Palabros de teatro 106

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La “Representación Teatral”
era una “Farsa”, un “Plagio”, una “Réplica,…

Manuel Gallardo

Poppea e Neroni, de Monteverdi.

…por lo que el “Respetable” y el “Reventador” desde el “Gallinero” dieron una gran “Pitada” al final de los “Saludos” y todo el “Reparto” suspendió la “Temporada” y no salieron de “Tournée”.

REPRESENTACIÓN.- Cuando una mujer y un hombre, o varios hombres y mujeres, nos cuentan una historia, bien sea con un texto escrito o improvisado, surge la “Representación Teatral “. Al representar ideas imaginadas o hechos acaecidos, anteriores o de futuro, al fingir gestos, ademanes y tonos de voz, para engrandecer las historias, surge la “Representación Teatral”. Estas mujeres y hombres que nos cuentan esas historias, para que sean creíbles deben ser contadas por buenos actores, no por mediocres aficionados que quitan puestos de trabajo a los buenos profesionales. Ya tenemos bastante con que cada cuatro años, unos señores que se hacen llamar políticos, nos cuenten falsas historias de futuro para, a nuestra costa, vivir su magnífico presente.

FARSA.- Nadie mejor para definirla que Crispín: “He aquí el tinglado de la antigua “Farsa”. Esas que alivian el cansancio de los trajinantes, que hacen reír a los grandes señores, y tranquilizan su conciencia al ver regocijarse a los pobretes. Es esa “Farsa” que recoge la filosofía del pueblo, sus burlas y malicias y dichos sentenciosos, la que subió a palacios, la que se recitó en puentes cuyas risas transportaba el agua para que llegara alegremente al prelado y al hampón, y a la dama y su criada, al soldado, al estudiante y a gentes de toda índole unidas por la magia de la “Farsa”, la gran cenicienta del arte, elevada al más alto trono de la poesía y de la escena”.

Hoy ya no se llama “Farsa” a esa maravillosa “Farsa” de Crispín, donde los actores se transformaban en muñecos de trapo, en fantoches de cartón, para regocijo y ensueño de algo que puede no suceder nunca, pero que llena de regocijo nuestros corazones de aún niños.

P. D. Si alguien no sabe quién es Crispín, que busque en las interpretaciones de Don Manuel Dicenta o de Don José María Rodero.

PLAGIO.- Yo voy a tu casa y te robo un esclavo, eso es un “Plagio”, y también, sustraer una persona. Pero tan grave como todo eso es plagiar o robar las ideas, los conocimientos, la imaginación, los trabajos de los demás. Muchos autores consagrados se plagian a sí mismos, pero hay otros muchos, autores o no, que se apropian de inteligencias ajenas, por faltarles a ellos.

RÉPLICA.- Casi todas las “Réplicas” son peligrosas o al menos negativas. Al hacerlas, suele caerse hasta lo que aún queda en pié después de un terremoto; cuando se mueve demasiado un árbol suelen caer también las manzanas podridas. Cuando se replica tiene uno que ajustarse a lo que se ha dicho y demostrar lo que no se dice. También en el Teatro al replicar o contestar a otro actor, en escena, hay que argumentar por encima de tu oponente con razonamientos superiores y veraces, si no resulta falsa y escondrijo de algo que se oculta.  Las “Réplicas” son positivas si apoyan o clarifican lo dicho anteriormente, lo contrario es peligroso, pues existen también las “Contrarréplicas” y “Replicatos” que ponen patas arriba lo no dicho o ocultado.

RESPETABLE.- Es el que respeta, porque si no respeta se expone a que no le respeten a él y se arma la escabechina. Por eso el “público” (otro palabro) respeta a los actores de una representación y, a su vez, estos respetan y llaman “Respetable” al público.

REVENTADOR.- Es el esbirro o mercenario, que por encargo de otros, va a las representaciones, especialmente a los estrenos, a patear, silbar o alborotar, buscando con ello el fracaso de la obra que se representa.

También ocurría entre los partidarios de éste o aquel actor, y entre teatros que se hacían la competencia; en algunos casos es una lástima que se haya perdido esta costumbre. Hoy en día te detienen por escándalo público, no se puede expresar la verdad, hay que callarse o te callan. Pero… no a todos.

GALLINERO.– Lugar, generalmente alto, donde se reúnen las gallinas. Lugar retirado y escondido, donde se reúnen los cobardes. En el Teatro, lugar donde suelen ir los amantes de Talía que no tienen dinero para una localidad más cómoda. También se llama “paraíso” (otro palabro) y es el lugar más alejado del escenario y el más alto de las localidades para presenciar el espectáculo.

PITADA.- Hoy se ha confundido el significado de pitar en un Teatro durante las representaciones. Antes cuando pitaban los espectadores era para demostrar su desaprobación por la “función” (otro palabro) que se estaba representando. Ahora es por todo lo contrario y se produce por ignorancia o porque en los grandes conciertos al aire libre de los cantantes, sí lo suelen hacer y creen equivocadamente que en el teatro se debe hacer lo mismo. Informaros, pitadores y pitad en el Congreso y a los que reciben subvenciones durante años y años y no se sabe dónde meten el dinero.

SALUDOS.- Cuando una representación teatral llega a su final, donde los actores han dado vida a sus personajes, surgen un variopinto ramillete de emociones, de incógnitas, de esperanzas, de relajamiento, donde todo se dispara al llegar tu turno, marcado por el director, para salir a saludar ya sin la defensa de tu personaje. Los aplausos, o no, del público, son lo más preciado de los actores. Ese sonoro ruido de las palmas, si están mezcladas con ¡Bravos! llenan de júbilo y satisfacción a los intérpretes y eso se consigue en esos breves momentos de los “Saludos”.

Son los Directores los que deciden, sin intromisiones, el orden y el modo de los “Saludos”, lo hacen cómo mejor saben pero buscando el mayor éxito de los actores y de la representación, guardándose el último lugar de los “Saludos” para ellos mismos.

REPARTO.- Después de un golpe, de un atraco, los delincuentes hacen el “Reparto” del botín pero como el que parte y reparte se lleva la mejor parte, se pelean entre ellos y al final se sabe quiénes son los malos. En la vida real no es así, no cogen a los malos, aunque se sepa quiénes son los que roban, se embolsan o malgastan el dinero de entidades, de bancos, de fundaciones, de subvenciones, de ayuntamientos, de comunidades…y cosas más graves. El “Reparto” en una compañía de teatro, es limpio, o… suele serlo. Se llama así a los actores escogidos para representar una obra, destinándoles el personaje adecuado a sus características artísticas, si esto se hace bien, sin amiguismos ni imposiciones, la representación está abocada al éxito.

TEMPORADA.- “Estrenamos en Septiembre”, ese era el principio de una buena y larga “Temporada”. También lo era en Semana Santa y solían durar hasta junio y, si iba bien, todo el verano. “Hacer temporada” era estar en un mismo teatro con una o varias obras. Ahora solo lo consiguen los teatro oficiales, pero el resto de los actores que no están en ellos contratados, se pasan el año “boleando” (otro palabro) y eso si hay suerte porque la cosa está muy chunga.

TOURNÉE.- El idioma francés ya no está de moda, por lo que ahora se llama “Gira” pero se hacen tan pocas “Giras” que solo se llaman “bolos”. La “Tournée” o mejor dicho, la “Gira”, suponía salir de Madrid y recorrerte, las entonces provincias y ahora comunidades de España, paseando una o varias obras por todos los preciosos teatros que tiene nuestro país. Ahora la mayoría de los actores no los conocen y es una lástima. También se trabajaba al aire libre en los festivales de verano con unos viajes en autobús interminables. Con la compañía Mª Guerrero hicimos algunos seguidos desde Santiago a Cádiz y vuelta a La Coruña en tres días, un paseo; no pisábamos Madrid pero dejábamos en cada “plaza” (otro palabro) amigos y recuerdos inolvidables.

No quiero olvidar a las compañías que iban, íbamos, de “Tournée” por las Américas, Méjico, Centro América, América del Sur… allí nos pasábamos seis, ocho, doce meses y más, llenando los teatros con nuestros éxitos. ¡Qué tiempos!

Continuará…

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