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Rosana Torres

Bruce Myers, intérprete fetiche de Peter Brook,
imparte un curso magistral invitado por la Unión de Actores

Su aspecto es el de un hombre común. Hasta que su mirada se cruza con la de otros ojos. Éstos comprenderán en décimas de segundo que están ante un ser especial. Bruce Myers, menudo, de hablar pausado, formado en la Royal Shakespeare Company y actor de cabecera en los últimos cuarenta años del legendario director escénico Peter Brook, pasea por Madrid esa mirada. Está en la ciudad para impartir cursos a profesionales de las artes escénicas. Con ellos compartirá el intangible legado de un gran actor.

Ha venido invitado por la sociedad de derechos de autor Aisge y la Unión de Actores para conceder una serie de clases –Acting in English, se llaman– magistrales. Aunque él prefiere hablar de encuentro entre colegas de los que “también” aprende. En pocos días han sido literalmente abducidos por Myers. Son las palabras de los que forman esta treintena de alumnos, caras conocidas como Ángela Molina, Alberto Berzal, Maruchi León, Elvira Cuadrupani, María Casal, Marina Andina o Alito Rodgers.

Les hace bucear en las propias entrañas y encontrar lugares para caminar de dentro afuera. Y viceversa. Juegan en círculo para compartir energías y entrar en comunión. Buscan a través del sonido. Valoran cada letra: “Nos enseña cómo el sonido de cada vocal repercute en el estado emocional, energético y psíquico del cuerpo, de la mente y del corazón”, señala León.

“Esto es una puesta a punto, coincidimos gentes con técnicas diferentes en torno a una persona sensible, nada dogmática, ni rígida y en este país estamos poco acostumbrados a ello”, señala Andina. Ángela Molina, por su parte, recuerda cómo le impactó su método al descubrirle en Mahhabbaratha. “Al saber que venía pensé que era un milagro que había que disfrutar”. No sólo tiene alumnos españoles. Rodgers es estadounidense, pero está instalado en Madrid: “Me gustaría globalizarme y trabajar en varios idiomas”, dice.

No creen a Myers cuando asegura que no es buen profesor porque no es ése su oficio: “Suelta joyas con las que reflexionar días, es un excelente pedagogo”, comenta Rodgers, mientras León destaca cómo les desarrolla la capacidad de concentración y el poner en primer término la historia que se cuenta por delante de las emociones, “algo difícil para los actores latinos”. Profesor o no, Bruce Myers asegura que sí tiene claro que no quiere dedicarse a la dirección de escena porque prefiere actuar. “Cuando encuentras a alguien con tanta claridad y talento como Peter Brook [su viejo maestro y compañero de cuatro décadas] sería temerario intentar seguirle. Pese a eso, estos talleres de trabajo con otros actores me son muy placenteros”, señala.

Myers asegura que ahora prefiere actuar en su inglés natal en lugar de en francés y, tal y como hace en el último espectáculo bajo las órdenes de Brook, regresar a sus orígenes. La obra gira en torno a sonetos de Shakespeare, y lo interpreta junto a la también actriz Natasha Parry, esposa de Brook.

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