Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Seminario de género en Marsella, patrocinado por la Unión Europea y la FIA

Mercedes Zúñiga

Con respecto a la obtención de derechos, tanto civiles como laborales y jurídicos, nos hemos pasado años con la mirada puesta en otros entornos; miradas llenas de deseo, anhelos y envidia. Estuvimos acostumbrados a que se nos mirase por el sol, las guitarras, la pasión y la tortilla de patata. Ya no es así. Nosotros no nos sorprendemos porque nosotros, artistas, hombres y mujeres, siempre supimos que éramos mucho más. De hecho, somos uno de los colectivos más conscientes de nuestras interioridades, y entre nosotros tenemos importantes ejemplos de luchadores, mujeres y hombres, y de luchas colectivas cuyos logros no han sido sólo aportes a los movimientos sociales sino también referentes.

En septiembre de 2008, la FIA (Federación Internacional de Artistas) presentó en Londres un estudio realizado a nivel europeo por la Universidad de Warwick sobre los efectos del género y la edad en la contratación de actores y actrices. En dicho estudio se constatan tanto la falta de oportunidades de las mujeres para obtener trabajo por su condición de genero y edad, como la manipulación de la imagen de la mujer.

A comienzos de noviembre 2009, la FAEE (Federación de Artistas del Estado Español) en su esfuerzo por hacer frente a la problemática con respecto a la igualdad de género en el sector de las artes escénicas, ha organizado un seminario, auspiciado por FIA/EUROFIA con apoyo financiero de la Unión Europea y la colaboración del SFA (Sindicato Francés de Artistas-Intérpretes). El seminario ha tenido lugar en Marsella y yo he asistido al mismo en representación de FAEE.

Como en todos los aspectos de la vida, cuando uno tira del hilo no tiene fin y así, bien fueran las ponencias de sociólogos, feministas, profesionales del sector, representantes sindicales y representantes políticos, todos y todas ahondábamos en esta madeja con genuinas ganas de desliarla. Esta es la gran dificultad: las acciones, las medidas a tomar, la coherencia. Analizar y discutir y poner sobre la balanza los pros y contras que nosotros, mejor que nadie, conocemos.

De pronto me sentí observada y no porque yo fuera precisamente un sol ni una tortilla de patata. Tomé conciencia de que miradas con cierto anhelo estaban puestas en la delegación* española allí presente. Éramos, somos, un referente: tenemos un convenio que acota condiciones que dificultan la desigualdad de género, AISGE con sus medidas de apoyo a la maternidad/paternidad, un ministerio y una Ley de Igualdad, la Ley del Cine con sus cláusulas específicas en torno a la mujer, y de una forma más amplia, la evolución en cuanto al aborto, el maltrato y el matrimonio entre personas del mismo sexo. Todo ello siempre insuficiente, todo ello susceptible de ser desarrollado, ampliado y mejorado, pero tenemos que reconocer que haciendo mucho ruido podremos continuar recogiendo nueces.

*La delegación española estuvo compuesta por representantes de AISGE, AAAG, CDN, ICAA, INAEM, OSAAEE, UGT, FAEE y del gabinete de la ministra de Cultura.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn