Premios Casa del Actor 2013

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los-premios-de-la-casa-del-actorEl hotel Intercontinental de Madrid fue el espacio elegido una vez más para albergar la cena de gala de los Premios de la Casa del Actor 2013. En el lujoso hall se arremolinaba la prensa frente al sempiterno fotocall (me gusta nombrarlo así) y los famosos, populares, anónimos, curiosos y simpatizantes comenzaban a salpicar con sus galas más o menos afortunadas la entrada del conocido hotel madrileño.

Entre las caras más reconocidas: Beatriz Carvajal, Consuelo Trujillo, Víctor Clavijo, Las Virtudes, Marisa Paredes, Verónica Forqué, Silvia Marsó, Carmen Conesa, Eva Isanta, Marta Valverde, Mar Regueras, María José Alfonso, Remedios Cervantes y Ana Fernández, entre muchos otros. Y, por supuesto, los homenajeados de la noche Nuria Espert y Arturo Fernández, dos de los grandes de nuestro mundillo, cuyas extensas y prolíficas carreras podrían dar para llenar muchas y hermosas páginas.

La hermosa voz del cantante Xabier Oiarbide tapizaba el aire y regalaba nuestros oídos mientras las mesas del salón iban tomando su forma definitiva. Al final de la noche volvió a acariciar nuestros corazones.

Como presentadores, sobre un minúsculo escenario, una bellísima Remedios Cervantes y un elegante Álex Gadea iniciaron oficialmente la velada. Gadea fue el encargado de las presentaciones y alabanzas a doña Nuria Espert, que puso al público en pie y recibió emocionada su premio. Vestida con alegres coloridos que seguramente representaban su estado de ánimo, Espert recordó los primeros pasos de esta lucha eterna por la Casa del Actor de la mano de Antonio Banderas. Unos inicios llenos de vitalidad, de entusiasmo que, poco a poco, han dado paso a una realidad más o menos sostenible. Nuria definió esta Casa como ese hogar a donde uno no TENGA QUE IR sino a donde PUEDA IR. Un hogar que no sólo sea para quienes no tienen otro sino también para todos los que quieran ayudar y compartir con los necesitados cuanto deseen. APLAUSOS para unas hermosas palabras.

La mujer más bella de la noche, sin ánimo de desmerecer a nadie, Remedios Cervantes, se deshizo en elogios y halagos hacia Arturo Fernández, a quién definió como mucho más que un galán, un estupendo actor y productor, que ha trabajado toda su vida sin recibir una sola subvención y como un JEFE QUE PAGA. Un cerrado aplauso acompañó a don Arturo a las tablas, al que él respondió con un “En el teatro no me aplauden tanto”. Todos los que le hemos disfrutado sabemos que no es verdad. Recordó sus 64 años en esta “bellísima” profesión (cómo me gustaría llegar así a sus años) sin NINGUNA AYUDA, SÓLO LA DEL PÚBLICO. Se despidió de su momento con un tierno “ni aun viviendo muchas vidas podría olvidar este premio”, declarándose el más ferviente admirador de la gran Nuria y regalándonos un “adiós, chatines” que despertó las risas y la complicidad de todos los presentes.
Comenzó la cena

“Si no hay solidaridad, esta sociedad no será más que una feria donde todos terminaremos mareados”

Después del momento crucial, la noche siguió su curso. Carmen Conesa entregó premio y agradecimiento a los colaboradores de la firma Möet Chandon, Julia Trujillo habló de las grandiosas carreras de los merecedores del premio, y se hizo una foto de familia a la que se sumaron Carvajal, Ansón y la Alfonso (¡qué gran mujer!).

Ya, para los postres, Marta Valverde y un servidor regalamos a los presentes el tema obertura de ¿Hacemos un trío? Algo más que un cabaret, con el que recalamos en el Nuevo Teatro Alcalá junto a la gran Natalia Millán. He de reconocer que ver cómo Beatriz Carvajal sonreía y cantaba ese “Viejo Varieté” que habla de lo que somos y cómo nos sentimos los artistas, me llenó de sorpresa y alegría. Al final de la noche me reconoció que es gran admiradora de Susana Rinaldi (mi querida y admirada maestra) y que conocía este himno del espectáculo latinoamericano ¡Qué grande nuestra anfitriona! Beatriz nos recordó que AISGE no ha querido saber nada de la Casa del Actor -NO INTERESA-, que la ayuda del Ministerio de Cultura ha aportado NADA y que el Ayuntamiento NO TIENE DINERO. Por supuesto, para estas “cosas”, porque yo no he visto que renuncien a sus coches oficiales ni me he encontrado a la Botella en el metro -claro está, me alegro por su integridad física-. Medio en broma, medio en serio, llamó a Enrique Cerezo y a Fernández Tapias “grandes hombres de negocios” y les instó a que concedieran al proyecto su ayuda y apoyo. De una manera más o menos elegante, tanto uno como otro tiraron balones fuera. Cerezo nos sorprendió diciendo que los que tenemos que sacar adelante la Casa del Actor somos los actores, razón no le falta. Pero si supiéramos jugar al fútbol otro gallo cantaría… Al fin y al cabo, ¿qué hacemos? Emocionar, entretener, enseñar, concienciar, culturizar, poner en pie las grandes obras literarias de la Humanidad, regalar nuestro trabajo para que otros se sigan conociendo… en fin, nada comparable con saber meter un gol y posar en calzoncillos. Parece ser que su pasado como productor de cine queda ya muy lejos o que los productores no necesitarán nunca una Casa del Productor ni los futbolistas una Casa del Futbolista, pero torres más altas han caído. Si no hay solidaridad, esta sociedad no será más que una feria donde todos terminaremos mareados.

Un toque de humor nunca viene mal; por eso, y después de esa innecesaria tensión, se hizo agradecer que Las Virtudes, esas genios del humor inteligente, nos deleitaran con uno de sus clásicos monólogos. Risas y alegría por ver de nuevo juntas a estas dos maravillosas actrices y cómicas.
En fin, tras el Moët, la fiesta terminó

Mientras este proyecto no sea un proyecto institucional, donde todos los sectores involucrados se aúnen con la mejor de sus voluntades en el espacio y en el tiempo, con la única razón de una buena causa, ésta no dejará de ser un titánico esfuerzo de unas heroínas que cada vez se muestran más cansadas. ¿A qué esperamos?

En un momento de la noche se comentó que se echaba en falta la presencia de los actores jóvenes pero… ¿qué actor joven se puede permitir pagar 90 euros por una cena, por muy loable que sea la causa? Creo que la mayoría está demasiado ocupada en pagar el alquiler y la luz. Habrá que hacer otras muchas cosas para llegar a otras muchas gentes. La causa lo merece, la causa lo necesita.

Imanol Arias, mi admirado y querido Imanol, me regala la frase de la noche desde una pantalla donde se visionan imágenes del transcurso de estos años de lucha:

“EN ESTA PROFESIÓN NADIE SE JUBILA, QUIEN SE JUBILA SE MUERE”.

Autor: Alberto Vázquez

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