Palabros de teatro 107

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palabros-de-teatro-110La “Izquierda” y la “Derecha”, sin “Pausa” ni “Diálogo”, han dado un “Pateo” a todas las “Garnachas”, “Bululús” y “Ñaques”. Démosles “Bofetadas” por “Farsantes” y “Villanos”

IZQUIERDA.- Cuando la “Izquierda” olvida sus raíces, se convierte en “Derecha” (pero esto es culpa de la política). He leído en los textos de Teatro “Lados del Actor”, por lo que se entendía, que “Izquierda” y “Derecha” (ya hablaremos de ella) se referían a los lados y salidas del actor en escena. Eso ocurría cuando la mayoría de los primeros actores eran también los directores de las compañías. Pero, hete aquí que empiezan a proliferar y a tomar protagonismo los directores, la mayoría procedentes de actores fracasados que han conseguido hacerse con el protagonismo de la escena. Es una lástima que los actores nos hayamos dejado quitar ese protagonismo; sin actores no existe el Teatro, parece que lo hemos olvidado. Como decía, son los directores los que marcan las salidas o movimientos desde el público donde ellos dirigen y, claro, son los lados contrarios del actor. Cuando un director te marca que salgas por la “Izquierda” o “Derecha”, el actor debe pensar lo contrario. También se denominan los lados del escenario según la visión del espectador. Total que “los lados del actor” los hemos perdido. Tenemos que recuperar nuestra importancia en la escena (se me olvidaba aclarar que la “política” es para mí “el cáncer del pueblo”).

DERECHA.- Cuando la “Derecha” se olvida del pueblo, se convierte en dictadura (pero esto es culpa de los políticos). Ha quedado claro en el anterior “Palabro”, que la “Derecha” del público o del director es la “Izquierda” del actor y viceversa, pero si no se advierte lo contrario, sigo considerando que son “Los lados del actor” (se me olvidaba aclarar que los políticos son para mí, los que alimentan ese cáncer del pueblo).

PAUSA.– ………… Estos puntos suspensivos, podían ser una “Pausa” como también un descanso o paro momentáneo en un trabajo o en cualquier tipo de tarea. Los autores de Teatro en sus textos suelen señalar en algunos momentos las “Pausas” que, según ellos, pueden resaltar las situaciones de la obra. También los directores las marcan cuando lo creen conveniente, pero son los actores los que con su buen hacer deben ejercerlas cuando lo ven oportuno, llenándolas de intenciones y suspense para que no parezca que, con ese silencio, que se les ha “ido la letra” (otro palabro), bueno la letra no se va a ninguna parte, es que a veces no la encontramos. Resumiendo una “Pausa” es el silencio, más o menos largo que se hace en escena, durante un parlamento (otro palabro) o conversación.

DIÁLOGO.- Charla, plática o conversación entre dos o más personas. Si los jefazos de los gobiernos, los presidentitos, los emperadorcetes, los reyezuelos, los dictadorcetes, los prepotentes y demás gentes del bien vivir, dialogaran, no habría guerras, no habría armas, no habría hambre en el mundo. Sí se han preocupado de unificar las distintas monedas, pero no les ha convenido hacerlo con los idiomas. Prefieren que no nos entendamos, que no dialoguemos, siguen la norma de “Divide y Vencerás”, les gusta que sigamos viviendo en una “Torre de Babel”. ¡¡¡¡¡¡DIALOGUEMOS!!!!!!!

PATEO.- Es patear en el suelo del patio de butacas, demostrando con ello la desaprobación del público, al espectáculo que se representa. Parecido a cuando te menean, pero el “Meneo” es más individual. Ambas demostraciones, ya están en desuso y es una lástima. ¿Os imagináis que las calles por donde discurren las manifestaciones tuvieran el piso de madera? Sí, pavimentada de madera. En La Habana (Cuba) se construyó una calle en 1861, en honor del Español y Gobernador de la isla, toda de madera. Ahora la han acortado pero sigue llamándose Tacón como el apellido de Don Miguel. Yo la he pisado. ¿Os imagináis un millón de manifestantes pateando esas calles de madera, en protesta de las descabelladas y abusivas leyes que nos imponen los gobiernos? Sería un estruendo que atronaría sus oídos aunque, claro, se pondrían tapones.

GARNACHA.- Es el vestido talar de los togados. Los señores magistrados y abogados las usan para impresionar y mejor representar sus personajes. Con esos ropajes se sienten adalides de la justicia, tan a menudo defectuosa en sus actuaciones. En términos teatrales, se llaman así a las antiguas compañías de Teatro que tenían la particularidad de disponer de un lujoso vestuario para sus actuaciones.

Ricardo III

BULULÚ.- En el número 102 de la revista Actores del Sindicato “Unión de Actores y Actrices” decía: “Érase una vez un hombre a una nariz pegado, que habiendo llenado su mente de cuentos, vivencias y recuerdos, decidió un día en los tiempos de más allá, de “María Castaña”, contarlos a las gentes. Se subió a una piedra y a todo el que pasaba por el camino les narraba sus historias y peripecias………”. Pues eso es un “Bululú”, un “cómico de la legua” (otro palabro), un correcaminos que, ayudándose de su mímica y sus cambios de voz para adornar los personajes que interpretaba, iba por pueblos, aldeas o cortijos representando sus obras escritas o inventadas, para el regocijo y entretenimiento de los que le oían. Al paso que están llevando al Teatro, ya veremos si la solución es convertirnos a todos en “Bululús”.

ÑAQUES.- Sinónimo de “Naque”. Y ambos palabros nos dicen que significan “Compañía de Teatro compuesta por dos titiriteros”. Los dos actores titiriteros de la época se las arreglaban para representar escenas de dos o más personajes y se disfrazaban con barbas y vestuario conveniente. Lo más llamativo de este dúo o compañía es que siempre eran varones, nunca participaba una mujer, aunque ya se sabe que lo tenían prohibido por aquellos tiempos.

BOFETADA.- Este palabro es claro y contundente: es un tortazo con la mano abierta en el rostro de un contrario. En el Teatro, como el contrario se supone que es un buen compañero, hay que darlo de verdad… pero de mentira y eso no es fácil. Como en los ensayos no se suele dar de verdad cuando llega el momento de la representación, se corre el riesgo de darlo falsamente, dando lugar a que el público lo perciba y les cause risa. Lo mejor es darlo de verdad, aunque duela.

FARSANTE.- Que hace “Farsa”. Comediante que simula ser quien no es, que actúa para que le crean, que enreda, miente, se apropia de personajes fingiendo serlo él, roba ideas de otros y las presenta como suyas en su propio beneficio por faltarle inteligencia y creatividad. Son los mediocres.

VILLANO.- Individuo llano de una Villa o Aldea, los currantes de la época de hidalgos y nobles. También rústico, ruin e indigno, como los judas y traidores que hay sueltos.

“Villano, me has puesto en la faz la mano”. Así insulta Don Gonzalo a su hijo Don Juan Tenorio. En el Teatro los villanos son los malos o malas de las obras que se representan.

Continuará…

Manuel Gallardo

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