Susan Batson: “Una estrella es consciente de ciertas cosas que mucha gente no”

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Actriz, escritora, directora, productora, profesora, entrenadora y creadora del Susan Batson Studio. Ha sido denominada como una “técnica del espíritu” por el New Yorker. Susan Batson ha contado con el privilegio de trabajar con Nicole Kidman, Juliette Binoche, Tom Cruise, Jennifer López, Chris Rock, Jamie Foxx y un sin número de otros actores con los que ha investigado la búsqueda de conexiones veraces entre ellos y los personajes que han interpretado.

Batson comenzó su viaje en el arte de la actuación desde niña y recibió una beca John Hay Whitney para estudiar con Lee Strasberg, Uta Hagen y Herbert Berghof en Nueva York.

Su experiencia profesional en la gran pantalla se desarrolla a través de sus más de 25 películas, de las cuales podemos hablar de grandes clásicos como Hija del amor o La Patrulla de los inmorales. Su libro Truth ganó en 2007 el Premio a la Elección del Lector. Susan ha sido reconocida recientemente como una figura indispensable del acting en Estados Unidos por el New Yorker, Backstage, The New York Times, y The Hollywood Reporter.

Hablamos con ella desde su Estudio en el Distrito del Teatro, en la ciudad de Nueva York.

 

En su libro ‘Truth’ habla de que las herramientas que todo actor debería dominar si quiere crear un personaje dotado de vida y verdad son tres: ‘Need’, ‘Tragic flaw’ y ‘Public person’. ¿Puede explicarnos en qué consisten?

Esa es una cuestión fundamental porque creo eso es el punto central del trabajo en el  Arte de la Interpretación. Mi profesor de teatro, Herbert Berghof decía que para actuar había que crear un ser humano que hablara y caminara. En ese momento yo no sabía muy bien cómo hacer algo así, pero lo que sí tenía claro es que a todos nos conduce una necesidad a lo largo de nuestras vidas y que ésta está conectada a nosotros desde que tenemos 5 años.

Me di cuenta de que esta necesidad  es el gran propulsor de nuestras vidas y de que tratamos de cubrirla con lo que yo llamo una Public person, una máscara social, y lo hacemos para esconder esa necesidad y que nadie la vea. Cuando esa necesidad no se cubre y creemos que no se va a cubrir nunca es el Tragic flaw, un error trágico. Este error es lo que destruye vidas, lo que hace que la gente no consiga lo que quiere lograr y que lleve a cabo una serie de comportamientos autodestructivos que evitan que consigan sus objetivos.

Esas tres dimensiones son las que yo considero que son la base de la creación de otro ser humano que hable y camine, un personaje dotado de realidad y de verdad.

 

En ese sentido, ¿qué es lo primero que le pide a los estudiantes que cruzan la puerta del estudio? Aquello que no es negociable para formarse como actor con usted.

Lo primero es que debes actuar con la verdad que ya conoces. Admito que, quizás, aún no has llegado a ella, y no pasa nada, pero no puedes entrar y hacer el trabajo sin la intención de buscar esa verdad. Tienes que estar dispuesto a hacerle frente y, por supuesto, estar dispuesto a hacer arte y permanecer en esa verdad que conoces y que sirve para crear. Eso es absolutamente fundamental en este proceso. 

Ha estado impartiendo cursos en Europa y en España. Dadas las diferencias culturales, de formación actoral, de idiomas e, incluso, de una expresividad, ¿se has encontrado con alguna barrera a la hora de trabajar con europeos o españoles?

He trabajado con actores en distintos países: en España, Japón, Alemania… No hay una diferencia fundamental porque la base de este trabajo es la verdad. Todos estamos del mismo lado. Esa es la razón por la que puedo trabajar en cualquier idioma, porque cuando se llega a trabajar en la verdad cualquier ser humano puede entenderlo independientemente de la lengua. Todos estamos en la misma búsqueda y todos los seres humanos somos lo mismo y estamos hechos del mismo material.

En cuanto a las barreras, sí he encontrado que, a veces, los actores españoles tienden a protegerse desde un principio. No quieren ir hacia la verdad de lo que realmente sienten. Siempre tienden a mantener un status quo, a pretender que todo está bien. Pero lo cierto es que, cuando deciden hacer el trabajo e ir hasta el fondo de la verdad, dan el 150 por ciento, se implican y comprometen con todo el coraje que eso requiere.

 

Susan Batson Studio se encuentra en pleno distrito del Teatro en Times Square y fue fundado en 1996 por tu hijo Carl Ford como Black Nexxus ¿Cuál es la filosofía del estudio?

La base es, realmente, una protesta en la que decimos que la actuación es una forma de arte fundamental  y que el mundo tiene que empezar a reconocerla como tal. Mi protesta viene del sentimiento de que no hay el respeto suficiente por la actuación. Yo creo que es algo muy importante para la sociedad porque nosotros somos su espejo y es nuestra responsabilidad hacer que el mundo se vea reflejado en ella tal y como es, tanto en la manera en que comporta como en su verdad y con todo el dolor que hay en ella. Mi esperanza es que haga que la gente cambie lo que sienten los unos por los otros, cómo se ven a ellos mismos y cómo ven el mundo.

Cuando los actores entran en el estudio lo que espero es que se vayan de aquí con la verdad sobre ellos mismos como actores. No hay aún un lugar en el mundo que ponga sobre ti un nivel de exigencia tan grande como el Estudio. Cuando te vas de aquí  tienes que ser consciente de que has estado haciendo arte, no un show business, y que has aprendido a crear un ser humano real que anda  y que camina.

 

¿Qué opinión le merece la función que cumplen los sindicatos de actores?

Es una pregunta complicada. Yo estoy muy orgullosa de Sag Aftra como sindicato. Lo que está haciendo es cuidar a los actores, que tengan información o que tengan las facilidades y la tecnología suficiente para hacer lo que tienen que hacer, para introducirse en el negocio. Creo que los actores necesitan ese tipo de ayuda, un lugar donde poder llamar y pedir esa protección.

Sin embargo, no siempre, y aquí está la contradiccion, te protege de cara a los productores, a veces se ponen del lado de producción. Esa es la realidad. Pero, en general, los actores encuentran en el sindicato un lugar donde realmente te cuidan y te ayudan.

 

¿Qué le diría a aquellos actores que, estando en España, les gustaría venir a estudiar o trabajar a Nueva York y se encuentran con todas esas barreras culturales, lingüísticas o los problemas de los visados?

Para empezar te diría que no es un viaje fácil. Creo que todos los actores españoles que han decidido conquistar América  tienen un enorme coraje. Yo no creo que la razón por la que se marchan es que abandonen o desistan de poder trabajar en su país. Los actores  que deciden venir tienen todos un talento extraordinario y esa es la voz que escuchan y lo que les motiva a expandirse fuera de las fronteras de su país. El talento es el propulsor para marcharse, lo tengo muy claro. En cuanto a los requisitos para estudiar en SBS, simplemente te digo que para venir a estudiar al estudio tienes que tener un gran coraje, quizás  no un gran talento aún, pero sí la valentía de explorar, de ir a la aventura y de buscar la verdad.

 

Ha trabajado con actores como Nicole Kidman, Juliette Binoche, Tom Cruise o Jennifer Connelly. ¿Cuál es la diferencia principal entre un actor profesional y una estrella?

 

No hay diferencia. Cuando entro en una habitación con una estrella, como Nicole Kidman, o con otro actor yo hago el mismo trabajo y mi trabajo consiste en buscar la verdad. De la misma manera que lo hago con mis estudiantes lo hago con Ophraw o Nicole.

La diferencia es que una estrella es consciente de ciertas cosas que mucha gente no, como que tiene un Oscar, que se le ha dicho que es una gran estrella y ese tipo de cosas que te pueden llevar a la llamada “zona de confort”. Pero ella, con todo eso, se sigue enfrentando al trabajo y yendo hacia el fondo de la verdad con valentía. Y esto es por lo que me encanta trabajar con ella. Su coraje no se ha visto hasta ahora disminuido, dañado o tentado por el éxito. De la misma manera que cualquier actor tiene que hacer su trabajo, ella lo hace con el mismo coraje y la misma pasión.

 

A propósito de este tema, podrías hablarnos de tu libro que se va a publicar próximamente ¨Think like a Star¨?

Te diré que para mí una estrella es alguien que no es una estrella de reality. Yo hablo de una estrellas como Daniel Day Lewis. Es ese tipo de actores que están dando algo al mundo y que traen vida al trabajo. Esa es la gente que yo llamo actores reales, iluminan el mundo, nos hacen sentir y nos hacen entender muchas cosas. Estos actores comparten la luz, y no hay muchos como ellos, por eso es importante para mi entender la diferencia entre una estrella real y lo que llamamos una estrella celebrity.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedIn