Natalia Millán y Alberto Vázquez: “Para vivir de actuar, hay que reciclarse a la velocidad de la luz”

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

109-entrevistas-trio2¿Hacemos un trío? Es, como bien indica su título, algo más que un cabaret. Es el regalo que Natalia Millán, Marta Valverde y Alberto Vázquez se regalan por su larga carrera y le regalan al público y a la profesión en estos tiempos de duda. Para demostrar que no hay nada como el esfuerzo, el talento y una amistad verdadera para poner en pie un espectáculo sólido donde alimentar la esperanza.

Actores.- ¿Cómo surgió el proyecto?

Natalia Millán.- Seguro que a más de uno os suenan reuniones entre amigos, por supuesto actores todos, en las que se rememoran con humor y nostalgia momentos de profesión compartidos, y que muchas veces acaban con “Ay, a ver si hacemos algo juntos…” Pues después de una de esas, una muy especial, Marta se lió la manta a la cabeza y cuando quisimos darnos cuenta ya estábamos reunidos con Zenón Recalde hablando de objetivos, repertorio y fechas…

Alberto Vázquez.- Nos conocemos desde niños. Trabajamos juntos en el My fair lady del año 81 siendo unos críos. La vida nos ha encontrado y desencontrado a lo largo de este tiempo. Pero siempre hemos tenido muchas ganas de contar y cantar nuestras cosas de “a tres”.

NM.- Tanto Alberto como Marta Valverde y yo teníamos mucho mono de Musical y no queríamos esperar a que nos llamaran o no nos llamaran. A pesar de todos los pesares somos tres eternos enamorados de este oficio y nos apetecía cantarlo a los cuatro vientos acompañados por el piano magistral de César Belda.

AV.- Nuestro proyecto es un canto a la amistad y a la profesión, ambas cosas merecen la pena sobremanera.

A.- Un espectáculo así a tres manos y sin ningún respaldo debe ser una mezcla de infierno y paraíso para que vea la luz…

NM.- Todos se logra con cariño, dedicación y, sobre todo, con la ayuda y el apoyo de quienes nos quieren y creen en lo que hacemos…

AV.- Nos pusimos en manos de Zenón Recalde y Cesar Belda, dos grandes profesionales que ya han montado espectáculos partiendo de cero con resultados magníficos. Comenzamos con charlas informales sobre recuerdos y anécdotas, tanto comunes como individuales. Las canciones que nos han hecho famosos y aquellas que nos hubiera encantado cantar. A partir de ahí surgieron improvisaciones, juegos y pruebas que luego dramatizamos hasta dar forma a nuestra historia.

A.- Los nuevos espacios: ¿alternativa o prostitución?

NM.- Prostituirse es hacer por dinero algo que desagrada. Y esto es lo más alejado de lo que Marta, Alberto y yo hacemos en nuestro Trío, del que tanto disfrutamos porque supones hacer lo que nos gusta con las personas que queremos. Pero, más allá de nuestro caso particular, los nuevos espacios son lugares nacidos para la libertad creativa, independientes de los habituales cauces oficiales o comerciales, y su proliferación, que evidentemente responde también -más ahora- a la necesidad de buscarse la vida, es causa y efecto de una efervescencia teatral interesantísima y esperanzadora.

AV.- Estamos en un momento donde pareciera que se puede hacer teatro de cualquier manera y en cualquier lugar. Cosa cierta hasta un punto. El teatro es algo casi sagrado que necesita de un espacio idóneo para la fantasía, la magia, la concentración, sin hablar de la legalidad o ilegalidad de algunas nuevas salas donde a mi, particularmente, me da tanta claustrofobia entrar que no puedo disfrutar del trabajo loable de los actores. Lo bueno de todo esto es que mucha gente puede mostrar su talento y el público se abre a otras formas de recibir.

A.- La promoción, ese escollo insalvable que no siempre basta con que sea la de boca oreja…

NM.- Es complicada con un presupuesto pequeño porque cada vez hay menos espacio para la cultura en los medios, y muchos de los programas de radio y publicaciones que nos daban cabida han sido devorados por la crisis. Las redes están siendo nuestra herramienta fundamental, pero nuestra programación es aún corta para cosechar un boca a boca que sabemos nos es muy propicio… Así que os estamos tan agradecidos a todos los que nos prestáis oídos y voz, que estaríamos dispuestos a proponeros un trío…

AV.- Cuando te conviertes en tu propio productor descubres lo complicado y caro que es este mundo en la trastienda. Todo vale una fortuna, todo es lento, peliagudo, tienes que tirar de amigos, de fans, de imaginación, casi es pura artesanía pero merece la pena.

A.- Así que, a pesar de los escollos, existen ciertas ventajas de ser tu propio productor…

AV.- Sin duda contar lo que quieres con quien quieres es un auténtico placer. Y más en este caso, donde nos hemos juntado grandes amigos y estamos encantados con el resultado.

NM.- Elegir lo que quieres hacer es fantástico. Sobre todo cuando confías en tus compañeros de aventura al cien por cien, y sabes que confían igual en ti. Si encima sale bien, la satisfacción personal compensa con creces toda la presión que supone estar dentro y fuera del escenario. Ya sólo nos falta amortizar y que nos quede algo para repartir…

A.- Circulan muchas leyendas negras sobre transformaciones de actores en ogros, productores tiránicos, engaños entre compañeros, salas que engañan…

AV.- No me he topado con ninguna de esta clase. Sí me he topado con mucha dureza porque mantenerte en este trabajo a través del tiempo, los años y las crisis es una auténtica epopeya que genera leyendas de todos los colores. Pero todo lo que no mata, te hace más fuerte.

A.- Y en cuanto al panorama actual, ¿cómo lo veis?

AV.- Es de acoplamiento. Estamos en el filo de la navaja. El mundo está cambiando. Los valores en los que creíamos se tambalean y nuestra profesión no podía ser menos. Nos afecta la lluvia, el buen tiempo, los partidos de futbol, el festival de Eurovisión, las vacaciones… ¡imagínate las crisis económicas y del sistema! Tenemos que reciclarnos a la velocidad de la luz, pero cada día está más difícil vivir dignamente de esto.

NM.- Es desolador dentro y fuera de nuestro maltratado sector. Pero no podemos permitirnos la desesperanza, la evolución del ser humano arranca de las dificultades que ha sido capaz de superar. Y nuestra profesión nos dota de armas poderosísimas: Sensibilidad, Pasión, Imaginación, Empatía, Determinación, Osadía…

A.- Mientras, la producción propia parece imponerse poco a poco…

AV.- La producción propia es un riesgo fuerte pero muy enriquecedor. Animo a todo el mundo a que no espere que le llame un productor de los de toda la vida para darle el papel de su carrera. Elígelo tú y hazlo donde puedas y como puedas. Siempre con dignidad y seguridad para ti y para el público.

A.- Las salas alternativas han experimentado un boom en los últimos tiempos…

AV.- Las salas alternativas son escaparates muy necesarios, pero me preocupa que el teatro se convierta en millones de salas enanas, obras de diez minutos y actores que trabajan como locos para no llegar a fin de mes. Ahora mismo hay una explosión, todo lo que sube baja y supongo que llegaremos a un equilibrio razonable entre los micros y los macros, los privados y los públicos, lo propio y lo ajeno.

NM.- Aunque también son capillas de sorpresas.

A.- ¿Son también el futuro del teatro?

AV.- El futuro del teatro depende de la voluntad de los poderes fácticos y, sobre todo, de nuestra propia voluntad, de quienes hacemos esta profesión, el alma de este oficio arcaico.

NM.- El futuro del teatro es eternamente incierto, pero ciertamente eterno.

A.- ¿Algunas palabras sobre la formación actual?

NM.- Quiero pensar, por el nivel de compromiso y las ganas de aprender que he visto en algunos de mis compañeros más jóvenes, que la nueva generación de actores, la más informada de todos los tiempos, tiene todo el potencial para superar la injusta herencia que reciben convirtiéndola en oportunidad de cambio.

AV.- Cada vez hay más escuelas y están más llenas, hay cursos constantes. Cuando empecé era más difícil. Ahora quien no se prepara es por que no quiere y sigue el ejemplo de los que se hacen famosos pasando por un reallity o por una relación afectiva con el famoso de turno. Si quieres ser famoso no tienes porqué perder el tiempo estudiando.

A.- El estado del gremio en general parece un poco revuelto…

AV.- El gremio está como una cáscara de nuez en medio del océano.

NM.- La actitud debe cambiar en los actores: genérate tu propia tarjeta de presentación.

AV.- Si no te dan la oportunidad de demostrar quien eres con un video book, lo enseñas con un espectáculo completo…

Autor: R.A.

Foto: Javier Naval

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn