Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Actores.- Entremos de lleno a tu vinculación con el gremio actoral como escenógrafo…

Ángel Aragonés.- La primera referencia en prensa que encuentro como escenógrafo aparece en el norte de Castilla (Valladolid, 4/4/1967). Comencé haciendo escenografías y vestuario para el teatro independiente, tenían que ser plegables y transportables en grado máximo, ya que se viajaba de forma muy precaria y los ensayos de luces y demás puesta en escena se hacían de forma rápida; pero cuando te sentabas entre el público la cosa funcionaba, mágico era ese mundo que siempre me interesó y al que dediqué con entusiasmo muchos años.

En 1973 me casé con la actriz Ruth Guerrero y eso refuerza las relaciones con los cómicos, para los que he realizado además de escenografías, carteles y otras colaboraciones, entre las últimas “Esculturas para el Premio de Periodismo Cultural Paco Rabal” y “Trofeo HazTuAcción” para la Fundación AISGE. Sigo amando profundamente la magia del teatro y el cine bien hecho.

A.- Tu idea del arte…

AA.- Si elijo como metáfora los pájaros diré que: los músicos poetas y escritores trabajan con el canto de los pájaros, el rumor de las hojas y las historias que ahí quedan enganchadas. Los plásticos, pintores, escultores, arquitectos, etc., necesitan como los pájaros las ramas y otras materias para construir nidos donde poner sus huevos, de modo que precisamos del diálogo con la materia y su vacío, ya sea piedra, bronce, pigmentos u otros materiales.

Por último, los actores, bailarines, gentes del escenario, utilizan además del silbo (las palabras) las cuatro extremidades para comunicar corporalmente un sinfín de expresiones, algunos llegan literalmente a volar.

Por tanto, todas las artes buscan trascender el pájaro que cada uno lleva dentro. Los artistas somos unos “pájaros”, generalmente tratamos de evitar ser de mal agüero.

A.- ¿No te parece que la idea del artista se ha banalizado?, ¿que los medios tienen demasiado poder de decisión?

AA.- Siempre fue así. Los medios hoy quizás son más poderosos, pero en cada época y con sus respectivos “medios”, se ensalzó a unos y se ignoró o castigó a otros, el caso más conocido es el de Van Gogh o Gauguin.

Son los jóvenes “arqueólogos” de la historia los que suelen poner las cosas en su sitio, pero otros creadores quedan inevitablemente bajo el polvo que levanta la banalización y la moda de cada época.

A.- ¿Cómo crees que debe comprometerse el artista con su tiempo?

AA.- ¿Compromiso con qué? Veamos: pasado, presente y futuro caben y operan al mismo tiempo según se comprueba hoy con la física cuántica. El creador, ya sea artista o científico está constantemente tendiendo puentes entre pasado, presente y futuro, y su primer compromiso es el de formarse, aprender, entrenar permanentemente y cuidar que su pensamiento sea cada día más libre y limpio de contaminación y mediocridad, para que sea un pensamiento que le conduzca a una personal interpretación de una nueva realidad que se construye no sin esfuerzo.

de cerca

Una pasión:

¿Una?


Me gustaría:

Muchas cosas, vaya usted a saber…


No soporto:

Estas preguntas tan de moda.


Una pesadilla:

Tengo pocas.


Un sueño:

Tengo muchos.


Una patada en el culo:

A la vanidad (primero a la que yo poseo).

El escritor cuando crea, el poeta, el músico, el actor cuando prepara un personaje, el director de escena cuando planifica una obra de teatro o una película, el arquitecto, el científico, etc., se comprometen consigo mismo a introducirse en la soledad más profunda, nadie les ve, nadie les aplaude y tienen ellos solitos que atravesar la mayoría de las veces un abismo de incertidumbre, ¿de qué compromiso hablamos, de qué tiempo? Lo maravilloso habita fuera del miedo y de las convenciones sociales de cada época. Einstein dio cuerpo a la teoría de la relatividad a partir de un sueño y tocaba el violín para crear sinestesias entre tiempo, espacio y quizá sobre las vibraciones que en éste se expandían. El compromiso del artista radica en situarse fuera de las convenciones y adentrarse sin miedo en el abismo, a veces luminoso de la creación, sabiendo como nos dice el gran poeta Antonio Gamoneda que la luz es la sombra de la nada.

A.- ¿Podrías hacernos un breve repaso a la situación social actual y a cómo ves el futuro?

AA.- Hace falta una conciencia del bien global planetario. La Tierra es una nave espacial que gira alrededor del Sol y en ella vamos todos, pero de momento es una nave de diversas clases: turista, primera, segunda, cuarta y así hasta ni se sabe. El futuro nunca se ve, se vive. Es una ventaja porque la mayoría de las veces se hace impredecible, no obstante, soy optimista y pienso que indefectiblemente hemos de conseguir frenar el mal que nos rodea y avanzar para conseguir ver cada día más lo que nos une e ir apartando gradualmente aquello que nos separa de un mundo mejor.

A.- ¿La moda en arte es una forma de “escaquearse” de plasmar la realidad o, por lo menos, de la verdad de uno mismo?

AA.- La moda es inevitable, fluye por todas partes y en todos los sectores, pero siempre habrá caracteres a los que la moda les incomoda, la ignoran aunque la perciben, pero la atraviesan procurando no contaminarse y en fin, siempre hay excepciones.

A.- El Arte y lo cotidiano… ¿incompatibles o inseparables?

AA.- ¿Son cotidianos los sueños?

A.- ¿El mural es una manera de integrarse en el paisaje urbano de la gente? ¿Qué es para ti? Háblanos de tu faceta de paisajista…

AA.- Sí, la pintura mural comienza en las cavernas y se extiende de muy diversas formas a lo largo de nuestra historia, pero a lo que creo que te refieres es al tratamiento de las medianerías urbanas, que han sido también tratadas desde los siglos XVI, XVII. Por ejemplo, la Fontana di Trevi es una solución a una medianería. La “pintura mural” en medianerías tiene su auge en EE.UU. y en Europa en los años 70. Las primeras que yo realizo parten de un estudio de estética urbana que hago en los 80 para la ciudad de Getafe, luego realizaré muchas propuestas para diversas ciudades dentro y fuera de España, en Madrid todavía quedan en pie una en la calle Espoz y Mina y otra en la calle Sombrerete, por mencionar las más próximas. En todas las que he realizado se integra el paisaje circundante y en algunas incorporé a la gente en el paisaje, integrando a los vecinos que vivían en los lugares donde se desarrolló el trabajo pictórico.

En cuanto al paisaje, cuando diseño jardines, doy forma aun cuerpo que según pasan los años genera muy diversas sensaciones: las personas transitan por ellos, albergan conciertos, teatros, los pájaros hacen sus nidos, las estaciones traen nuevos colores y aromas, y su diseñador queda generalmente en el anonimato. La gente lo habita y podíamos decir que son obras de arte totalmente públicas que contienen lo que he dado en llamar poesía secreta.

A.- ¿Cómo ves a la gente joven, sobre todo después del 15M?

AA.- Un poco más activa, más preparada en algunos casos y en otros lógicamente un poco verdes, pero a casi todos los veo con ganas de un cambio global de la situación social. Yo ya venía inspirado muchos años atrás y por supuesto me alegra ver el empuje que siento a mi alrededor. Influirá por supuesto en cuestiones que ahora mismo no puedo racionalizar, pero todo lo que proviene de la energía del entorno influye. Además estoy plenamente integrado en este movimiento al igual que en otros movimientos sociales.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn