Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Sixto Cid

CORTOS

Los muertos y los sordos

Dirección y guión: Senén Fernández
Reparto: Javier Longas, Ramiro Melgar y Bernardo Riaza

1917. Primera Guerra Mundial. Un conflicto olvidado que cambió la historia del mundo y condicionó el devenir del siglo XX. Es en esta atmósfera donde encontramos a André y a Didier, dos soldados franceses desertores, cada uno con sus motivos, cada uno con su forma de ser particular. Sus pasos se cruzan con los de un soldado alemán aparentemente perdido. Es el enemigo, pero es también un ser humano. ¿Puede la guerra borrar todo rastro de humanidad en una persona? ¿Cabe la posibilidad de un entendimiento entre individuos enfrentados por intereses ajenos a ellos? Quizás André y Didier no se planteen estas preguntas, pero en su mano está darles respuesta.

Los muertos y los sordos nace de una idea muy simple y prosaica: nadie ha hecho un corto de la Primera Guerra Mundial en España. Hagámoslo. Así, se convierte en la primera producción en imagen real que trata La Gran Guerra en este país.

El corto está rodado de la manera más simple imaginable. Una pequeña cámara de vídeo, un reducido equipo (no más de 15 personas) y dos días de rodaje. Sin embargo, el dinero y los medios no lo son todo. Escribir guiones y dirigir actores es gratis. Sobre estos últimos recae todo el peso y responsabilidad de la historia. Son los culpables de que durante apenas siete minutos podamos sumergirnos en una época pasada de la que casi nadie se acuerda.


Rodaje de un corto documental sobre el actor Fernando Chinarro

Dirección: Paco España
Guión: María Castillo y Paco España
Producción: Sotocine, Factoría de Sueños y Ayuntamiento de Camargo

Los días 26 y 27 del pasado mes de agosto se rodó en las instalaciones del Ayuntamiento de Camargo, un cortometraje documental dedicado a la obra y la figura del actor Fernando Chinarro.

La realización de este proyecto se lleva a cabo con el apoyo en la producción del propio Sotocine, Factoría de Sueños, y el Ayuntamiento de Camargo. La dirección es de Paco España (Sotocine); el guión, de la actriz María Castillo y de Paco España, según idea de María Castillo; la fotografía la realizan los hermanos Higinio y Carlos Sáinz; como ayudante de dirección participa el cortometrajista José Luis Santos, y en la coordinación figura Gonzalo Fernández (Sotocine).


Carta de Francia

Guión, dirección y producción: Diego López Cotillo
Jefe de producción: Raúl Méndez
Reparto: Gillermo Robledo, Montse Germán y Javier Batanero

Durante endemoniados momentos de la historia, el ser humano se ha visto implicado en disputas generadas por desavenencias políticas y sociales: las guerras. Término éste sinónimo de muertes injustas, rupturas familiares y sentimentales, destrucción cultural, sometimiento obligado de personas inocentes… Actos impuros de nuestra historia, incorregibles y dañinos, basados en el odio –condición en apogeo del hombre que contradice su aparente inteligencia– y en la necesidad de poder de mentes vacías, que nos hunden en la miseria cada día un poquito más. Un elemento taumatúrgico para miles de familias en estos tristes momentos eran las cartas. Según mi querida abuela, “era el mayor tesoro que podías tener; igual que la comida, hijo”. La pureza de los mensajes trazados sobre el papel ha recorrido cada rincón del mundo; las cartas han contado vivencias, alegrías, penas, frustraciones, amores, desamores…un elemento fundamental en la vida que con el paso del tiempo se ha convertido en algo olvidado e indiferente…

¿Qué contendrían esas cartas?, me preguntaba de niño, y el cartero llegaba a mi casa cargado con su saca al hombro, su imponente sonrisa, su uniforme perfectamente planchado, su corbatín y gorra a juego; era como alguien mas de la familia. El ritual que conlleva la apertura de una carta era visto por mí, como un acto mágico rebosante de un misterio sobrecogedor, que ha quedado marcado en mi mente. Otro elemento fundamental en la elaboración de este proyecto ha sido la debilidad y profunda conmoción que siento hacía aquellas películas que han tratado las vivencias de los niños con su entorno como Los cuatrocientos golpes, de Truffaut o El espíritu de la colmena de Erice. Historias de ficción más reales que la vida misma, que han despertado en mí emociones que tan sólo el cine ha sido capaz de producirme.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn