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Adolfo Simón

Ópera, zarzuela y musicales inauguran la temporada escénica, menos cargada que en otras ocasiones, pero con grandes y espectaculares propuestas. Los pequeños de la casa, y los no tan niños, vuelven a ser los protagonistas en estas fechas navideñas con la llegada de El rey león, un fenómeno cultural global esperado y aplaudido en los cinco continentes.

Electra.

Electra.

Pelléas y Mélisande.

Electra.

El inicio de la temporada escénica de 2011 ha tenido pocos títulos pero de exquisita selección. Tal vez la tan nombrada crisis está obligando a evitar el derroche y despilfarro para centrar energías y presupuestos en unas cuantas producciones que dejen satisfecho al espectador y por tanto, éste, tenga la necesidad de seguir haciendo un hueco para el teatro en su mermada economía. En el apartado operístico hemos podido disfrutar de dos esplendidos espectáculos Electra, y Pelléas y Mélisande, sin olvidar una pedagógica Flauta mágica dirigida a los pequeños de la casa… En el de zarzuela, el estreno de El trust de los Tenorios y El puñao de rosas, y en musicales el tan esperado estreno de El Rey León, al que han acompañado Hair y Shrek. A estos eventos habría que sumar las pequeñas joyitas de Ojos Verdes, Crazy Tracy y el laboratorio musical de Maquinofobiapianolera de Carles Santos.

Ópera

Electra de Richard Strauss abrió el pasado 30 de septiembre la nueva temporada del Teatro Real con una producción procedente del Teatro San Carlo de Nápoles, donde se estrenó en 2003. Dirigida musicalmente por el prestigioso Semyon Bichkov, el montaje contó con una espectacular escenografía de Anselm Kiefer que ha requerido utilizar una rampa que inclinase un 5% el escenario para que pueda verse desde el patio de butacas en todo su esplendor. La dirección escénica fue uno de los últimos trabajos del fallecido Klaus Michael Grüber. Para el maestro Bichkov, el estreno en su día de Electra supuso una auténtica revolución. El primer contacto de Richard Strauss con la Electra del poeta y dramaturgo austriaco Hugo von Hofmannsthal fue a través de una inquietante puesta en escena de Max Reinhardt en el Kleines Theater de Berlín, tal como había sucedido con Salomé de Oscar Wilde. Para Gerard Mortier, director artístico del Teatro Real, Electra es una de las grandes óperas de repertorio. Esta producción contó con dos elencos en los que sobresalieron las dos sopranos que compartieron el papel protagonista de Electra, dos norteamericanas de generación, perfil y carácter muy diferentes: Deborah Polaski, una de las más grandes Electras actuales, y Christine Goerke, que debutó en este rol en Madrid.

Pelléas y Mélisande se representa en el coliseo madrileño cuando se cierra esta crónica, así que daré amplia información sobre la misma en el próximo número de la revista Actores.

La pequeña flauta mágica fue una adaptación libre de la ópera de Mozart que ha realizado la compañía Opera Divertimento para sensibilizar y animar al público infantil. Durante varios fines de semana se representó en el Teatro Bellas Artes con gran afluencia de público.

Zarzuela

El Trust de los Tenorios y El puñao de rosas ha sido el último montaje dirigido por Luis Olmos tras abandonar la dirección del Teatro de la Zarzuela. En este programa doble se recuperaron dos piezas breves que hacía mucho tiempo no se podían ver en los escenarios, intentando crear una conexión entre ambas para darle sentido a esta moneda de dos caras. En este caso fue complicada la suma porque son dos obras muy diferentes y de difícil conexión. Tampoco en la puesta en escena se hace ningún guiño para enlazarlas. Aún así, la primera por el tratamiento cabaretero y la segunda por su teatralidad, dejaron encantado al público que acude con asiduidad al teatro de la calle Jovellanos, donde se representó del seis de octubre al seis de noviembre. Tanto en la composición musical como en el libreto, tras estas piezas estuvieron autores tan importantes como José Serrano, Carlos Arniches y Enrique García Álvarez en la primera y Ruperto Chapí junto a Carlos Arniches y Ramón Asensio Mas en la segunda. Para esta ocasión se contó con un reparto excepcional, entre los que cabría nombrar a Concha Delgado, Aurora Frías, Cipriano Lodosa, Chema de Miguel, Marco Moncloa, Julio Morales, José Luis Patiño, Carmen Romeu y Juan Viadas, entre otros.

Musicales…

El rey león de Elton John y Tim Rice. El clásico de Disney ha sido transformado de una manera brillante por la prestigiosa directora teatral Julie Taymor, convirtiéndolo en una única y sofisticada experiencia vital y teatral que ha sido vista por más de 50 millones de personas en todo el mundo. Con su sorprendente y colorida puesta en escena, el musical transporta al espectador al exotismo africano, con deslumbrantes efectos visuales y evocadoras músicas, constituyendo un nuevo hito en el mundo del espectáculo y un punto de inflexión en el diseño artístico y, en general, en el del género musical que a nadie deja indiferente. Este montaje es una experiencia excepcional, fruto de la unión de reconocidos talentos musicales y teatrales a nivel mundial y de la fusión de las más sofisticadas disciplinas de las artes escénicas africanas, occidentales y asiáticas, que se han convertido en un fenómeno cultural global aplaudido en los cinco continentes. Es la mayor producción musical en España, donde se ha presentado por primera y única vez en castellano, confirmando el excelente momento en el que se encuentra el género musical en nuestro país.

Hair de Gerome Ragni y James Rado con música de Galt MacDermot. Tras un gran éxito en Barcelona, la producción catalana dirigida por Daniel Anglés desembarcó la revisión de este musical mítico en Madrid: un boom de los setenta con renovado mensaje hippie. El término hippie nació del vocablo norteamericano hipster, que significaba el acercamiento de la cultura blanca a la cultura negra… Una protesta, una revolución en un mundo marcado por el racismo y las diferencias sociales. De allí, a finales de los sesenta, nació un movimiento internacional de jóvenes que ambicionaban la libertad frente a la casposa cultura tradicional: “Haz el amor y no la guerra”, “Amémonos los unos sobre los otros”…

Ha pasado mucho tiempo desde aquellos delirantes años, y los conflictos de la juventud permanecen…Una moral de doble cara, una aceptación sumisa de unos valores que ya no sirven, el aumento de la carestía de la vida, el tráfico de armas y el abuso de poder sobre un montón de guerras que asolan el mundo. Los hippies de hoy tienen muchos argumentos para cantar las canciones de Hair como ayer.

Shrek, el musical basado en la película de mismo título se estrenó en Madrid para deleite de los más pequeños. La historia del ogro más divertido ha encontrado en la música y el baile una nueva ocasión de conmover al público en nuestra ciudad.

Y unos extras…

Ojos verdes, con dramaturgia y dirección de Marc Vilavella, y dirección musical de Marc Sambola. Un musical para los sentidos, la conciencia y la emoción; con estas palabras la compañía La Barni Teatre nos propuso un viaje musical por la crónica de España a partir de la biografía de Miguel de Molina. Aquél que un día nos dio a conocer canciones tan memorables como La bien pagá, Ojos verdes, El día que nací yo… y que tuvo que pagar un precio alto por exigirse a sí mismo vivir con autenticidad. Ojos Verdes reivindica la canción popular española como parte de nuestra esencia y nos propone un recorrido por la copla, la fiesta gitana, el cafetín árabe, Lorca, el coraje, el duende, el quejío, la guerra, la libertad, el hambre, los artistas, los exiliados, los rojos, los nacionales, la radio… Un grito contra la ignorancia y el rechazo sistemático.

Crazy Trazy fue un capricho teatral con canciones incluidas que se presentó en la sala Azarte durante el mes de octubre.

Y Maquinofobiapianolera de Carles Santos y CaboSanRoque, una nueva propuesta delirante y sorprendente de este genial compositor que suma su imaginario en esta ocasión al de la agrupación musical. Fue presentada en el Teatro de la Abadía en una sorprendente puesta en escena, donde la música nacía del piano de Carles Santos y de una maquinaria construida con pistones, electroválvulas y motores, buque estrella de CaboSanRoque; compañía que lleva diez años sacando música de instrumentos inventados a partir de objetos cotidianos tan diversos como máquinas de coser, lavadoras, grapadoras o muebles en desuso, muchos de ellos encontrados en la calle. La máquina posee un enorme atractivo visual y es accionada por un programa informático, funciona sola. Mientras los músicos de CaboSanRoque tocaban otros instrumentos y hacían uso de su voz, Carles Santos se entregaba de lleno a su teclado para imponer el furor de su mecánica musical.

Y con estas perlas exquisitas transcurrió el inicio de la temporada musical en Madrid.

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