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R.A.

El actor ovetense, que anunció su retirada de los escenarios, fue homenajeado el pasado febrero en el Teatro Filarmónica por el Festival de Cine Asturianu, certamen que alcanzó su sexta edición.


Otegui se despidió el año pasado de los escenarios
con la obra La marquesa de la O.
Juan José Otegui y Amaia Salamanca, en otro
momento de la representación.

Otegui mostró gran satisfacción por el reconocimiento de los organizadores del evento. “Para mí es una emoción. Tengo pocos premios y si el premio tiene sabor a sidra es especial para mí. Emocionalmente muy potente. Tengo que hacer un esfuerzo para no emocionarme”, dijo.

El actor, que sufrió los trastornos viajeros de una avería en el tren que le trasladaba a Oviedo y tuvo que rematar la ruta en autobús, explicó que no daba marcha atrás en su jubilación, que anunció al poner en marcha la representación de La marquesa de O: “Sí, mi jubilación no tiene vuelta atrás. Hombre, no hay nada en la vida imposible. Pero tras 49 años en la escena y 107 estrenos es complicado que vuelva”, precisó Otegui, que decide no inclinarse por ninguna obra en especial: “Es imposible contestar a esa pregunta. Todas han tenido su interés. Hay como diez o doce muy importantes, cada una en su momento”, puntualizó. Siempre se ha sentido bien tratado en la profesión: “He tenido mucha suerte”. Y sobre el mundo del cine matizó que “hice poco porque es complicado combinar cine y teatro. Por los horarios, los ensayos…”.

En cuanto a la televisión ha manifestado que le “han quedado cosas por hacer”. Aunque no ha olvidado sus trabajos en ¿Quién da la vez? o Personaje a trasluz. Juan José Otegui comenzó el ciclo de su retirada con la representación de la Marquesa de O en Alicante. Allí fue donde anunció, hace poco más de un año su jubilación de los escenarios. Posteriormente, al llegar a Madrid con la misma obra, el pasado noviembre de 2009, ratificó su decisión y de manera irónica dijo que se iba ya para no aburrir. Ya entonces insistió en que se trataba de una decisión definitiva, a pesar de que sabría que tendría “mono”. Nada mejor para esta despedida que un homenaje en casa y bajo el epígrafe de un Festival de Cine Asturianu. Cuando se le pregunta si volverá a Asturias, aunque sólo sea para hacer un poco de teatro amateur, responde con buen humor y mejor ironía: “No tengo ni idea de lo que voy a hacer. Pero siempre que pueda volveré a Asturias. Al Carmín y a beber sidra y a pasear”.

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