Nuestro teatro: “Priscilla, reina del desierto”, “El principio de Arquímedes” y el Festival de Otoño a Primavera

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Priscilla, reina del desierto, el musical o llega la fiesta

Hay muchos motivos para destacar esta obra. Tal vez, el primero y más importante para la profesión sea la de necesitar un gran elenco y suponer trabajo para un montón de compañeros. Compañeros que, hay que decirlo, están lo suficientemente preparados para que la productora pueda poner en pie en Madrid el mismo montaje que se ha visto en Londres. Lo que es un signo de la calidad de los profesionales que se forman y/o trabajan en España.

No es la única razón. La otra es el espíritu de juerga que trae con canciones disco de todos los tiempos. Unas alegrías de las que están necesitados unos espectadores que se levantan un día sí y otro también con un nuevo recorte, un nuevo escándalo, un nuevo caso de corrupción. Quizás le sobre al espectáculo un poco de costumbrismo, algo que, sin embargo, suele apreciar y reír mucho el público. Como apreciará el vestuario o toda la tramoya que exige el autobús que da nombre a este musical y antes se lo dio a la película de la que procede. Como apreciará las voces de esas tres cantantes que ponen la banda sonora del viaje. Como apreciará a Mariano Peña, el actor que encarnaba al dueño del bar Reynolds de la serie Aida, un gran acierto de casting para encarnar el papel de Bernadette en el que se muestra como una auténtica Merryl Streep cómica, aunque sin voz para cantar (cosa que juega a favor de su personaje). Como apreciará la sencilla y simple historia de tres drag queens que se montan en un autobús para cruzar el desértico outback australiano que hay desde Sidney a Ayers Rock buscando, más que nada, como todo espectador, una felicidad que parece negárseles. Y, con mucha probabilidad, a ese público se le pasará esa interesante discusión teatral sobre cómo debe ser un espectáculo de drag queens, entre lo viejo y lo nuevo, quedándose con la anécdota de la escena que sin duda da lugar al mejor número musical de la noche con Fine Romance, el estándar más antiguo y clásico de la velada.

En cualquier caso unos espectadores que acabarán olvidando que están en un teatro y, como los invitados de la noche del pre-estreno, terminarán bailando ya estén en el patio de butacas, en un palco o en el gallinero porque saben que… I will survive por mucho que intenten que no sea así y que todos muramos en el intento.

Autor: Stephan Elliott & Allan Scott adaptado por Miguel Antelo
Dirección: Simon Phillips
Director musical: Manu Guix
Producción: SOM Produce, Nullabor Productions y MGM on stage
Dirección artística de la adaptación española: Ángel Llácer
Escenografía: Brian Thomson
Iluminación: Carlos Torrijos
Sonido: Gaston Briski
Coreografía: Ross Coleman y Andy Hallsworth
Vestuario: Tim Chappel & Lizzy Gardiner
Maquillaje: Cassie Hanlon
Orquestaciones: Stephen “Spud” Murphy y Charlie Hull
Con (por orden alfabético): Oriol Anglada, Carlos J. Benito, Rossana Carraro, Etheria Chan (Cynthia), Aaron Cobos, Christian Escudero (Felicia/Adam), Toni Espinosa González, Joaquín Fernández, Noemí Gallego (Swing femenino), Víctor González, Pedro Martell, Susan Martin (Marion), Raúl Martín, José Luis Mosquera (Bernadette), David Muro (Bob), José Navar, Patricia del Olmo, Mariano Peña (Bernadette), Diego Rodríguez, Crisitina Rueda (Shirley), Carlos Ugarriza, Alejandro Vera (Miss Understanding), Aminata Sow y Jaime Zatarain (Mitzi/Tick).

Página Web: http://www.priscillaelmusical.es

 

Principio-arquimedes

El principio de Arquímedes o ¿por qué tengo una mirada tan sucia?

Pocos espectadores se esperan lo que van a ver y oír cuando se sientan en la butaca de cualquier teatro que programe El principio de Arquímedes. Y ya van unos cuantos teatros y compañías que la han estrenado en España y fuera de España. Pues van a ser testigos de cómo, en principio, unos inocentes chistes de vestuario masculino van dejando de tener su gracia. A medida que también adquirirán la certeza de que el drama acecha en cada esquina en esta sociedad del riesgo en la que todo es un posible peligro frente al que tenemos que protegernos y proteger a los más débiles que dependen de nosotros.

Porque, ¿es suficiente para que se desaten todas las alarmas que una niña cuente a los adultos el abrazo y el beso que un monitor de piscina da a un niño pequeño que llora por tener que meterse en el agua sin flotador? Y para proteger a los más débiles ¿hasta donde se debe indagar en la vida de un profesional? ¿Qué protocolos se deben poner en marcha? ¿Se hace todo lo posible o aún hay que hacer más como pide una insaciable sociedad hambrienta de seguridad? Y, para identificar ese riesgo, ¿de qué manera se debe configurar el pensamiento y la mirada? ¿Qué miedos se tienen que infundir en dicha sociedad? Una sociedad que ha dejado de ser de riesgo para pasar a ser una sociedad asustada, atemorizada, miedosa, más bien miedica. Que se organiza y se agrupa para acosar. Personajes, tan bien construidos por Josep María Miró, el autor y director de la obra, y encarnados por unos excelentes actores, en los que es imposible que el espectador no se reconozca y acabe compartiendo el punto de vista con cada uno de ellos. Sus argumentos. Sus miradas. Viendo como la angustia que se instala en los personajes se instala en ellos mismos. Porque el miedo es un círculo vicioso que se retroalimenta, del que un colectivo aterrorizado es incapaz de salir, de encontrar una salida, sino es violenta.

 

Autor y director: Josep María Miró
Producción: Sala Beckett / Obrador Internacional de Dramatúrgia en coproducción con Grec 2012 Festival de Barcelona, Bitò Produccions y Associació Verins Escènics
Escenografía: Enric Planas
Iluminación: David Bofarull
Sonido: Damien Bazin
Vestuario: Albert Pascual
Con (por orden alfabético): Albert Ausellé / Jaume Ulled
 (Héctor), Roser Batalla (Ana), Rubén de Eguía (Rubén), Santi Ricart (David)

Página Web: http://www.teatroabadia.com/temporada/ficha.php?id_obra=428

 

Con-la-claridad-aumenta

Con la claridad aumenta el frío o ríase de usted mismo

El escritor Javier Marías considera a Thomas Bernhard un autor cómico. Algo que corrobora esta obra montada por el actor Pep Tossar con su propia compañía a partir del libro “Los premios” de Bernhard. Pep solo necesita unos silloncitos demi siécle, las grabaciones de Glen Gould de las variaciones Goldberg de Bach y, lo más importante, la compañía de otros dos actores (Inma Colomer y Carlos Olalla) para, con la palabra y la actitud, llenar la escena y llenar los oídos de sus espectadores que reciben los chistes con inteligencia. La misma que les hace saber y conocer lo estúpidos, lo mezquinos, que son y que de eso hay que reírse, saberse reír. Llenar los pulmones y vaciarlos. Todo es, en definitiva, un asunto de respiración y de digestión. Y no hay nada, nada, que no se reduzca a eso. Por eso en este mundo claro y frío, lo físico, como es la presencia en vivo y en directo de unos actores sobre el escenario, produce el calor y el color y, también, el dolor, el de un hombre que se daña a sí mismo con la misma inocencia que su mejor amigo y su “tía”, la mujer mayor con la que siempre vivió Bernhard, le hacen sentir y salir de esa anestesia en la que la fría luminosidad de estos tiempos encierra a sus contemporáneos y a él mismo. Fría luminosidad que lo mismo es una casa grande en el campo, llena de estiércol, llena de mierda, que no se puede pagar, como trajes incómodos que nunca sabremos si han sido usados por otros, y qué otros, pero que nos hacen sentir cómodos. Por eso es tan importante ese final. Ese pequeño discurso que tan bien “pone en boca” Pep, un discurso azaroso, adjetivo que se debe a la forma en la que fue construido, y a la vez tan revelador por contraste con lo que hasta ese momento se ha visto y oído sobre la escena. Tanta luz no puede ser buena. Póngase un poco de oscuridad y acerquémonos.
Versión y adaptación: Évelyn Arévalo y Pep Tosar A partir del libro Mis premios de Thomas Bernhard traducido por Miguel Sáez
Dirección: Pep Tosar
Producción: Grec 2013 Festival de Barcelona y Compañía Pep Tosar
Escenografía: Évelyn Arévalo y Pep Tosar
Iluminación, sonido y video: David Muñiz
Vestuario: Évelyn Arévalo y Pep Tosar
Peluqueria: Toni Santos
Con (por orden alfabético): Imma Colomer (la tía), Carlos Olalla (periodista) y Pep Tosar (Thomas Bernhard)
Página Web: http://www.teatroabadia.com/temporada/ficha.php?id_obra=427

 

An-Old-Monk

Comienza el Festival de Otoño a Primavera 14-15 (FdOaP): Brook y LOD

Convoca el Festival de Otoño a Primavera (FdOaP) para mostrar una programación llena de grandes nombres conocidos de los públicos festivaleros: Peter Brook, LOD, Israel Galván, Marianne Faithful, Isabella Rossellini, Robert Lepage y Rodrigo García. Pero también presenta otros a descubrir y que pueden convertirse en el reclamo de próximas ediciones de este u otros festivales.

El caso es que a los profesionales, a los críticos y al respetable entre unas propuestas y otras, se les hace la boca agua, y empiezan a programarse entradas y fechas. Al menos es el espíritu de los que se encuentran en alguna de las representaciones de The Valley of Asthonisment de Peter Brook donde todos se saludan y se dan la bienvenida a esta nueva edición. Expectación que no se justifica con lo que se ve en la escena. Pues esta historia de asombrosas memorias y su dificultad para olvidar y recordar no acaba de convencer, a pesar de lo bien que encarna Katryn Hunter, la actriz protagonista, a su personaje Miss Costa. Da igual, un pope como Brook rara vez fracasa ante el público. En este caso le aplaude, un aplauso seguramente más debido a su trayectoria, a ser quién es, y a intuirse que sigue asumiendo riesgos con su posibilidad de fracaso, en este caso parece que ha intentado ver si puede hacer un “Lepage”.

Por eso, y por lo bien que acabó el festival del año pasado, la expectación inaugural se traspasa a An old Monk de LOD musical theatre. Expectación que no es defraudada. Por que el conjunto que forman la presencia de Josse de Paw y el Kris Defoort Trio, el texto y la composición musical inspirada en Thelonious Monk están a favor de la vida, de cantarla y contarla. Y no hay espectáculo más maravilloso que la vida. En este caso la vida de este monje, que no es otro que el monje que hay en cada uno de nosotros, mientras nos enamoramos, nos casamos, tenemos hijos, trabajamos y vamos muriendo cuando lo que queremos es VIVIR. Vivir, ¡mira que es divertido y anecdótico! parece decir lo que se ve en escena. Con estos mimbres no es de extrañar que triunfase en el Festival de Avignon y lleve dos años girando por la vieja Europa.

 

The valley of Astonishment (El valle del asombro)
Autores y Dirección: Peter Brook y Marie-Hélène Estienne
Producción: C.I.C.T. /Théâtre des Bouffes du Nord
Escenografía: Arthur Franc
Iluminación: Philippe Vialatte
Vestuario: Alice François
Con (por orden alfabético): Kathryn Hunter, Marcello Magni y Jared McNeill
Músicos: Toni Raphaël Chambouvet y Toshi Tsuchitori
Página Web: http://www.madrid.org/fo/2014-2015/es/the-valley-of-astonishment.html

 

An old monk (Un viejo monje)
Autor: Josse De Pauw
Compositor: Kris Defoort inspirado por Thelonious Monk
Producción: LOD music theatre y Théâtre Vidy-Lausanne
Imágenes: Bache Jespers y Benoit van Innis
Con (por orden alfabético): Josse De Pauw
Músicos: Kris Defoort Trio (Kris Defoort, piano; Nicolas Thys, bajo eléctrico; Lander Gyselinck, batería)
Página Web: http://www.madrid.org/fo/2014-2015/es/an-old-monk.html

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