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Todo es posible en el bajo mientras se pague

Naiara Murguialday

Unión de Actores

Érase una vez un sindicato llamado TACEE y una Comisión de Huelga de Técnic@s, que cansados de no recibir los pagos por el trabajo realizado, jóvenes de espíritu y con pies de plomo, lograron demostrar que cualquier villano puede llegar a entrar en razón. Pareciera que se tratara de un cuento, y es que si analizamos la acción que el pasado 3 de abril encabezó la Sección Sindical de TACEE, como la mayoría de las fábulas, ésta también tiene su final feliz. Con tanta huelga y manifestación en el aire y en las calles, los técnicos de una serie televisiva y TACEE nos han enseñado que las palabras (sobre todo aquéllas que llegan de algunas productoras) se las lleva el viento y que la tenacidad grupal puede obtener los objetivos buscados. Damas y caballeros, la acción de este sindicato es el ejemplo y la ESPERANZA para profesionalizar dignamente el trabajo de los técnicos. ¿Lograremos exigir actores y actrices trabajar bajo el convenio establecido? ¡Pues claro! Eso sí, siempre que exista la unión y cada uno deje de barrer para su casa.

La unión hace la fuerza

El pasado diciembre se inició la grabación de la serie Todo es posible en el bajo, producida por Alba Adriática, Grupo de José Luís Moreno, para emitirla en Telemadrid (un punto a destacar es que está pagada por los impuestos de todos los madrileños). Ya desde el primer mes técnicos y equipo artístico sufrieron retraso en el pago de sus nóminas, eliminación de los 15 minutos de descanso en jornadas de 8 horas o de 1 hora en jornadas de 9 horas, la imposibilidad de comer en el trabajo porque a “los jefes” nos les gusta el olor a aceite, alto riesgo laboral por el desprendimiento del techo del plató y ningún reconocimiento de la categoría del trabajo realizado por cada profesional. Los trabajadores crearon la Sección Sindical de TACEE y la Comisión de Huelga. Juntos redactaron un listado de irregularidades laborales que enviaron a Alba Adriática, en el que convocaban una huelga legal entre el 16 y 20 de abril de 4 horas diarias y si la productora no solucionaba los impagos, la huelga sería indefinida.

¿Tanto poder y miedo tiene y da la palabra “huelga”? Pues parece que por el resultado, sí. A la productora le dio miedito, pero eso sí, poquito a poco. Me explico. Son casi tres meses de trabajo sin remunerar y el equipo técnico, respaldado por TACEE, se echa la manta a la cabeza y planta cara a la productora. Ésta, después de esquivar en numerosas ocasiones la iniciativa de convocar una huelga, propone pagar a los trabajadores una parte en metálico y otra en pagarés. TACEE y la Comisión de Huelga lo rechazan.

– Tenemos que evitar la huelga, dicen los villanos.

– Tenemos que evitar que un trabajador no cobre, dicen los otros. Las semanas pasan y los trabajadores siguen sin cobrar, así que, Alba Adriática propone que pagarán los meses retrasados en el mes de julio. TACEE y la Comisión de Huelga lo rechazan de nuevo.

– No tenemos dinero para pagar, lloran los antagonistas.

– No podemos trabajar sin cobrar, dicen los protagonistas.

Así hasta cuatro propuestas por parte de la productora y, mientras tanto, José Luis Moreno que se estrenó cómo guionista, director y productor de la serie, un profesional que piensa que, cuánto más tarde pagas a los trabajadores, más se esfuerzan, cede su varita mágica y nunca más se deja ver por el plató. ¿A qué viene la varita mágica? Me vuelvo a explicar. Después de la cuarta propuesta, no hubo ninguna más. Si la huelga estaba convocada para el día 16 de abril, fue el mismo día, cuando “mágicamente”, todos reciben las transferencias soñadas.

¿Y actores y actrices, dónde están? Pues bien. También tuvieron retrasos en sus nóminas pero como trabajamos con distintos convenios, sin razón aparente, empezaron a cobrar sus nóminas antes que el equipo técnico. ¡Bien por ellos! No dudo que no se hayan esforzado, pero me entristece saber que con el bolsillo sin agujeros no fueron capaces de solidarizarse con sus compañeros técnicos, y aunque desde la Coordinación de la Unión de Actores se les animó a que lo hiciesen, muchos hicieron oídos sordos.

Esto no es un cuento. Es la vida real. Y si el final feliz ha llegado a estos trabajadores es porque, entre muchas razones, en todas las asambleas existió la unanimidad y la firmeza de exigir lo que corresponde. Es necesario regularizar las relaciones laborales como en cualquier empresa. Parece que somos el único gremio (actores, actrices y técnicos) que tenemos obligaciones, pero no derechos.

Enhorabuena al joven equipo técnico de Todo es posible en el bajo y a TACEE. Habéis abierto una puerta de hierro que muchos seguiremos de ejemplo. 

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