Prevención de riesgos laborales (PRL): El cuerpo que todos desean

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108-riesgos-laboralesLuis Merlo lo ha comentado a raíz del estreno de la obra Deseo de Miguel del Arco. Él cuida su cuerpo. Más en concreto para esta obra en la que su cuerpo se convierte en uno de los cuerpos del deseo del espectáculo. Un cuerpo que levanta pasiones y que se muestra para levantar la líbido o la envidia del público asistente. Con frecuencia se olvida que los actores y las actrices son cuerpos entrenados para encarnar cualquier papel que les pueda caer en las manos. Cuerpos que a veces se someten, sobre todo si se trata de películas, a aumentos o disminuciones excesivas de peso (recordad el aumento de peso de Antonio de la Torre para Gordos o del popular Santiago Segura al que los sucesivos Torrentes no sólo le han engordado la cuenta bancaria), a sesiones de musculación y batidos proteicos para representar a un superhéroe, y a otras muchas manipulaciones a favor de un personaje.

Por tanto, todo actor debería cuidarse el cuerpo. Y esto va más allá del uso del último cosmético que, entre otros, actrices o actores famosos anuncian en las revistas de moda o los suplementos dominicales de los periódicos; o de la última novedad en fitness que se practica en los gimnasios más in y que también se promocionan en dichas revistas y suplementos. La mayoría de las veces son cosméticos y gimnasios que se encuentran lejos del alcance de una gran parte de la profesión por sus desorbitados precios. La buena noticia es que ninguno es realmente necesario para tener un cuerpo sano.

Reglas para estar en forma

Según el conocimiento médico actual, las reglas para conseguirlo son sencillas. Hay que hacer ejercicio de forma regular, lo que significa andar casi todos los días una hora, unos 10.000 pasos; hay que dormir lo suficiente, descansar, lo que para la mayoría de los seres humanos significa dormir entre siete u ocho horas diarias; hidratarse y beber agua sin superar los dos litros al día, excepto en situaciones de mucha sudoración o calor; comer variado, incluyendo una buena proporción de frutas y verduras que habitualmente son lo más barato del mercado; y no adquirir cualquier hábito tóxico, como puede ser el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas legales o ilegales, y si se tienen dichos hábitos, abandonarlos cuanto antes.

“Cuidarse el cuerpo es una necesidad profesional, pues el cuerpo es para un actor y para una actriz una gran parte de su herramienta de trabajo”

Es cierto que la buena-mala vida de algunos actores y actrices siempre se ha asociado a la profesión. Historias que hacen correr chorros de tinta, sobre todo, en los tabloides sensacionalistas o blogs norteamericanos e ingleses, aunque los periódicos españoles no les van a la zaga (baste recordar los comentarios que sobre Helmut Berger se han realizado ahora que tuvo que salir, a causa de su mala salud, de la versión alemana del reality Supervivientes en el que participaba para completar su pensión mínima). Comentarios que corren por internet o por los platós de televisión como alma que lleva el diablo, y que por desgracia suponen el entretenimiento de una gran parte de la población, independientemente de su nivel formativo o económico, olvidando que lo realmente interesante de un actor está en una película o en una obra de teatro.

Por tanto, cuidarse el cuerpo es una necesidad profesional, pues el cuerpo es para un actor y para una actriz una gran parte de su herramienta de trabajo. La otra es su cabeza, su capacidad de pensar en lo que tiene que hacer y decir ese cuerpo. Pensamiento que necesita de ese cuerpo preparado, listo para convertirse en acto, en acción y emoción, y hacer presente a ese personaje que el público está esperando, una historia, aunque sea la historia de un crápula que camina por el lado salvaje de la vida.

Por todo ello, las empresas del espectáculo deberían ser empresas saludables y promover la salud en el trabajo entre sus profesionales como les obliga la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995. La mejor manera de que durante la promoción de un espectáculo la profesión presente su cara más saludable, la que habitualmente resulta más agradable y atractiva para el público, la que hace pasar por taquilla a los espectadores y permite que el show pueda continuar.

Autor: Antonio Hernández

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