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Sixto Cid, José María Ruiz y José Ramón Pardo

CINE

Banderas falsas

Dirección: Carlos Serrano Azcona.
Guión: Ignacio Cortes y Carlos Serrano Azcona.
Producción: Estar Ahí Cinema.

Sinopsis: Documental sobre el movimiento llamado 15M. Arranca con la celebración de la victoria de España en el Mundial de Fútbol y pasa al movimiento 15M y el encuentro con el Papa JMJ. Muestra la difícil situación socio-cultural y política española e internacional.

Carlos Serrano Azcona: Aquí se habla mucho del tema de las masas y de cómo muchas veces los movimientos sociales que arrancan de manera espontánea, luego empiezan a tener gente que está intentando controlarlos, y ahí está la lucha que hay hoy en día, y siempre ha existido: el control de la población.

Pienso que mucha de la gente que participa en estas historias también convive, que hay gente que está sólo en una cosa, pero mucha está conviviendo de los tres hechos (España, Campeona del Mundo de Fútbol, 15M y JMJ), y son realidades que se tocan y que mueven a mucha gente. La película deja abierto el significado que de todo eso se tiene.

Los tres palos que están ahí pues aportan muchas cosas, así el tema del Mundial es el fútbol, el ocio, la pasión; luego el 15M es más político. La película lo que posee es un toque de atención al tema del control de masas y a que la gente tiene que estar muy atenta de no ser manipulada. La película hemos intentado que esté abierta, pero el sujeto siempre afecta al objeto, nosotros somos como somos, tenemos nuestra visión.

Una cosa que me llama la atención es el hecho de que hasta ahora este tipo de movimientos han sido muy antiglobalización. El movimiento 15M parece que está en la misma línea, pero luego resulta que son movimientos muy globalizantes y en eso también la película da un toque de atención. A de que si realmente la gente está en contra de la globalización hay que tener cuidado porque se cuela por detrás y resulta que acabamos todos globalizados y los Estados desaparecen. La cuestión es ahora quién gestiona todo, quién va a controlar todo eso.


Viene una chica

Dirección: Chema Sarmiento.
Guión: Chema Sarmiento y Luis Mateo Díez. Basado en obras de Luis Mateo Díez, actualmente recogidas en
“El árbol de los cuentos”, editado
por Alfaguara.
Producción: Impromptu S.L.
Reparto: Borja González Carpintero, Javier Martínez, Cristina Marcos, Andrea Franco Delejido, Carlos González Otero, Luz Divina Pereira, Quintiliano Ferrero Alonso, Miguel Ángel Castañeda, Paulino González, Begoña Carpintero, Andrés Martínez Trapiello, Patricia Jiménez Tapia, Norberto Morán, Marina Pintor, Ester Abad, Raquel de la Varda, Sara Castañón, Leticia Rodríguez Fernández, Laura Suárez, Daniel Martínez Salas, Jesús Maraña, Raúl Ortiz, Aitor, Isaac Nicolás Castillo, Félix Cañal…

Sinopsis: El protagonista de esta historia tiene 17 años y una particularidad: el Síndrome de Down. Se cuentan las circunstancias en que descubre tanto el amor como las pequeñas desdichas que conlleva.

Chema Sarmiento: Con Luis Mateo Díez ya habíamos escrito otros guiones. Por razones de producción el guión quedó durmiendo durante años. El principal cambio de la nueva versión era que tanto el protagonista como la mitad del reparto eran jóvenes con Síndrome de Down. Nos pusimos en contacto con una asociación de padres de hijos con Síndrome de Down: Amidown. Cuando en realidad su tema no es esa cuestión específica, sino que cuenta las divertidas peripecias de un joven como otro cualquiera. La manera en que va a encontrar su sitio en la vida a través de sus primeras contrariedades amorosas. Tuve mucha suerte al encontrar a Borja González Carpintero para protagonizar el film. Lo vi por primera vez en un breve reportaje de la televisión de Castilla y León. Borja hace una interpretación fuerte y sorprendente. El casting se hizo en poco tiempo, gracias al boca a boca entusiasmado que surgió en torno al proyecto. Como sabíamos que por motivos financieros tendríamos pocas semanas de rodaje, estuvimos ensayando desde junio a septiembre, que empezó la filmación.

Norberto Morán: A “mendigo de amor”, que así se llama el personaje, sus parejas lo han tratado no muy bien y a pesar de ello no les guarda rencor. A mí esto me costaba entenderlo. ¿Por qué no mostraba rabia u odio hacia sus ex y en cambio las justificaba? Fui comprendiendo al personaje oyendo coplas de amor y desamor, oyendo canciones de “farsa monea”.


Lo mejor de Eva

Dirección: Mariano Barroso.
Guión: Mariano Barroso y Alejandro Hernández.
Producción: Telecinco Cinema y Malvarrosa Media.
Reparto: Leonor Watling, Miguel Ángel Silvestre, Nathalie Poza, Helio Pedregal, Joxean Bengoetxea, Adriana Ugarte, José Luis Torrijo, Isabel Mata…

Sinopsis: Una joven juez se enfrenta al proceso judicial más importante de su carrera: un asesinato en el que está implicado un poderoso empresario. La presencia de un testigo, gigoló de profesión y amigo de la víctima, la sitúa frente a un espinoso dilema.

Mariano Barroso: El thriller, de alguna manera, es el mejor idioma para contar cómo es la realidad. ¿Cómo alteran las relaciones afectivas las relaciones de poder entre un hombre y una mujer? ¿Qué ocurre cuando el objeto de deseo es un hombre? A los dos personajes no les está permitido hablar de emociones, a no ser que sea para fingirlas. Es muy duro juzgar a otro, es justamente lo contrario a lo que tiene que hacer un actor, nunca juzgar al personaje. No mostrar la pasión sería estafar al espectador. Son escenas muy complicadas de rodar, son las más difíciles de coreografiar, pero al mismo tiempo son las que más recordamos de las películas que nos impactan, las escenas de amor.

Leonor Watling: Nos conocemos muy muy bien el sistema legal americano pero sabemos muy poco del sistema legal español, que no tiene nada que ver. La profesión era una metáfora muy buena de lo que se espera de un juez, que es el equilibrio, y cómo es Eva, que está desequilibrada. Un actor puede llegar a ser lo que un director se imagine, y nada más. Y que Mariano se imaginara que yo podía dar esa falta de empatía me hacía mucha ilusión.

Miguel Ángel Silvestre: A mí me llamaba mucho la atención cómo dos personajes totalmente opuestos se comunican debajo de esas sábanas, donde además fuera de ese entorno hay presiones, está el poder, está la mafia, fuerzas que generan miedo. Yo tenía el noventa por cien de la decisión tomada cuando me llamó Mariano. Entre actores se comenta su interés por la búsqueda, por no conformarse, por el sorprender al actor.


De reparto. Retrato de un actor

Dirección: Santiago Aguilar.
Guión: Santiago Aguilar.
Producción: 7 jorobados, Angular Producciones, Pocateja, 2Cs Media, Raffel For Film Music.
Reparto: Carlos Lucas, José Luis Arrizabalaga “Arri”, Pedro Quevedo y Pepón Montero.

Sinopsis: Este documental retrata a uno de los muchos intérpretes secundarios de nuestro país que han dedicado su vida a las películas. Un retrato nostálgico dentro y fuera de la pantalla. Carlos Lucas siempre fue actor de reparto.

Santiago Aguilar: Nadie nace actor de reparto, la gente actúa, y luego en el reparto del trabajo les suele tocar ser actor de reparto. Fue figurante, fue coro de zarzuela cuando era joven, fue muchas cosas, y todas las fue haciendo más o menos como podía. Nosotros le conocimos porque hicimos una película que se llamaba Justino, un asesino de la tercera edad. Justino tenía un amigo, que era Sansoncito. Carlos tuvo muy poco momento de brillo y en cambio lo que sí que tenía era el actor como trabajo. Lo que nosotros llamamos los proletarios de la interpretación, gente que son picapedreros en realidad. Empezó con su padre siendo coro de zarzuela itinerante (Los Ases Líricos) con catorce años; fue figurante en algunas películas de los años cincuenta; estuvo trabajando en televisión a mediados de los sesenta; unas zarzuelas que hizo Orduña; y luego sobrevivió a base de hacer sesiones, donde lo importante era conocer al ayudante de dirección, que era el que te llamaba. En el momento que cobraba Carlos se iba. La historia de Carlos y la de su familia en general, es una historia de frío y de hambre, y de sueño y de soledad. Esas cosas que son las que de alguna manera nutren la comedia, como decía Totó. En un mundo muy difícil, en esto no seamos inocentes, lo que interviene es el alcohol, la noche… una serie de cosas que tienen mucho que ver, por qué uno está donde está. Toda la última parte de su vida recibió una pensión de Cáritas. Llevaba en un escenario desde los tres años pero nunca había cotizado por nada, muchas veces por culpa del empresario y algunas otras veces por culpa suya.


CORTOS

Cómo convertirte en Mohsin M.

Guión y dirección: Jesús Gil Fuensanta.
Reparto: Resit Balikçioglu, Mehmet Akbas, Sinan Bey, Nazif Akbas,
Eduardo Crivelli, Rafael Moya, Familia de Ismael Bey (Surtepe), Personal Aykiliç Market, Nezih Basgelen, Hasan el pastelero, Transeúntes de Biredyik
y “El Hermanote mayor” AliFi.

Jesús Gil Fuensanta: Una pesquisa sobre los dobles humanos, considerados como patrimonio de la humanidad según el Corán, lleva al encuentro con un peculiar constructor de cemento (y destructor de patrimonio) en la Mesopotamia turca.

La primera idea sobre el corto parte de las experiencias con los especuladores inmobiliarios a ultranza, que se desperdigan en todas las direcciones.

La premisa eran dos noticias, una lejana en el tiempo, que surgía en la ciudad de Biredyik (provincia de Urfa, Turquía). Allí un potentado local (el segundo hombre más rico de la ciudad) había destruido uno de los edificios antiguos mejor conservados en el centro de la ciudad. Era el primer lugar donde escuché la cita en el Corán sobre la existencia de un doble para cada persona.

Las dos historias se funden en una misma. Quizás por el hecho de que la memoria humana, representada por los vestigios arqueológicos, es irrepetible y que si se destruye el original queda tan sólo una gran pérdida.


Una caja de botones

Guión y dirección: María Reyes.

María Reyes: Mi infancia transcurrió en un valle de la sierra de Aralar. Las montañas, bosques y valles fueron los primeros paisajes para unos ojos que comenzaban a capturar imágenes de la vida y a querer soñar historias en ellas. También me gustaba pasar horas en la huerta con mis padres y entre las hortalizas crear un mundo imaginario donde todo el universo tenía cabida y en el que cada día algo nuevo y arrebatador sucedía. Con la puesta de sol abandonaba la huerta, contenta por la aventura vivida y de la mano de mis padres, contentos ellos también por dejar la huerta limpia de malas hierbas, abonada, regada y habiendo plantado sus constantes e interminables hileras de lechugas. Es por eso por lo que quise hacer un tributo a la imaginación. Quería hablar de la relación padre e hija. Quería contar que la solidaridad todavía existe y que esta solidaridad muchas veces nace de manera espontánea, como si fuera inherente al ser humano.

Se inició la preproducción del cortometraje y los personajes empezaron a tener rostro. Había personajes dentro de la historia que estaban claramente asignados de antemano a unos actores en concreto. Éste es el caso de Antonio de la Torre, Cristina Andreu, Paco Catalá, Ana Malaver y Ruth Márquez. En el caso de la niña protagonista, su hermano y sus amigos, se optó por hacer casting en Madrid y en Medina del Campo, ciudad en la que se iba a rodar y de donde salieron cinco de los niños. Recuerdo que estábamos a pocas semanas del rodaje y todavía no habíamos encontrado la niña que junto a Antonio de la Torre protagonizaría la historia y empezamos a ponernos nerviosos. Aitor Mantxol, director de fotografía del corto, me llamó comunicándome que su hija Sara había leído el guión y que quería venir al casting. Esa llamada fue providencial ya que Sara se convertiría en Irene durante la semana que duró el rodaje. Uno de mis objetivos durante los ensayos era conseguir una relación de amistad entre los niños, como si realmente de una pandilla se tratara. El siguiente paso era lograr que cuando uno de ellos dijera su frase los demás no se echaran a reír. Y por último, alcanzar la meta deseada: que todos se transformaran en el personaje al que representaban. Y plano a plano mi sueño de soñar historias cobró vida en Una caja de botones, mi primer cortometraje.


Matar a un niño

Guión y Dirección: José y César Esteban Alenda. 
Reparto: Roger Princep, Cristina Marcos, Róger Álvarez, Manolo Solo.

Matar a un niño trata sobre la culpabilidad y sobre el instante exacto en el que un niño pierde su inocencia de manera prematura. La voz en off, a modo de terapia, rememora el trauma de su infancia. Uno, cuando echa la vista atrás, no es capaz de asegurar qué parte de sus recuerdos son verdad y cuáles producto de su imaginación. Con el fin de acentuar la fractura que se produce entre el mundo de la infancia y el de los adultos, decidimos que “Matar a un niño” estuviera construido casi íntegramente como una sucesión de imágenes fijas.

El trabajo con los actores estuvo supeditado a la manera en que decidimos narrar la historia. Al no contar con sonido directo, y al rodar con una cámara fotográfica que tomaba ráfagas, los actores tuvieron que adaptarse a esta forma poco corriente de trabajar, sin diálogos y recibiendo constantes instrucciones mientras interpretaban. Toda la intensidad dramática debía estar en la mirada de los actores, por su subtexto latente y su confrontación con la “voz en off”. La predisposición de los tres actores principales fue magnífica desde el principio.

Róger Álvarez participaba por tercera vez consecutiva con nosotros después de Silba perfidia y El orden de las cosas. Es un placer trabajar con él por el trato personal y, sobre todo, por la capacidad que tiene de poder componer desde el personaje más pérfido e hiriente a la personalidad más humana y cercana. Esa dualidad nos fascina.

Cristina Marcos es de las actrices más talentosas que tenemos. Era la primera vez que colaborábamos con ella, y nos lo puso muy fácil. Personalmente nos recuerda a la mejor Gena Rowlands. Estamos deseando repetir.

Y, siguiendo con las comparaciones, Roger Princep podría ser el Freddie Bartholomew español o, como nos comentó un director de casting, el Fernán-Gómez de los niños. En cuanto tuvimos acceso a la prueba que Roger había hecho para Pájaros de papel lo tuvimos muy claro. Y superó nuestras expectativas. Súper profesional delante de la cámara, y, probablemente, el mayor responsable del gran ambiente que tuvimos de rodaje.

Y, por último, Manolo Solo puso la voz en off. Fue capaz de dotarle al narrador de esa humanidad que queríamos. No buscábamos una voz excesivamente solemne y limpia, sino un tono más bien cercano y redentor, cotidiano. Y lo bordó.


Verdugos

Director: Daniel Galán.
Actores: José Lifante, José Santiago, Demetrio Escribano, Patricia Lariche, David Huertas, Irene Ibáñez y la voz en off de Daniel Galán.

Daniel Galán nace en San Sebastián (Guipúzcoa). A la temprana edad de 2 años es trasladado a Madrid. Allí, tras acabar el bachillerato, estudia Arte Dramático y trabaja en los mejores teatros de Madrid. Su primer largometraje como actor vino de la mano de Alfonso Ungría. Tras varias películas más, estudia dirección y escribe varios guiones de cine, un cuento y publica dos libros. Para darse a conocer como director escribe y dirige el cortometraje “Verdugos”.

La idea le surge al leer el Apocalipsis, siendo monaguillo en la iglesia de su barrio. Tras varios años en su intento de realizarlo, lo consigue con actores de la talla de José Lifante, José Santiago y Patricia Lariche, entre otros.

La historia comienza con la voz de Dios, que harto de las barbaries del ser humano, manda a los cuatro jinetes del Apocalipsis para acabar con la humanidad. Para éstos, su trabajo es un juego. Y tras arrasar la tierra y a todo ser viviente, se reúnen para celebrar su victoria. Pero dos jóvenes sobreviven, por lo que la guerra quiere acabar con ellos, pero la muerte les detiene y explica a los tres jinetes que deben seguir viviendo porque sin vida en el planeta su existencia no tendría razón de ser, ya que si no hubiera vida, tampoco habría guerra, ni peste, ni hambre, ni muerte. Por lo tanto los dejan vivir para poblar nuevamente la Tierra, pues saben que volverán, llamados por el propio ser humano, porque caerá en sus propios errores.

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