José Sacristán, un más que merecido “Premio A Toda una Vida” #24PremiosUA

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

 

Con 60 años de trayectoria a sus espaldas, la profesión reconoció con este galardón honorífico su prolífica carrera. Concha Velasco fue la encargada de entregarle el premio durante la Gala de los XXIV Premios Unión de Actores y Actrices el pasado 9 de marzo en un abarrotado Teatro La Latina. En el que fue el momento más emotivo de la gala, Concha expresó su emoción por el privilegio de entregar este galardón a un actor de la talla de Sacristán y llegó a arrodillarse ante él en señal de homenaje.

El incombustible actor madrileño recibió con este galardón el cariño y gratitud de la profesión por toda una carrera entregada a la interpretación, en la que ha actuado a órdenes de los directores más prestigiosos y participado en memorables películas y producciones teatrales. Testigo de la historia reciente de la interpretación en nuestro país, acumula un insuperable palmarés a lo largo de su trayectoria, en la que también se ha atrevido con la dirección de largometrajes y ha desarrollado su faceta de actor-cantante en míticos montajes musicales.

El actor de Chinchón expresó su gratitud a la Unión y a todos sus compañeros por este premio que le llega en un momento dulce de su vasta trayectoria, “trabajando en circunstancias privilegiadas, junto a jóvenes con talento y coraje, capaces de superar cualquier adversidad a base de pasión”. Y concluyó su intervención no sin antes bromear sobre su galardón, tras 23 ediciones “ya pensaba que se me iba a pasar el arroz sin que mis compañeros me hicieran ni puñetero caso…”.

 

Jose-Sacristan

Foto de Luis Rubio

Una vida, una pasión

Nacido en Chinchón (Madrid) en 1937, José Sacristán alberga ya un centenar de películas en su haber. Dejó atrás su trabajo como mecánico para perseguir su vocación en el teatro independiente, pero no sería hasta 1962 cuando comenzó profesionalmente su carrera, con pequeños papeles en teatro y zarzuela, donde ya desplegó sus dotes como cantante con un registro que lo haría inconfundible.

Nadie como él ha sido testigo de la historia reciente del cine y la interpretación en nuestro país. A mitad de los 60, dio el salto a la gran pantalla como secundario en éxitos de taquilla como La ciudad no es para mí y durante la Transición formó parte de la corriente gestada por Alfredo Landa conocida como “landismo”. Ha participado junto a actores de la talla de Tony Leblanc, compartido cartel con José Luis López Vázquez y encabezado el reparto de películas imprescindibles como Asignatura pendiente (1977), bajo la dirección de José Luis Garci.

A lo largo de su más de medio siglo de carrera, acumula apariciones en filmes memorables como las adaptaciones cinematográficas de Pantaleón y las visitadoras, del Nobel Vargas Llosa; La Colmena o El viaje a ninguna parte, del maestro Fernán Gómez. Siempre dispuesto a embarcarse en nuevos proyectos, ha desarrollado su faceta como director en Soldados de plomo (1983) y Cara de acelga (1987); y también la de actor-cantante gracias El hombre de la Mancha (1997), formando pareja artística con Paloma San Basilio, con quien repitió éxito con My Fair Lady (2001).

Con este Premio “A Toda una Vida”, Sacristán suma otro reconocimiento profesional, que se une otros como el Premio Fotogramas de Plata en 2012 a Mejor Actor de Teatro por Yo soy Don Quijote de la Mancha; la Concha de Plata y Goya al Mejor Actor en 2012 por El muerto y ser feliz; el Cóndor de Plata al Mejor Actor de Reparto por Un lugar en el mundo (1992), que otorga la Asociación de Críticos de Argentina; y, recientemente, el Premio Feroz de Honor 2014.
 

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn