Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

R.A.

El Frontón Beti-Jai (‘siempre fiesta’ en euskera) es, en la actualidad, una auténtica ruina. Situado en la calle Marqués de Riscal número 7, en pleno barrio de Chamberí, ocupa una superficie de 14.000 m2. Fue construido en 1893 por el arquitecto Joaquín Rucoba (1844-1919), autor del Teatro Arriaga de Bilbao y de la plaza de toros de Málaga. Es el último frontón de estilo neomudéjar que queda en pie.

Estado actual del frontón Beti-Jai.

El frontón Beti-Jai en una imagen de
1900.

El Beti-Jai es el último frontón de estilo
neomudéjar que queda en pie.

Todavía son visibles, aunque muy maltratados, la planta de su cancha, la traza de sus graderíos, algunas tribunas y muchos de los forjados decorados, los cuatro pisos de balconadas ceñidas por barandillas de laboriosa fundición y numerosas tipologías ornamentales de gran originalidad como columnas de hierro, nervaduras roblonadas, engarzadas mediante atornillamientos… Permaneció en uso hasta 1919, cuando el fútbol comenzó a desplazar el juego de pelota entre las aficiones del público madrileño, que contaba con otros 18 frontones más donde se realizaban apuestas.

Durante la Guerra Civil fue comisaría policial, y en la posguerra, paraje donde ensayaban las bandas de cornetas de Falange. Luego, una de sus alas fue utilizada muchos años como taller de reparaciones de la firma francesa Citroën. En la actualidad pertenece a la sociedad inmobiliaria Aguirene. Su anterior propietaria fue la sociedad Frontón Jai-Alai, SL, que lo adquirió mediante el pago de 2,3 millones de euros (385 millones de pesetas) a PSA Citroën, que tenía instalado en una de sus alas un taller. Esta sociedad donostiarra, propietaria de varios frontones en el País Vasco, tenía la intención de rehabilitar el frontón y consiguió hacerse con el Beti-Jai por un precio relativamente bajo, dada la protección del inmueble, que sólo permitía un uso deportivo. Finalmente esta empresa fue absorbida por Aguirene y el panorama ha dado un giro.

Entre los proyectos que hasta 2006 se han barajado para la recuperación del edificio, el más notable ha sido su transformación en hotel (de lujo, por supuesto) previa descatalogación de su nivel de protección. Tras el fracaso, de momento, de este proyecto, el Frontón Beti-Jai de Madrid mantiene su catalogación como Bien de Interés Cultural y sigue pendiente de algún plan para su rehabilitación. El futuro del edificio depende en estos momentos de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid que no parece muy interesada en su conservación.

Patrimonio cultural e Hispania Nostra

El Beti-Jai ha sido incluido recientemente en la Lista Roja del Patrimonio de la fundación Hispania Nostra, que defiende y promociona el Patrimonio cultural y su entorno. Esta lista aspira a recoger aquellos elementos del Patrimonio Histórico español que se encuentren sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores.

La asociación Hispania Nostra nace en 1976, con motivo de la celebración del “Año del Patrimonio Arquitectónico Europeo” y en sintonía con la organización Europa Nostra. Es una asociación de carácter no lucrativo, declarada de utilidad pública. Su finalidad es la defensa, salvaguarda y puesta en valor del Patrimonio cultural español y su entorno, en el ámbito de la sociedad civil, de acuerdo con sus Estatutos. Su primer presidente fue Carlos Fitz-James Stuart, Duque de Huéscar (1976-80), seguido por Justino de Azcárate (1980-87), Carmen Ortueta de Salas (1987-92), Álvaro Fernández-Villaverde, Duque de San Carlos (1992-97), Santiago de Ybarra y Churruca (1997-2003) y el actual presidente, Alfredo Pérez de Armiñán y de la Serna.

Hispania Nostra ha desarrollado multitud de programas: colaboración y reuniones anuales con las asociaciones y entidades relacionadas con el Patrimonio Cultural; organización de conferencias, ciclos temáticos y jornadas; publicaciones como su boletín o la prestigiosa revista Patrimonio Cultural y Derecho. Desde 1978 se encarga de la gestión de los proyectos españoles en los premios anuales de Europa Nostra-Unión Europea para la conservación del Patrimonio cultural y natural.

Para salvar al Beti-Jai del destino de tantas otras piezas significativas del Patrimonio histórico y cultural español, todos los esfuerzos son tan necesarios como bienvenidos.

Cinco puntos fundamentales sobre la plataforma ciudadana

“Salvemos el Frontón Beti-Jai de Madrid”


El presente manifiesto tiene como objetivo recoger las motivos que nos han movido a crear la Plataforma Ciudadana “Salvemos el Frontón Beti-Jai de Madrid”, así como nuestros objetivos e intenciones.

1. Joya arquitectónica

El frontón Beti-Jai de Madrid, situado a una manzana del Paseo de la Castellana, en la calle del Marqués de Riscal núm. 7, es una joya de la arquitectura madrileña, un edificio único en su tipología, que mereció en 1977 incoar expediente de monumento, y que fue ratificado en 1991 como Bien de Interés Cultural. El frontón, obra del arquitecto cántabro Joaquín de Rucoba, tras una fachada ecléctica, esconde al viandante un espacio vacío de 67 metros de longitud por unos 20 metros de anchura, rodeado en dos de sus lados por un graderío elíptico de una enorme ligereza y elegancia, testigo de la arquitectura del hierro, que se cierra en su lado oeste por un muro curvo de ladrillo de estilo neomudéjar. Su aforo original de 4.000 espectadores, una vez restaurado podría fácilmente albergar más de 3.000 personas en condiciones de confort actual.

2. ¿Quiénes son los responsables de la situación actual del Beti-Jai?

La verdad es que no hay un único responsable de la situación actual del Beti-Jai. Hay varios. Cada uno con su propio grado de implicación. El mayor responsable de la situación actual es el propietario del mismo, que no ha hecho nada por conservarlo tal y como exige la Ley 10/1998, de 9 de julio, de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid. Dicha empresa se ha saltado constantemente la ley desde que lo adquirió y nadie ha hecho nadie para remediarlo. ¿Son intocables? Por otra parte, la Comunidad de Madrid, como administración pública competente en temas de Patrimonio, ya que le fueron transferidas las competencias sobre la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español. Todavía hoy, únicamente ha ejercido tímidas acciones de salvaguarda del patrimonio histórico de Madrid como la ley exige. Ya va siendo hora de que actúe, haciendo valer todas las competencias que tiene. El Ayuntamiento de Madrid, como responsable de otorgar las correspondiente licencias de obra, debería acelerar los trámites para la restauración y conservación del patrimonio de su ciudad.

3. ¿Quiénes somos?

Somos un grupo muy heterogéneo de personas con un objetivo común, salvar el Beti-Jai. La plataforma la componen vecinos del barrio de Chamberí y de Madrid, arquitectos, pelotaris, aficionados al deporte de pelota, amantes de la cultura y el patrimonio, intelectuales y demás ciudadanos. No es una plataforma cerrada. Está abierta a todo aquel que quiera participar. La plataforma ciudadana “Salvemos el Frontón Beti-Jai de Madrid” no está vinculada a ningún partido político, es totalmente independiente.

El Beti-Jai es de todos y no puede ser utilizado como un arma entre partidos como ha ocurrido en anteriores ocasiones. Esto no implica que no busquemos el apoyo unánime de todos los partidos políticos para solucionar la situación del Beti-Jai.

4. ¿Qué queremos y qué pedimos?

Es lamentable ver el estado en que se encuentra un monumento tan importante así como la desidia que muestran tanto el propietario como las administraciones responsables. Queremos que la administración competente, ya que el actual propietario nunca ha demostrado intención alguna de hacerlo, se haga cargo de su restauración y rehabilitación, dotándolo de un uso público que asegure su conservación en el futuro. Queremos que el Beti-Jai sea restaurado como lo que es, un frontón único en su clase a nivel mundial, aunque sus usos puedan ser muchos otros. Todos ellos compatibles con el espacio. Su uso está declarado para “fines deportivos”, y en un barrio como Chamberí que carece de instalaciones de estas características, podría cubrir las necesidades deportivas de los vecinos. Queremos que el Beti-Jai sea de uso público, aunque su gestión pueda ser o no privada. El Beti-Jai es un “contenedor” idóneo tanto para su uso deportivo original –el juego de pelota–, como para diversas disciplinas olímpicas: gimnasia, esgrima, halterofilia, lucha libre, etc. o deportes tradicionales: bolos, pasa-bolo tablón… También sería idóneo para uso cultural y lúdico, pues permite el desarrollo de espectáculos, desfiles de moda, determinados tipos de festejos; e incluso podría albergar en sus corredores un pequeño museo al aire libre alrededor de un vacío, que a modo de plazuela cerrada serviría a un barrio con escasísimas zonas libres, garantizando así el uso continuado del conjunto y, en consecuencia, su mantenimiento. Queremos que la administración competente obligue al propietario a ejecutar las obras necesarias, bajo la vigilancia de la Dirección de Patrimonio, o en su defecto inicie los trámites correspondientes para su expropiación. Creemos que la restauración del Beti-Jai se podría vincular a los futuros juegos olímpicos de 2016 para los que Madrid presentará su candidatura en 2009.

5. ¿Qué acciones vamos a llevar a cabo?

Todas las que estén en nuestras manos:
– Divulgar la existencia y la importancia del frontón Beti Jai de Madrid con todos los medios a nuestro alcance.
– Buscar apoyos entre todas las personas que puedan y quieran hacer algo por la restauración del Beti-Jai.
– Promover la recogida de firmas solicitando la restauración del Beti-Jai.
– Organizar las acciones divulgativas y reivindicativas necesarias para llevar a acabo todos nuestro objetivos.

Para más información: http://betijai.blogspot.com/

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn