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Adolfo Simón

Se está instalando la grata costumbre de llenar con refrescantes propuestas musicales el final de la primavera y el verano de la cartelera de Madrid, de muy distinto formato y estilo. Cuatro bloques se podrían agrupar en esta crónica para mostrar todo aquello de lo que pudimos disfrutar en ese tiempo… Ópera clásica, zarzuela, musicales peculiares y propuestas para iniciar a los niños en el arte lírico. Propuestas clásicas de primavera a verano… Un estreno…


San Francisco de Asís.


Las bodas de Fígaro..


Tosca.

Yo, Dalí fue el oportuno homenaje al surrealismo ya que en 2004 se conmemoró el centenario del nacimiento de Salvador Dalí y para tal efeméride se creó la ópera: Yo, Dalí. En ella, Dalí y su esposa Gala son los protagonistas absolutos de la obra en la que conviven diferentes idiomas: castellano, catalán, francés e inglés. Entre tanta superproducción de óperas se agradece que la creación contemporánea forme parte de la programación de los grandes teatros. Yo, Dalí es una ópera estructurada en cuatro actos que recorría los grandes momentos de la vida del pintor ampurdanés. El compositor de esta obra presentada en el Teatro de la Zarzuela, Xavier Belenguer, es uno de nuestros grandes compositores y gracias a estas representaciones tuvimos la ocasión de conocer de cerca el trabajo de este gran músico.

Dos reposiciones…

Las bodas de Fígarode Wolfgang Amadeus Mozart ya triunfó en el escenario del Teatro Real en 2008 y ha regresado de nuevo a la cartelera de Madrid porque en ella siempre goza de un lugar privilegiado gracias a su complejidad, melodías y divertidísima trama. El texto en el que se basa, un libreto de Lorenzo da Ponte escrito sobre la obra de teatro de Beaumarchais, es una auténtica bomba; un tremendo alegato en contra de un antiguo régimen instalado en el poder, sin caer en un discurso panfletario. Mozart y Da Ponte crearon arte de las relaciones humanas establecidas entre miembros de distintos niveles sociales y como consecuencia, hicieron política y no al revés. A Da Ponte le fascinó el nuevo decreto sobre el matrimonio del emperador, según el cual las bodas tenían que ser por amor, sin autorización de los padres y con testigos. Como burla a semejantes ideas nació esta ópera. Para poner en pie estas tres maravillosas horas de música, tan hermosa como subversiva, el Real ha confiado de nuevo la batuta musical a Víctor Pablo Pérez y la escénica a Emilio Sagi.

Tosca de Puccini, que dirigió Nuria Espert, volvió de nuevo al Teatro Real para rememorar el éxito de su estreno. La actriz y directora ha recuperado para la escena la Tosca que presentó en 2004 en el coliseo madrileño. Nuria Espert, que ya colaboró con el director del Teatro Real, Gerard Mortier, en la Monnaie de Bruselas con Electra, ha ensalzado el papel del director del coliseo. “Esta reposición me ha hecho mucha ilusión porque está Mortier al frente del teatro y sé que esta obra no le gusta mucho”. Tosca volvió con doce funciones, con los mismos decorados, cerrando la primera rompedora y polémica temporada de Mortier en Madrid.

Un monumento escénico

San Francisco de Asís de Olivier Messiaen. Dicha ópera se representó en el Madrid Arena del seis al trece de julio. En esta impactante producción del Teatro Real, una cúpula gigantesca, evocadora de las vidrieras de una iglesia medieval, inundó el escenario con una luz de colores que variaba a lo largo de la función. San Francisco de Asís, una de las apuestas más interesantes del director artístico del Real, Gerard Mortier, se estrenó en la Ópera de París en 1983. En ella, la naturaleza y los cantos de los pájaros están presentes en todo momento. La magnitud de la obra, tanto en lo vocal como en lo instrumental, exige un gran despliegue técnico. La orquesta estuvo integrada por 130 profesores; los solistas junto con el coro del Teatro Real y el de la Generalitat Valenciana hicieron posible esta obra que consta de tres actos y ocho escenas y tuvo una duración aproximada de seis horas. La dirección musical corrió a cargo de Sylvain Cambreling y la escénica estuvo en manos de Giuseppe Frigeni.

Y unos extras…

El Barbero de Sevilla es la esencia de la ópera bufa, esta obra es una de las óperas más famosas del compositor italiano Gioachino Rossini, producida en esta ocasión por la Compañía Ópera Cómica. Madrid, en verano, es una de esas ciudades que invitan al disfrute y a la tranquilidad, no sólo porque la capital reduce su número de habitantes, sino por la amplia oferta cultural que ofrece. Los Jardines de Sabatini fueron, un año más, escenario de los Veranos de la Villa. La parte lírica de la programación estuvo a cargo en el Festival veraniego de dicha Compañía con Francisco Matilla en la dirección de escena y Oliver Díaz en la dirección musical. En esta ocasión representaron El Barbero de Sevilla donde se retrata la Sevilla del siglo XVIII y los avatares del barbero más famoso del mundo de la ópera. Un notable elenco de cantantes encabezados por Cesar San Martín, Alberto Arrabal, Carolina Moncada y José Antonio García fueron las voces principales del espectáculo.

Candide (Cándido) de Leonard Bernstein fue el tercer musical que estrenó en Broadway; anteriormente había dado a conocer On the Town o Un domingo en Nueva York, tal como se llamó entre nosotros la versión cinematográfica de esta pieza de 1944. Tras estas obras vendría, en 1957, el más formidable éxito teatral del músico, West Side Story. Cándido se dio a conocer en Nueva York, en el Martin Beck Theater, el 1 de diciembre de 1956 por lo que ha cumplido medio siglo de existencia. La obra se basaba en una adaptación de una sátira dieciochesca de Voltaire, trasladada a aquel momento nada menos que por Lilian Hellman, y a pesar de contar con estos ingredientes no fue un éxito comercial. El joven protagonista, Cándido, de bien expresivo nombre, practica un optimismo ciego guiado por su tutor, el Doctor Pangloss, que le asegura que todo es para bien en el mejor de los mundos posibles. Cándido viaja a Lisboa, París, Buenos Aires y hasta al mítico El Dorado, descubriendo a su paso la maldad, la bajeza, la envidia, el sufrimiento y hasta el crimen. Despojado de su idealismo, termina por recalar en Venecia acompañado por su amada Cunegunda; sus últimas palabras en la obra, consagrado a su jardín, proclaman: “Y antes de morir tratemos de dar sentido a esta vida. No somos sabios ni buenos: Hagámoslo lo mejor que sepamos.” Esta peculiar opereta fue presentada en el Teatro Auditorio de San Lorenzo del Escorial dirigida por Paco Mir.

Il Combattimento di Tancredi e Clorinda de Monteverdi. El sopranista Angelo Manzotti cantó las tres voces: el narrador y los dos protagonistas de Il Combattimento di Tancredi e Clorinda sobre un fragmento de la Jerusalem liberata de Tasso, obra considerada todavía hoy como uno de los ejemplos más extraordinarios de integración de música y texto. La obra cuenta, durante la primera cruzada, el encuentro del noble guerrero Tancredo con la bellísima y aguerrida Clorinda en su camino. Separados por la religión, son fatalmente atraídos por intensos sentimientos que oscilan entre la rivalidad y el más arrebatado pero inconsciente deseo. Finalmente sus caminos se encuentran y sus espadas se cruzan. El programa se completó con arias de óperas de Haendel y Vivaldi, también basadas en la citada obra de Tasso.

Zarzuela para noches de verano

Y dentro también de los Veranos de la Villa, un ramillete de propuestas zarzueleras: Agua, azucarillos y aguardiente junto a La verbena de la Paloma en los Jardines de Sabatini. Otra Verbena de la Paloma que se sumó a La corte del Faraón en el Compac Gran Vía y un tríptico compuesto por La del manojo de rosas, Gigantes y cabezudos más un programa doble con Los claveles y Los Gavilanes en el Nuevo Teatro Alcalá. Todos estos montajes hicieron las delicias del respetable.

Musicales exquisitos

Aquí he de escribir sobre un tríptico peculiar que hubo para transitar por las noches asfixiantes del verano madrileño: Crazy Love, el gran cabaret presentado este año en el Price con dramaturgia y dirección de Olga Margallo y Antonio Muñoz de Mesa; La ópera de los tres reales de Bertold Brecht y Kurt Weill producida por el Centro Dramático Galego que se presentó en el Centro de Arte Fernán Gómez, protagonizada por Luis Tosar y con dirección de escena de Quico Cadaval y musical de Diego García Rodríguez; y Las de Caín basada en la comedia de los hermanos Quintero, bajo la dirección de Ángel Fernández Montesinos en el Teatro Español, una comedia musical sobre amores y matrimonios de juventud ambientada en el Madrid de principios del siglo pasado.

Los niños se visten de frac para ir al teatro

Y no podía faltar alguna propuesta para los pequeños de la casa, en esta ocasión ocurrió algo muy curioso, no una ni dos, sino tres versiones de La flauta mágica de Mozart adaptadas especialmente para niños y niñas se pudieron contemplar con planteamientos estéticos distintos en tres espacios de la cartelera…Teatro Bellas Artes, Casa de Vacas y La Guindalera, diferentes propuestas de indudable valor escénico todas ellas.

Y así llegamos al principio de la nueva temporada que esperamos nos depare nuevas delicias musicales.

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