo XX: los hermanos Álvarez Quintero y Carlos Arniches, en colaboración este último con Enrique García Álvarez. El ambiente sevillano de La reina mora, con su misterio y su humor, siempre envuelto en la amabilidad con que los Álvarez Quintero desarrollaban sus obras, contrastaba con la visión descarada y descarnada de las clases bajas madrileñas en Alma de Dios. En ambos casos, una mujer ve comprometida su opinión por comentarios ajenos. Un trabajo variado, en cuanto a la puesta en escena se refiere, que realizó Jesús Castejón con dirección musical de José María Moreno.

Visitas guiadas

Ven a la zarzuela, ¡Arsenio, por compasión!

Cinco personajes, una historia y mucha música, cicerones perfectos para dar vida a la ilusión del teatro más emblemático de nuestra ciudad y guiarles por sus pasillos. En forma de sainete «lírico ilustrativo», dos cantantes, dos actores, un maestro, un piano, muchas luces y pocas sombras. En los años veinte, «Mamá», su hija casadera y un amigo de la familia acudieron a un estreno en el Teatro de la Zarzuela. Era diciembre y daban La Calesera. El novio de la niña salió por una horchata en el entreacto y desde entonces lo esperan allí, en el ambigú, en los palcos, en el patio de butacas, en el escenario… En fin, el tiempo pasó fuera, en las calles, en las plazas, en los parques de Madrid, pero en el teatro se detuvo para guardar el triunfo de sus noches, sus recuerdos y sus notas mágicas en la memoria de estos tres personajes. Una trama cómica para querer a la zarzuela desde el mundo de hoy y sentirse, por el breve tiempo de una visita, un poco protagonistas de nuestro género lírico. Enrique Viana es el artífice de esta propuesta que realizan con entrega y pasión los actores cantantes: Ruth Iniesta, Enrique Sánchez, Inma Ochoa e Iván Luis.

Y más allá del templo de la zarzuela

La Verbena de la Paloma dirigida por Marina Bollaín y estrenada en los Teatros del Canal en una adaptación que pretendía darnos una visión colorista, mostrándonos una colmena humana potenciada por la burbuja inmobiliaria, dándole una actualidad rabiosa.

Caprichos musicales

La barraca del zurdo de Laviebel, Showtime-Burlesque, Koozá del Circo del Sol, Cabaré de caricia y puntapié, Flamenkass, Max Black de Heiner Goebbels, La isla del tesoro de Sanpol y dos miradas sobre la reciente historia de nuestro país: Transición y La ceremonia de la confusión, ambas en el CDN.

Autor: Adolfo Simón

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