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Antonio Hernández

Comienza con este artículo una serie sobre Prevención de Riesgos Laborales (PRL) para actores y actrices. Una sección que tiene entre sus objetivos informar a los profesionales del sector de su derecho a la salud en el trabajo y de cómo ejercerlo. Porque todos los trabajadores, asalariados o contratados, tienen derecho a la salud, y así lo reconoce la legislación española. Esto significa que la empresa que contrata tiene la obligación de evitar que sus empleados pierdan la salud por el trabajo. Es decir, tiene que evitar que enfermen o se accidenten por el trabajo que realizan. Por tanto, deben promover y promocionar formas seguras y saludables de trabajo entre sus asalariados y garantizar que, cuando concurren varias empresas en el mismo centro de trabajo, todas ellas compartan esta filosofía para proteger la salud de todos los que intervienen, en este caso, en la función o en la película.

Normalmente cuando se habla de salud se suele entender que se habla de asistencia sanitaria a la enfermedad o al accidente. Y no es eso, se habla de no perder salud. Claro que la empresa tiene que garantizar dicha asistencia cuando un trabajador con contrato sufre una enfermedad profesional o un accidente de trabajo. Asistencia que se hace a través de las mutuas patronales de enfermedad profesional y accidente de trabajo, o a través de los sistemas públicos de salud de cada comunidad autónoma. Sin embargo, en esta serie de artículos no se quiere poner el foco en la asistencia, sino en cómo evitar las enfermedades y los accidentes producidos por los riesgos en el trabajo, que pueda encontrarse un actor o una actriz en cualquier escenario en el que le toque trabajar. Enfermedades y accidentes debidos a riesgos que se pueden eliminar o controlar para que no produzcan daño, es decir, a intentar que no haya patología a la que atender y, por tanto, no sea necesario acudir a recibir asistencia.

La ley española que establece las bases de cómo ejercer el derecho a la salud, y la obligación que causa a empresarios y trabajadores, es la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995. Ya el R.D. 1435/1985 reconocía este derecho a todos los artistas que trabajaban para un organizador de espectáculos públicos o empresarios, al admitir todos los que aparecen en la Sección II del Capítulo I del Título I del Estatuto de los Trabajadores. Entre ellos se incluía el derecho a la integridad física y a una política de seguridad y salud en el trabajo.

Así que, esta sección está dedicada a vuestra salud. A cómo entre organizadores o empresarios de espectáculos públicos y trabajadores podéis protegerla y hacerla crecer, favoreciendo la integración en vuestro día a día de condiciones y formas de trabajo seguras y saludables; donde la protección de tu salud sea algo normal, pues como actor o actriz tienes que seguir dando tu mejor cara para que siga el espectáculo. La cara más saludable, aunque representes a una persona enferma.

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