Teatro del barrio: El teatro como germen del cambio social

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La zona de Lavapiés es un emplazamiento histórico de la ciudad de Madrid con fuertes señas de identidad que, desde los años noventa, ha experimentado una pronunciada transformación que lo ha convertido en uno de los barrios multiculturales de Madrid por excelencia. Los vecindarios, las actividades socio-económicas y culturales y las señas de identidad se han diversificado combinando espacios en los que coexisten múltiples tensiones y precariedades junto a significativos procesos de renovación y mejora de las condiciones vitales de los residentes. Como consecuencia, Lavapiés se ha transformado en un auténtico laboratorio social, convirtiéndolo en el perfecto escenario para establecer un experimento de creación teatral como es el Teatro del Barrio, como pude comprobar asistiendo a una de sus asambleas y conversando con Paloma Domínguez, responsable de comunicación del proyecto.

El proyecto del Teatro del Barrio surge en diciembre de 2013 en la antigua sala Triángulo como centro de creación y exhibición cultural alternativo y abiertamente político en el que el humor y la comedia juegan un papel fundamental como herramientas de protesta. Antes de continuar, hay que preguntarse qué significa tener una voluntad política activa. Vivimos en un contexto en el que reina la desafección política, los medios convencionales e institucionales son cada vez más desprestigiados y la población se encuentra ante un vacío político que ha dejado los niveles de participación por los suelos. Vivimos en una sociedad de consumo en la que se ha extendido la imagen de que cualquier opción está predeterminada por medios publicitarios y falta de influencia real en el entorno. Sin embargo, esto no significa que la población no tenga inquietudes ni preocupaciones ante el panorama en el que nos encontramos. Aquí es donde entra el planteamiento del Teatro del Barrio, un espacio de la población y para la población que pretende establecer un diálogo directo y permanente a través del cual imaginar modelos sociales que acaben satisfaciendo las aspiraciones de un nuevo modo de convivir.

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“Las personas debemos dejar de ser solo consumidores pasivos y debemos pasar a ser consumidores activos, es decir pertenecer a las estructuras que consumimos para poder participar, apoyar y debatir sobre lo que vamos a consumir, es lo que hoy en día entendemos “prosumers”. El consumir se ha convertido en una acción política, aunque nos quieran hacer ver lo contrario, tenemos una sociedad que esta disconforme con su sistema bancario, energético, cultural, etc… Pero por otro lado lo estamos alimentando continuamente, desde el Teatro del Barrio pensamos que las personas pueden apoyar el proyecto no solo con su aportación económica sino con su aportación intelectual y de trabajo; y de esta manera poder aprender entre todos a construir nuevas formas de organización colectiva. Estamos en un momento que lo público sufre un ataque desmesurado y, además de defenderlo, tenemos que construir las estructuras de lo colectivo” Consejo Rector del Teatro del Barrio

Para llevar este proyecto a cabo, el Teatro del Barrio ha adoptado la forma de una cooperativa de consumo sin ánimo de lucro con la intención de generar una propuesta abierta que pueda evolucionar a través del contacto directo entre los socios. Se pueden distinguir tres estructuras que permiten la construcción de este discurso colectivo: En primer lugar, está el Consejo Rector, que fue el impulsor inicial del Teatro del Barrio pero que en la actualidad es complementado por una serie de comisiones o equipos de trabajo y una asamblea de asociados. El proyecto es promovido por un equipo interdisciplinar, ya que su consejo rector se compone de dos actores, Alberto San Juan y Vanessa Espín; dos economistas, Mario Sanchez-Herrero y Gerardo Domínguez; dos arquitectos, Iñaki Alonso y Paloma Domínguez; un abogado, Jacinto Morano; y una consultora, Cote Romero. Combinando los discursos de estos elementos y las diferentes disciplinas involucradas se puede configurar el resultado que se está buscando.

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“Desde un punto práctico creemos que solo es viable un proyecto cultural de estas características si se sostiene desde una comunidad importante, y para que esa comunidad sienta el proyecto como suyo decidimos que fuese una cooperativa de consumo cultural, una empresa de 300 socios que aprende dibujando los nuevos retos de lo colectivo” Consejo Rector del Teatro del Barrio.

Pasando a observar en qué se basa la creación artística del proyecto, es importante tener en cuenta que se compone de una serie de áreas interconectadas pero que funcionan de forma independiente: el teatro, la música, la poseía, talleres de producción y aprendizaje y la Universidad del Barrio. Hasta la fecha, el Teatro de Barrio ha desarrollado tres producciones teatrales propias y también cuenta en cartel con tres montajes de compañías invitadas en las que se ha combinado el teatro más políticamente comprometido y crítico con la sociedad con un teatro más enfocado al público infantil. En cuanto al área musical, se ha potenciado una oferta variada y de calidad combinando conciertos con sesiones de baile incluyendo estilos que van desde la música clásica y el jazz al flamenco y el rap. Del mismo modo, se incluyen en la programación recitales de poesía y lecturas dramatizadas. Otra área en la que se está trabajando es la incorporación de talleres de teatro, música y danza para el aprendizaje y el perfeccionamiento de técnicas de creación artística. Por último, se incorpora al proyecto la plataforma de la Universidad del Barrio, un espacio de en el que se potencia el intercambio de conocimientos a través de conferencias, tertulias y cursos impartidos por profesores, investigadores y expertos que puedan arrojar luz sobre aspectos de la realidad que faciliten la transformación política.

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“El gran reto es saber y poder gestionar la participación en un proyecto de estas características y en un entorno como la cultura. Las aspiración más importante es encontrar un punto de equilibrio donde podamos hacer sostenible económicamente el proyecto, pudiendo programar obra propia, a unos precios económicos y con sueldos dignos para las compañías, todo ello sin subvenciones y con un proceso de participación en las decisiones por parte de los socios muy relevante” Consejo Rector del Teatro del Barrio.

En definitiva, el objetivo del proyecto es construir modelos alternativos de sociedad a través de la creación y la exhibición cultural y el intercambio de conocimientos. Se trata de la configuración de una plataforma estable con un diseño innovador e inclusivo, que refleja ataja los problemas reales con los que nos encontramos en nuestras vidas cotidianas, una perspectiva que resulta imprescindible en los tiempos que corren.

www.teatrodelbarrio.com

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