Organización: El Estatuto del Artista

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Iñaki Guevara

En la Unión Europea la riqueza que genera la cultura viene a ser, de media, un 4% del PIB. Esto quiere decir que la actividad cultural, además de complacer la necesidad de expresión de los pueblos y de las gentes, es una industria con gran peso económico. Sin embargo, a los artistas en su conjunto les cuesta mucho tener los mismos derechos que a los demás trabajadores.

El Estatuto del Artista podría subsanar esta deficiencia. ¿Cuáles son los problemas específicos de actores, bailarines, músicos, etc. que los diferencian de la generalidad de los trabajadores? En nuestro país se dan distintas problemáticas:

1) Salvo excepciones de compañías nacionales de teatro, ballet, orquestas, etc. la mayoría de los artistas solo optan a trabajos temporales de muy corta duración. Lo que dificulta, en el caso de España, no solo la supervivencia diaria de los trabajadores sino las posibilidades reales de tener el derecho a una prestación económica en la jubilación. En España necesitamos al menos 15 años de cotización para tener derecho a una pensión mínima y la base de cotización se calcula sobre los 15 últimos años de vida laboral que es cuando menos trabajan los actores y, sobre todo, los bailarines.

2) Necesitamos una fiscalidad que tenga en cuenta que nuestra profesión es tan complicada que un año puede habernos ido bien y al siguiente no haber trabajado ni un solo día, con lo cual cumplir con las obligaciones fiscales a año vencido supone un descalabro económico en muchos casos. Una posible solución en este terreno sería proponer que nuestros periodos fiscales sean de tres años, por poner un ejemplo.

3) Sobre todo en nuestro país estamos necesitados de representatividad sindical. El Estatuto de los Trabajadores y La Ley Orgánica de Libertad Sindical dejan fuera de juego a nuestro sector pues plantean que para que en un centro de trabajo puedan presentarse trabajadores al comité de empresa, estos tienen que tener una antigüedad de contrato superior a seis meses. A día de hoy estas contrataciones no se producen ni en el medio audiovisual ni, en muchos casos, en el escénico. Por esta razón, el control sobre las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores en los lugares de trabajo (teatros o platós) no puede ser ejercido en la misma medida que en otros colectivos.

4) Los artistas comienzan su preparación desde muy jóvenes y necesitan de un entrenamiento constante a lo largo de toda su carrera para preservar y aumentar su calidad en cualquier disciplina artística. Una de las peticiones de la Unión Europea para su futuro Estatuto del Artista es la protección pública para la formación continua en el mundo de la cultura.

En este momento la Unión Europea está trabajando en la idea del futuro Estatuto que establezca un régimen legal en consideración de la naturaleza del artista y nosotros debemos integrarnos en el proyecto con nuestras propias peculiaridades.

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