Obituario 88

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Pablo García

Julio Núñez, 1930-2008

Actor y doblador, fue uno de los rostros más populares de la televisión en las décadas de los sesenta y los setenta, aunque la mayor parte de su trabajo lo realizó en el mundo del teatro. Además, puso la voz en castellano a personajes interpretados por actores internacionales como Peter O’Toole y Omar Sharif.
Julio Núñez, nacido en Torrelavega (Cantabria) en 1930, empezó desde muy temprana edad a desarrollar su vocación actoral representado funciones con el grupo de teatro universitario y dramatizando obras para la radio. Después se fue a Madrid donde empezó a interpretar obras relevantes y a cosechar sus primeros éxitos. Su carrera como actor duraría más de medio siglo entre películas, escenarios y platós de televisión.

Su trayectoria cinematográfica se inicia en paralelo a otros grandes actores de los años 50 como Jesús Puente o Fernando Guillén y la mayoría de películas en las que actuó –Un traje blanco y ¡Viva lo imposible!, entre ellas– se rodaron entre 1956 y 1962. La última fue la de la directora Isabel Coixet, A los que aman (1998), con la que obtuvo su mayor reconocimiento.

Julio Núñez recitaba poesía y se había ido forjando una voz magnífica, por lo que fue elegido para hacer el doblaje de producciones extranjeras a figuras de renombre de la época como John Wayne, Anthony Quinn, el británico Peter O’Toole y el egipcio Omar Sharif.

La popularidad le llegó de la mano de su trabajo en televisión. Tuvo varios papeles protagonistas en el programa de Televisión Española Estudio 1, y los personajes que interpretó en Hoy es fiesta, Exiliado o Las tres hermanas le dieron la oportunidad de hacerse un hueco entre los actores más conocidos del momento. Quizá su éxito más sonado en la pequeña pantalla sea su papel de don Eduardo en la serie Juncal en 1987, en la que coincidió con Paco Rabal.

En su faceta teatral destacó por su polivalencia, su gran capacidad para dar vida a personajes muy diversos, tanto clásicos como modernos. Desde 1953 tuvo relación con la compañía Lope de Vega participando en piezas de Shakespeare, Sófocles, Calderón y Frederick Knott. Sus trabajos le ofrecieron la posibilidad de actuar en dramas para televisión e hicieron que fuera requerido por reputados directores como Adolfo Marsillach.

Julio Núñez, homenajeado en 2002 por su ciudad, Torrelavega, en el Festival Internacional de Cortometrajes, fallecía el 17 de enero de este año en Madrid.


Jaume Sorribas, 1948-2008

El polifacético actor catalán paseó su talento como cómico por el teatro, la televisión y el cine, siendo además uno de los fundadores de Els Joglars, allá por los años sesenta.

Jaume Sorribas nació en Sallent (Bages) en el año 1948, cuando aún no había sido desterrada la posguerra y la estrechez flotaba en las calles del país. Sus padres regentaban el café-cinema Condal y fue allí donde el futuro actor desarrolló su vocación artística. Los viernes y los sábados nunca se perdía las sesiones de cine del café y los domingos escuchaba desde su dormitorio el sonido de las proyecciones, imaginando o recordando las imágenes de las películas. El actor Ferrán Rañé, su amigo y compañero, cree que fue allí donde Sorribas adquirió su habilidad para el lenguaje gestual, cuyo uso le permitía crear todo tipo de personajes y situaciones.

La formación autodidacta de Jaume Sorribas le impidió empezar trabajando de cómico, que era lo que se acercaba más a sus gustos. Pero tras alguna experiencia laboral alejada del mundo del espectáculo, entra en la compañía Els Joglars. En un principio, lo hace como técnico de luces aunque una vez que sus compañeros comprueban su valía tendrá un puesto entre el elenco de actores del grupo. Eran los tiempos en que la compañía comenzaba a profesionalizarse y Jaume estuvo presente. Permaneció desde 1966 hasta 1976, colaborando decisivamente en la creación de espectáculos muy populares como El Diari, El Joc o Cruel Ubris Mary d’Ous. También intervino en la obra Operació Ubú (1981), unos de los éxitos teatrales de mayor relevancia del momento.

Su actividad relacionada con los escenarios no se quedó ahí y participó en otras compañías como Vol-Ras y El Tricicle, además de dar a luz al grupo Bacil’s.
En televisión se le recuerda por su labor en diversos programas de resonancia en TV3, como Tres i l’astròleg o Filiprim, espacio en clave de humor donde interpretaba el personaje del Encarregat. También se dejó ver en series como la del detective Carvalho, La memòria dels cargols y La Odisea.

El cine fue otro de los mundos que cautivó a Sorribas que intervino en varias producciones a lo largo de su carrera, como El embrujo de Shanghai, Historias de la puta mili y La casita blanca (la ciudad oculta).

Jaume Sorribas fue un actor con un sentido del humor propio, que iba del “humor blanco al sarcástico, pasando por el agridulce”, según su compañero Rañé, que también agrega que dejó su huella creativa en el tiempo que estuvo en Els Joglars. Falleció el pasado 23 de enero en Barcelona.


Alberto de Miguel, 1950-2008

El actor y director Alberto de Miguel nació en el pueblo de Quel (La Rioja) en 1950 y falleció el viernes 14 de marzo, en Madrid, a consecuencia de un tumor cerebral.

Alberto de Miguel se formó en los años setenta con profesionales como William Layton, José Carlos Plaza y Arnold Taraburelli. Habitual de la televisión no ha dejado de participar en algunas tan populares como El comisario, Cuéntame, Hospital Central, Periodistas, Médico de familia, Verano azul o Crónicas urbanas.

Por desgracia, la enfermedad que se lo ha llevado le sorprendió trabajando para la serie Amar en tiempos revueltos en la que interpretaba al médico de la familia Roldán. En cine participó en películas de Antonio Hernández, Juan Antonio Bardem, Javier Aguirre y Josefina Molina, y sus últimos trabajos en teatro fueron bajo las órdenes de Roberto Cerdá (En tierra de nadie y Vida y muerte de Pier Paolo Pasolini). También encarnó a personajes del teatro clásico y contemporáneo, bajo la dirección de Juanjo Granda, Denis Rafter, Francisco Vidal, Guillermo Heras, Gustavo Tambascio, José Carlos Plaza, Ernesto Caballero o Miguel Narros.

Últimamente vivía con gran pasión y profesionalidad su incorporación al mundo de la ópera con montajes como El empresario, de Mozart; La madre invita a comer, de Luis de Pablo u Horizonte cuadrado, de César Camarero. Muy centrado también en la dirección escénica para montajes líricos con la compañía Arte Opera puso en escena Così fan tutte, de Mozart, así como La serva padrona, de Pergolesi, y Amahl y los visitantes nocturnos, de Menotti. De su propia cosecha fueron Verdi, una vida dedicada a la ópera y Mozart a través de su ópera y montajes en torno a la zarzuela, que destacaron por su finura y profundo conocimiento del medio. De Miguel realizó la dirección y dramaturgia del concierto-espectáculo El humor en la música con la Joven Orquesta de la Comunidad de Madrid y La Cenicienta, de Pauline Viardot.

Hombre de vasta cultura, gran devorador de libros y amante del duro oficio de cómico, sentía un inmenso amor por sus compañeros. Vital, fuerte, dinámico, optimista y coherente, estaba casado con la actriz Mélida Molina y tenía un hijo, llamado Sergio.


Albert Dueso, 1952-2007

Perteneciente a la generación de actores que contribuyó a construir el teatro llevado a cabo en Cataluña en la época de la Transición, Albert Dueso sostuvo una intensa actividad dramática, ya fuera como actor o realizando funciones organizativas.

Nacido en el año 1952, llegó a la escena teatral “muy casualmente”, como señala su amigo y también actor Arnau Vilardebó, ya que era atleta profesional y en los inicios de su carrera compatibilizaba la interpretación con el deporte. Estudió en el Institut del Teatre de Barcelona entre 1971 y 1974, coincidiendo con el nuevo director del centro Herman Bonnín que procuraba que los actores del teatro independiente se implicaran en la enseñanza. Así, la promoción de Dueso formaría la compañía Ziasos, a principios de los 70, que trataba de integrar el texto en el conjunto de la expresión corporal, lo que confería una originalidad a sus espectáculos muy valorada.

Más adelante participó en el Salón Diana, un espacio para el debate con una ideología libertaria de fondo y en el que todo lo teatral tenía una gran importancia. Fueron muchos los actores que se unieron a este grupo con la intención de buscar entre todos un nuevo lenguaje que trasladara a la escena la forma de vivir de aquel tiempo. Albert Dueso fue miembro dinamizador de este Teatro Diana junto a Mario Gas, con quien posteriormente asumiría la gestión del Teatre Condal. A finales de los setenta el actor catalán se convirtió en uno de los principales animadores del arte dramático en Barcelona, coincidiendo con el cambio político y social que traía la Transición.

Su labor gestora y propulsora del mundo de los escenarios no terminó en ese punto, después será uno de los fundadores de la Asociación de Actores y Directores Profesionales de Catalunya, y su responsable en la década de 1987 hasta 1997.

Debutó en el cine en el año 1981 con La desnuda chica del relax y desde ahí en adelante obtuvo con asiduidad papeles para la gran pantalla (Cena de asesinos y Lo mejor que le puede pasar a un cruasán, entre otros títulos). Pese a no haber destacado en papeles protagonistas, Albert participó en importantes repartos, tanto teatrales como cinematográficos. Su última película ha sido El triunfo de Mireia Ros. También la pequeña pantalla atrajo sus talentos y actuó en las series Abuela de verano (2005), El tránsfuga y Sara, ambas del 2003.

Albert Dueso alternaba su trabajo de actor por cuenta ajena con la creación de sus propios espectáculos. Últimamente estaba colaborando con Arnau Vilardebó en la realización de monólogos. A los 55 años de edad, falleció el 30 de noviembre de 2007.

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