Nuestro teatro

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apuntes_nuestro_teatro_zuccoRoberto Zucco, en pantalla y a lo grande

Autor: Bernard-Marie Koltès traducido por Cristina Genebat
Dirección: Julio Manrique
Producción:Teatre Romea y Teatro Español
Escenografía: Sebastià Brosa
Iluminación: Jaume Ventura
Espacio sonoro: Damien Bazin
Vestuario: María Armengol
Caracterización: Ignasi Ruiz
Con (por orden alfabético): Iván Benet, Xavier Boada, Pablo Derqui, Rosa Gámiz, Cristina Genebat, Oriol Guinart, Xavier Ricart y María Rodríguez

El Teatre Romea estrena un nuevo montaje de Roberto Zucco. Y ya van unos cuantos en España de esta obra con más o menos recursos económicos. Y ya van unos cuantos fallidos de los que el texto salía indemne. Julio Manrique ha sabido ver que lo negro, lo oscuro, el color habitual de los anteriores montajes, no era ni es la mejor manera de contar esta historia. Que este prófugo de la justicia, asesino en serie, chico normal, necesita luz. La luz roja de los prostíbulos de ficción. La mortecina y ficticia luz verdosa de las morgues, las casas con pocos recursos en barrios pobres y las estaciones de metro de una ciudad en guerra, es un decir. Bajo esa luz Pablo Derqui adquiere la voz y el cuerpo del dulce Roberto Zucco. Donde es capaz de dotar de verdad esa conversación sobre el sentido de la vida con un anciano en una fantasmagórica estación de metro cerrada. De desear ser un perro amarillo que no llama la atención, y seguir matando y matándose. La muerte azarosa a manos de alguien que desea morir pues no entiende la vida, ni se entiende a sí mismo, ni tampoco a los que la viven con él. Ya que dicen una cosa, piensan otra y no quieren ninguna de las dos. Roberto Zucco es el azar con el que uno se encuentra sin necesidad. La (mala) suerte que siempre se escapa por mucho que se la quiera encerrar. Es libre por naturaleza y por necesidad. Como esta versión que sus actores y actrices sirven libre de ataduras, capaces de liberarse del tópico aunque viven de él, como la mejor manera de ser entendidos y comprendidos por el espectador que ha llenado butacas en el Romea, en la gira catalana que está haciendo y que seguro que llenará las Naves del Español en el Matadero de Madrid, donde está programado a principios de la temporada 2013-14. Donde de nuevo será posible apreciar el trabajo de unos actores de teatro que saben subir a escena los mejores recursos cinematográficos. Actores de planos largos del teatro, vistos en planos medios o primeros planos gracias a una inteligentísima dirección. Gracias, a una buena lectura del texto y, probablemente, un buen trabajo de mesa.

apuntes_nuestro_teatro_godotEsperando a Godot, Beckett es slapstick, estúpidos

Autor: Samuel Beckett en versión de Ana María Moix
Dirección: Alfredo Sanzol
Producción: Centro Dramático Nacional
Escenografía y vestuario: Alejandro Andújar
Iluminación: Pedro Yagüe
Con (por orden alfabético): Miguel Ángel Amor (Muchacho), Paco Déniz (Estragón), Juan Antonio Lumbreras (Vladimir), Juan Antonio Quintana (Lucky) y Pablo Vázquez (Pozzo)
Página Web: http://cdn.mcu.es/espectaculo/esperando-a-godot/

Muchas cosas se han dicho de este Esperando a Godot, el lujo que ha regalado el Centro Dramático Nacional al público gracias a “La vía del actor”, del Laboratorio Rivas Cheriff. Todo lo dicho ha sido bueno o lo siguiente. Criticable, el número de representaciones, tan corto que casi no dio tiempo a que el boca-oreja comenzase e hiciera su efecto y a que la profesión hiciese caja, es decir, pasase a ver, disfrutar y a celebrar de nuevo a Sanzol y a los actores que lo han acompañado. El público sí que pudo hacerlo. Agotó las entradas cuando empezó a enterarse de que, por fin, sería capaz de entender un Beckett. El truco ha estado en bajarlo a la arena pública y sacarlo de ese lugar de análisis y estudio en el que se le tiene encerrado, aprisionado, lugares desde donde habitualmente se lo monta. Donde el respeto se confunde con el seguir el dogma. Cuando el verdadero respeto se encuentra en hacer decir al texto lo que tiene que decir. Y eso significa exigirle, retarle, tenerle la misma consideración, por muy premio Nobel o reputado que sea el autor, que a cualquier otro texto. Y pasa lo mismo que cuando se da con un buen actor, al que se le hace trabajar como actor y no como una estrella, da lo mejor de sí mismo porque la materia de la que se parte es buena. De primera. Así, el Beckett de Sanzol&co dice que la vida es fundamentalmente cuerpo, cuerpos entretenidos o que se entretienen a falta de otra cosa mejor que hacer. Y como todo entretenimiento, mucho mejor cuando se le mete humor, mejor dicho, se le encuentra la gracia, a este vivir que es, ni más ni menos, un sinsentido esperando a alguien que no va a venir.

PE027697Autorretrato de un joven capitalista español, la stand-up comedy española

Autor, director, productor e intérprete: Alberto San Juan
Página Web: http://teatroalfil.es/espectaculos/autorretrato-de-un-joven-capitalista-espanol-3/

Prolifera el monologuismo en España. Ya sea en teatros, en pequeñas salas, bares que amenizan las veladas de sus habituales, televisiones, incluso, en reuniones de empresa para agradar a los empleados mientras se les desgrana la cuenta de resultados y el número de personas que sobran en el trabajo. Autorretrato de un joven capitalista español está montado a la manera de estos monólogos en los que se juega la ficción de que el actor-persona coincide con el actor-personaje, que habla con un hilo conductor sobre el que se introducen chistes que mueven a la risa o a la sonrisa del espectador. Y que normalmente refuerzan, aunque se muestren como discursos transgresores, el más rancio conservadurismo, el status quo del así son la cosas, como siempre han sido. Denota, pues, mucha inteligencia por parte de Alberto San Juan el “haberse sabido subir a la ola” de los monólogos y plantearse si otro discurso es posible en esta forma teatral. Lo consigue poniendo en duda esa relación entre contenido y forma. Pues su contenido, muy documentado y asentado de “todo está en los libros”, hace ver el otro status quo, donde se esconde el poder. Lugares de sombra desde los que somos observados y adonde no miramos, nosotros que nos creemos libres, al menos en el mercado, como los jóvenes capitalistas españoles en los que hemos sido convertidos. No gracias a nuestra elección, sino a las elecciones de otros, los sombríos personajes que se ocupan de nuestro bienestar, los mismos que están produciendo tanto malestar (no solo en la cultura). Y así, un tipo como él, pierde chicas (un decir, pues al final de representación se le acercan todas), teléfonos móviles de última generación y contratos. Al igual que su público, también jóvenes, y no tan jóvenes, capitalistas españoles.

El malestar que insiste

Dirección: Eduardo Recabarren
Producción: Compañía Recabarren
Autor: Eduardo Recabarren
Con (por orden alfabético): Elena Gracia (la tía), Víctor Martínez (el hijo), Pablo Tercero (el padre) y Diana Tourné (la madre)
Página Web: http://www.elmalestarqueinsiste.com

Roma, lluvia sobre corazones vulnerables

Autor: Pedro Cantalejo-Caldeiro
Con (por orden alfabético): Maite Mateo (Malena), Pedro Varanalla (Sergio) y Pablo Tercero (Damián de Laiseca)
Música en directo de Sethler
Página Web: http://www.teatrotriangulo.com/programa/mayo-2013/roma.html

Tienen estas dos obras de la Compañía Recabarren algo triste, aunque no le faltan esos chistes cómicos, esas ironías que alegran las vidas más bien grises del común de los mortales. Como obras melancólicas que son, parece que siempre llueve fuera de las casas en las que sucede. La lluvia es fina y empapa. Olor a ropa mojada. Casas con sopa fría y croquetas esperando en la mesa. Y una música omnipresente que sin valor económico alguno ocupa los espacios más íntimos, los refugios hipotecados o alquilados en los que toda propiedad es una ficción que rige el mundo. Y, en los más jóvenes, ocupa los oídos, habitualmente con un inglés barriobajero que pocos entienden, unos lyrics sobre los que discuten como si hablasen de Shakespeare, de Lope o de Calderón. Así se construye la sentimentalidad de Roma. La historia de un amor posible e imposible entre un médico residente y una actriz, también camarera en sus ratos libres, que comienza cuando el amor acaba. Y así también se construye la familia deconstruida de El Malestar que insiste. Una familia que se podría encontrar en cualquier barrio donde todo centro de vida y esperanza es el centro comercial que cada temporada, cada estación, representa la novedad. Marcando los afanes y los días de unos personajes que viven en una España en la que la omnipresente economía empobrece y desluce la vida. Vidas vulnerables. Seguramente como la del elenco joven que toma el escenario, y no lo suelta, con las técnicas teatrales que el profesor, dramaturgo y director de teatro Eduardo Recabarren les ha enseñado. ¿Para qué? Para hablar a sus iguales, a la gente que ocupa las butacas, de las cosas que les suceden o que creen que les suceden.

Autor: Antonio Hernández Nieto

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