La dura vida de los niños actores en la época isabelina

La actriz Ellen Terry
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La actriz Ellen Terry

La actriz Ellen Terry

Un estudio muestra que algunos teatros londinenses de finales del siglo XVI tenían licencia para reclutar a la fuerza a chicos que luego eran víctimas de vejaciones. La compañía de Shakespeare arremetía contra esta práctica.

Algunos de los niños que actuaban en los escenarios británicos en la época isabelina eran sometidos a secuestros y tratados con suma crueldad y violencia, según ha revelado un estudio de la Universidad de Oxford, que se centra en el teatro londinense entre finales del siglo XVI y principios del XVII.

La citada investigación muestra en varios documentos judiciales que algunos niños fueron cogidos a la fuerza en las calles y obligados a actuar. Estos secuestros no eran ilegales si los propietarios del teatro tenían licencia para ello. Dicho permiso era concedido por la reina Isabel I y llevaba su sello real.

El doctor Bart van Es, al frente del estudio, aclara que, en teoría, esas licencias estaban dirigidas a encontrar chavales para que formaran parte del coro de la capilla real, pero era un secreto a voces que servía realmente para obligar a los jóvenes a unirse a compañías de teatro comerciales.
Rescate imposible

Además, la ley impedía a sus padres rescatarles de los sórdidos teatros donde les obligaban a trabajar. Sin embargo, los progenitores no se daban por vencidos e intentaban rescatar a sus hijos por la vía judicial, sin éxito.

Henry Clifton, el padre de Thomas Clifton, de 13 años, narraba su traumática experiencia. Su hijo fue secuestrado de camino a la escuela, “causando un gran terror y dolor”. Henry también denunciaba que había más niños en su misma situación y se lamentaba de la indiferencia y el desprecio que causaban sus sucesivas quejas.

El doctor van Es también indica que parece que también fueron víctimas de abusos sexuales. Este especialista hace referencia a varios escritores contemporáneos que citaban que las obras de estos niños eran mucho más explícitas en el terreno sexual que las representadas por adultos.
A la orden del día

Por último, la investigación deja en buen lugar a William Shakespeare, ya que en varios escritos aparece su desacuerdo con el uso de estos niños cautivos para entretener al público. De hecho, en la trama de Hamlet aparece este asunto de forma tangencial, mostrando que era un tema que estaba a la orden del día en aquella época.

El genial autor, como otros de su época, utilizaba a niños actores para reproducir las partes de las mujeres, pero, de acuerdo con las investigaciones de este especialista, fueron aprendices en lugar de prisioneros.

Autor: R.A.

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