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Adolfo Simón

Ópera, zarzuela, circo, musicales y clásicos han inundado esta temporada, todo un sinfín de propuestas para un sinfín de exquisitos paladares. Además, las futuras generaciones han entrado de lleno en el mundo de la cultura: escribiendo libretos, diseñando coreografías, interpretando la música… Más arte para educar a los niños y que nunca cese la fantasía lírica.


La página en blanco


El rey Roger (Król Roger).


Wherther.


El niño y los sortilegios.


La Poupée, 1934.

Los recuerdos más antiguos que tengo en mi memoria, relacionados con las artes escénicas son, una función de títeres de cachiporra que vi un verano en la plaza central de mi pueblo y la visita que cada año hacía un destartalado circo en Navidad. Recuerdo el frío que hacía y el escalofrío vivido ante estas experiencias, ha pasado el tiempo y no las he olvidado, es como si hubieran ocurrido ayer. Ahora no se pasa frío en los teatros o las carpas de circo y rara vez se sienten escalofríos ante el escenario, por suerte, en los últimos meses he tenido nuevas experiencias para recordar aquellos escenarios llenos de “Seres de aire”. Esta es la crónica de estos meses vibrantes.

Para paladares operísticos…

La página en blanco de Pilar Jurado, ópera en dos actos en lengua española con libreto de la propia compositora, tuvo su estreno mundial por encargo del Teatro Real; además contó con un reparto excepcional bajo la dirección musical de Titus Engel y escénica de David Hermann. En la obra se nos muestra el momento en que un compositor se enfrenta a la página en blanco, inquieto por la llegada de unos extraños e-mails, mientras se le aparece un cibercantante japonés que es una réplica de el mismo pero más perfecto y una prima donna que le seduce constantemente, haciendo todo esto que su obra se modifique cambiando de carácter… El apocalipsis como inspiración. Esta obra nos sumergió en una trepidante historia de ciencia ficción en la que la música se ponía al servicio del libreto con una gran tensión cinematográfica.

Wherther de Massenet con libreto de Édouard Blau, Paul Milliet y Georges Hartmann, basado en la novela epistolar de Johann Wolfgang von Goethe. Estrenada en alemán en la Hofoper de Viena el 16 de febrero de 1892 y en francés en la Ópera Comique de París el 16 de enero de 1893. En el Teatro Real se presentó una nueva producción procedente de la Ópera de Fráncfort. De nuevo un espléndido reparto dirigido escénicamente por Willy Decker y musicalmente por Emmanuel Villaume para contarnos la historia de Wherther, ese personaje desesperado y trágico frente a frente a Charlotte, mujer contenida y sensata. Ambos personajes se verán transformados por su relación que desembocará en el inevitable suicidio del protagonista y la desesperación de Charlotte, escindida entre la pasión y el deber.

El rey Roger (Król Roger) de Karol Szymanowski, con libreto de Jaroslaw Iwaszkiewcz y basado en Las Bacantes de Eurípides fue estrenada en el Gran Teatro Wielki de Varsovia el 19 de junio de 1926. Ahora se presentó en Madrid en una nueva producción del Teatro Real procedente de la Ópera National de Paris, dirigida en esta ocasión por Krzysztof Warlikowski; al frente de la batuta estuvo Paul Daniel. En esta ocasión hay que destacar el reparto de cantantes por la excelente actuación para llevar a cabo esta historia y de personajes por su gran complejidad, en la que un dionisíaco pastor que encarna la turbadora libertad de los sentidos seduce a un pueblo entero por su poético canto, la otra cara del Rey Roger que se debate entre la atracción que siente por él y su propio papel como representante de la autoridad y el orden establecido con lo que lo apolíneo intenta poner límite a la pasión. Al cierre de este número se presentaba en Madrid, dentro del Festival de Otoño en Primavera la última producción del Théâtre des Bouffes du Nord comandada por el maestro Peter Brook, una deliciosa versión de La flauta mágica de Mozart de la que hablaré en el próximo número…Y también, en estos días se presentó en el Nuevo Teatro Alcalá un pequeño programa operístico compuesto por La Traviata y Madama Butterfly.

Para degustadores de zarzuela…

En el Teatro de la Zarzuela se presentó del 8 de abril al 22 de mayo de 2011, Luisa Fernanda de Federico Moreno Torroba con libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw. Una historia de amores reñidos y desinteresados en un Madrid convulso y un paisaje extremeño con toques idílicos; conflictos amorosos y políticos en el final del reinado de Isabel II… Un espectáculo que mezclaba modernidad y clasicismo con dirección musical de Cristóbal Soler y Olivièr Díaz, y escénicamente dirigido por Luis Olmos. Tuvo un reparto espléndido de actores y cantantes como Yolanda Auyanet, Carlos Bergasa, Susana Cordón, Lucía Escribano, Enrique Ferrer, Amelia Font, Ismael Fritschi, Cristina Gallardo-Domâs, Ana Ibarra, Julián Ortega, Amparo Navarro, María Rey-Joly, Xavier Ribera-Vall, Juan Jesús Rodríguez, César San Martín, Álex Vicens y José Manuel Zapata, entre otros. Y para celebrar la festividad de la Comunidad de Madrid, una peculiar versión de La Revoltosa de Carlos Fernández Shaw y José López Silva con la banda sonora archiconocida de Ruperto Chapí, que en esta ocasión dirigió escénicamente Juan Carlos Pérez de la Fuente al que acompañó en la dirección musical Miguel Roa y Manuel Coves. También hubo una breve temporada en el Teatro Madrid con títulos como La rosa del azafrán, Black, el payaso y Los gavilanes.

Para los que quieren ver saltos sin red…

Para saltar al vacío, dos extrañas flores que han campado por nuestros escenarios, muy diferentes y al tiempo conectadas de algún modo. El Circo del Sol ha traído uno de los montajes más hermosos de su repertorio: Corteo, de Daniele Finzi, una de las funciones más teatrales y al tiempo de mayor riesgo estético-artístico que he visto de esta gran compañía, más que un circo es un musical con aire de otra época, pero que conecta rabiosamente con el público de hoy. Y si hay que hablar de otra manera de hacer sobre lo musical, ahí estuvo, sólo durante un fin de semana, El Burgués Gentilhombre que presentó Le Poéme Harmonique en Los Teatros del Canal, una joya de otro tiempo recuperada en su esencia para nuestro disfrute. Pero aún hubo más, el más difícil todavía, dos propuestas a capella… La maleta de los nervios de Chirigóticas y The voca people en el Teatro Compac Gran Vía; dos espectáculos musicales sin música o mejor dicho con la musicalidad que imprimen los intérpretes a las canciones, creando atmósferas sonoras increíbles.

Para los pequeños de la casa…

¡Cómo no iban a mostrarse propuestas para los más pequeños! Por suerte cada vez hay más espectáculos o actividades que cumplen una doble función, por un lado educar y por otro hacer disfrutar a niños y niñas con piezas líricas. En el programa pedagógico del Teatro Real se pudo disfrutar de El niño y los sortilegios, fantasía lírica de Maurice Ravel y Colette y de El gato con botas de Xavier Montsalvatge. En los Teatros del Canal han creado una propuesta para estimular a los infantes que se llama… ¡Invéntate una ópera! Un programa lúdico y educativo en el que los niños y niñas escriben el libreto, diseñan la escenografía, componen e interpretan la música, confeccionando el vestuario, realizando la campaña de prensa, fabricando la utilería, creando la iluminación… En los próximos meses espero escribir sobre los resultados de esta idea. Otra propuesta muy interesante ha sido la presentada en el Teatro Alfil con el título de Descubriendo la Ópera, un montaje pedagógico dirigido a todos los públicos, escrito por Ángel Castilla y Ángel Walter. Y por último, otra experiencia diferente para acercar a los pequeños la ópera, la exquisita versión de La flauta mágica que trajo la compañía Thalias Kompagnons desde Alemania para presentar en el Teatro Valle Inclán esta propuesta de títeres de guante y música en la extensión que se hizo en Madrid del programa de este año de Titirimundi.

Para los que disfrutan de las pequeñas joyas…

Para estos hubo dos interpretaciones de las que podríamos llamar clásicas, en el buen sentido de la palabra. Natalia Dicenta viajó Al Final del Arco Iris para hacer una sesión de espiritismo y convocar al escenario a la propia Judy Garlan. Pocas veces se ve en nuestros escenarios a una actriz en plenas facultades, navegando en el filo de la navaja entre la realidad y la ficción. Y en otro formato, pero de igual compromiso, Cristina Bernal se transformó durante algunas noches en una cupletista de otro tiempo para abrir la puerta del pasado y hacernos disfrutar de una exquisitez como fue Sicalipsis now!

Y así termina este viaje, un viaje sobre el aire de aromas antiguos y actuales, un viaje delicioso que ha hecho de esta primavera una estación todavía más hermosa.

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