Prevención de riesgos laborales (PRL)

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15035120Sensibilidad

Las personas, los seres humanos, somos material sensible. Habitualmente se piensa que los artistas por el simple hecho de serlo lo son más que los demás. Se les atribuye socialmente una capacidad de sentir que el resto, a pesar de tenerla, la tiene dormida o poco entrenada para dar una respuesta. Ver y sentir. Emocionarse. Un constructor social que funciona cualquiera que sea el desarrollo que tenga un grupo, una sociedad, un país o una región geográfica. Cuando lo que de verdad caracteriza a un artista es su capacidad de contar a la sociedad eso que siente, ve y comprende. De hacer que, quien asiste a sus espectáculos, pueda ver, sentir y comprender qué es lo que les pasa como personas, ciudadanos y sujetos sociales que son. Les ayuda a ponerlo en palabras y en comportamientos. Les enseñan a saber contarlo y compartirlo.

Sin embargo, cuando en prevención de riesgos laborales se habla de sensibilidad se está hablando de otra cosa. No de la sensibilidad artística, sino de la sensibilidad a los riesgos que existen en el trabajo. Los riesgos que han sido identificados en la evaluación de riesgos que todo empresario del mundo del espectáculo tiene la obligación legal de hacer y de compartir con los trabajadores que haya contratado, y con las empresas subcontratadas y autónomos con los que colabore para que su negocio salga y siga adelante. Para que los riesgos no se actualicen, no aparezcan daños a la salud y le hagan perder a esos actores y actrices y a otros profesionales necesarios que le permiten ser rentables al atraer a muchos espectadores ante un televisor, una pantalla de cine, un escenario o una pista de circo.

Evaluación de riesgos

En prevención, la sensibilidad se construye en función de la edad, el género y la discapacidad. Por eso, toda evaluación de riesgos para ser válida, tanto desde un punto de vista técnico como legal, debe incluir cuál es el impacto de los riesgos existentes en la salud de los menores de edad, las mujeres en edad de procrear y amamantar, y en personas con cualquier tipo de discapacidad que pudieran ocupar ese puesto de trabajo necesario para que el espectáculo pueda continuar. Proteger para facilitar la diversidad en el trabajo. Su riqueza humana.

“En definitiva, cuidar de los recursos más sensibles le va a permitir al empresario cuidar de la continuidad de su negocio”

Aunque los colectivos anteriores son los que se identifican específicamente en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el espíritu de la legislación es más amplio. Es decir, toda evaluación de riesgos debería incluir los colectivos especialmente sensibles para los distintos riesgos existentes. Por ejemplo, si un tipo de maquillaje es inocuo para la mayor parte de las personas pero se debería evitar en profesionales sensibles a los productos que contiene, como pueden ser personas alérgicas a dichos componentes o con determinadas enfermedades de piel, se debería reflejar en la evaluación de riesgos. Información que no sólo debería quedar en las manos del empresario sino que este debe hacerla circular de forma que se entienda y se comprenda e incluir las medidas que eliminen o eviten ese riesgo. Siguiendo con el ejemplo, debe informar tanto a maquilladores, para asegurar que preguntan previamente y evitan dicho maquillaje en las personas sensibles al mismo, como a los trabajadores que van a ser maquillados, para que se cercioren previamente de que el maquillaje que van a usar no les va a causar daño, además de ofrecer la alternativa correspondiente para estos colectivos sensibles. De nuevo, proteger para facilitar la diversidad en el trabajo, la que enriquece toda empresa humana, riqueza más necesaria aun si es artística.

En definitiva, cuidar de los recursos más sensibles le va a permitir al empresario cuidar de la continuidad de su negocio. Para que los artistas, independientemente de su edad, de su género, de su discapacidad y de su especificidad puedan seguir haciendo uso de su capacidad sensitiva y contando, poniendo en palabras y actos, aquello que al común de los mortales, en general, le cuesta tanto expresar. Para que puedan seguir dotando de discurso y entretenimiento a los que están dispuestos a pagar y continuar pagando una entrada a pesar de la subida del IVA.

Autor: Antonio Hernández Nieto

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